Ruiseñores en jaulas: la poesía en tiempos de Stalin

DAVID TORRES | Publicado:

poesía en tiempos de Stalin
Foto policial después de su segundo arresto por la NKVD, antecesora del KGB, en 1938 del poeta ruso Osip Mandelshtam. / Wikipedia

En noviembre de 1933, uno de los grandes poetas de la URSS, Osip Mandelshtam, escribió un feroz epigrama contra Stalin. El texto, considerado con razón el poema político más célebre del siglo XX, no sólo incluye un ataque directo contra el dictador sino que también habla del miedo de los ciudadanos soviéticos, de los susurros en medio de una sociedad paranoica, de los oídos que escuchaban detrás de las paredes. Ignorando o quizá despreciando el atolladero donde se estaba metiendo, Mandelshtam lo recitaba en lecturas de poesía en las que sus amigos quedaban espantados. En una de ellas, Boris Pasternak llegó a decirle que él no había oído nada. Leer más …

Los ingenieros de almas de Stalin

DAVID TORRES | Publicado:

Stalin
“El hombre es el capital más valioso, porque formar a un ingeniero cuesta más al estado que formar un tractor”, dicen que dijo Stalin. / masha krasnova-shabaeva (Flickr)

En 1932, Stalin inició una serie de maniobras de seducción para traer de vuelta a la URSS al escritor ruso más famoso en el exilio: Maksim Gorki. Para ello, además de regalarle cuatro mil dólares, bautizaron con su nombre un parque, un instituto, un teatro, un barco, un avión y una montaña de Asia Central. Incluso la ciudad de Nizhny Novgorod cambió su nombre a Gorki. A su lado, otro de las grandes pilares de la literatura soviética, Mayakóvsky, sólo contaba con una estación de metro moscovita y un pico de seis mil metros en el Pamir, y además antes había tenido que pegarse un tiro por culpa de un idilio fallido con una jovencita. Gorki aceptó y, tras su regreso triunfal, apadrinó una especie de normativa literaria que intentaba conjugar el ideal revolucionario con la creación artística, lo que se acabaría denominando “realismo socialista”. Según contaron luego diversos asistentes, la noche del 26 de octubre de 1932 tuvo lugar una reunión en la casa de Gorki en Moscú en la cual el propio Stalin, flanqueado por Molotov, Vorosilov y Kaganovich, aleccionó a docenas de escritores sobre la difícil tarea que la revolución esperaba de ellos. Los escritores debían colaborar en la transformación de la sociedad soviética, debían ser ingenieros de almas. Leer más …

La semilla de Polanski

DAVID TORRES | Publicado:

Roman Polanski
El director de cine Roman Polanski. / Conecta Abogados (Flickr)

Decía Oscar Wilde que el secreto de ser aburrido consiste en contarlo todo. Eso es algo que nunca le sucederá a Roman Polanski, a quien, después de contarlo todo, lo que se dice todo, le puede ocurrir cualquier cosa excepto aburrirse. Acaba de ver la luz en España la primera entrega de sus Memorias (ed. Malpaso), un libro que lleva la advertencia, fechada en otoño de 2015, de que se escribió hace más de treinta años. Cuesta creer que pueda haber una segunda. El libro concluye poco después de su exilio estadounidense, cuando fue acusado de haber violado a Samantha Geimer, una joven de trece años, y Polanski abandonó el país rumbo a Londres mientras todavía se encontraba en libertad bajo fianza. Leer más …

Quemar a Marsé

DAVID TORRES | Publicado:

Dibujo de Phillip Wachowiak inspirado en la novela Farenheit 451, de Ray Bardbury
Dibujo de Phillip Wachowiak inspirado en la novela Farenheit 451, de Ray Bardbury, en la que la policía quemaba los libros prohibidos por el gobierno. 451 grados farenheit (233 grados celsius) es la temperatura a la que el papel arde espontáneamente. / Phillip Wachowiak

Cuando una bibliotecaria de Cambrils denunció que había encontrado varios libros de Juan Marsé pintarrajeados con insultos (botifler y renegado, principalmente), muy pronto este acto aislado de vandalismo adquirió el rango de una campaña de acoso digna del Tercer Reich. De repente, la anécdota fue creciendo en los telediarios y en los periódicos como muestra de la levadura ideológica de la que se alimenta el nacionalismo catalán. Sin embargo, no quiero ahondar una vez más en el tema de la manipulación informativa sino indagar más bien en el respeto que la literatura sigue imponiendo a los poderes fácticos. Visto desde esa óptica, no importa tanto el hecho de que fuese cierto o no (más bien parece que no) que los independentistas pretendieran quemar a Marsé en efigie. Lo verdaderamente asombroso es que, paradójicamente, se trata de una excelente noticia para la literatura. Leer más …

Pablo D’Ors: “Escribí ‘Entusiasmo’ en estado de gracia. Es mi novela más lograda”

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

Pablo D'Ors, autor de la novela 'Entusiasmo', que él mismo considera que es su obra más conseguida
Pablo D’Ors, autor de la novela ‘Entusiasmo’, que él mismo considera que es su obra más conseguida. / Fundación Cajasol (UFlickr)

Pablo d’Ors (Madrid, 1963), nieto de Eugenio d’Ors, es uno de los escritores más interesantes de la narrativa española de los últimos veinte años. Con Andanzas del impresor Zollinger consiguió el respeto de la crítica, que se mostró más reacia cuando publicó en 2012, Biografía del silencio, un ensayo sobre la armonía espiritual que fue un best seller para este tipo de libros entre nosotros, vendió cien mil ejemplares. A partir de entonces, los libros de D´Ors han adquirido cierta popularidad que muchos, adictos a la dificultad perenne, no le perdonan. D’Ors acaba de sacar su última novela, Entusiasmo (Galaxia Gutenberg), una enorme novela de tema iniciático dentro de la tradición de la Bildungroman centroeuropea, cultura en la que D’Ors fue educado desde la niñez. La narración es compendio de toda su obra anterior, un suma y sigue donde se aúnan experiencias y expectativas múltiples que posee una vocación de totalidad en clara oposición al fragmentarismo obligado de la literatura actual. Leer más …

Juan Ramón Jiménez, inédito

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

Juan Ramón Jiménez y Zenobia Campubrí, recién casados

Es ya un lugar común referirse al fondo sin fin que parece tener la maleta dejada por Fernando Pessoa, maleta que ha permitido, y la cosa no ha acabado, editar inéditos del poeta portugués durante treinta años: he llegado, por ejemplo, a contar cuatro ediciones aumentadas de El libro del desasosiego en mi biblioteca y alguna que otra edición de relatos policíacos, amén de poemas inéditos de alguno de sus heterónimos más logrados e, incluso, dar a la luz algún que otro nuevo heterónimo, eso sí, de importancia menor. Tan lejos ha llegado la cosa que parece cierto que Pessoa se ha convertido en un poeta rentable para las editoriales y, por supuesto, para las universidades, donde existe una auténtica industria filológica dedicada al poeta. Leer más …

Las travesías fantasmagóricas de Malcolm Lowry

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

rumbo al mar blanco malcolm lowry
Malcolm Lowry / Wikipedia

In Ballast to the White Sea, ‘Sin lastre hacia el Mar Blanco’, es una novela inédita de Malcolm Lowry cuyo manuscrito se creía perdido en el incendio de la casa del escritor el 7 de junio de 1944 y que apareció, para inmenso goce de los seguidores del autor de Bajo el volcán, hace escasos años. Ahora, se publica estos días en español de la mano de Malpaso Editorial en traducción de Ignacio Villaro Gumpert y bajo el título sugestivo de Rumbo al Mar Blanco que otorga a la novela un aire de aventura querido y buscado por el autor aunque creemos que pierde, sin embargo, sin esa referencia al barco que navega sin lastre, parte de esa carga simbólica que tanto gustaba Lowry de colocar en sus libros: al fin y al cabo toda su obra, por fragmentada que sea, posee esa implacable coherencia estética que le hace creerse el Dante del siglo XX, creando una Divina Comedia con su particular Infierno, Purgatorio y Paraíso. Leer más …

Juan Carlos Chirinos: “Chávez encaja perfectamente en la televisión basura”

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

Juan Carlos Chirinos
El escritor venezolano Juan Carlos Chirinos. / juancarloschirinos.blogspot.com.es/

Juan Carlos Chirinos (Valera, Venezuela, 1967) es un escritor venezolano que lleva afincado en España casi dos décadas, y aquí, en Salamanca, estudió Literatura, la disciplina que ya había aprendido en la Universidad de Caracas. Novelista, cuentista, ha incurrido en el ensayo, sobre todo en la modalidad biográfica, que le fascina. Finalista del Premio Rómulo Gallegos por El niño malo cuenta hasta cien y se retira, a él se deben libros de cierta impronta como Nochebosque, Gemelas, Los sordos trilingües y La manzana de Nietszche. Respecto al género biográfico, ha escrito las vidas de Alejandro Magno, Albert Einstein o Francisco de Miranda, por quien siente una predilección especial. Leer más …

‘Que trata de España’, la exposición que organizó a los artistas contra el franquismo

MARÍA F. SÁNCHEZ | Publicado:

La obra 'The Great Mierda' --'La gran mierda'-- del artista Ricardo Zamorano que puede verse en la exposición 'Amnistía. Que trata de España (Milán 1972- Madrid 2017)' en el Museo de Historia de Madrid.
La obra ‘The Great Mierda’ –‘La gran mierda’– del artista Ricardo Zamorano que puede verse en la exposición ‘Amnistía. Que trata de España (Milán 1972- Madrid 2017)’ en el Museo de Historia de Madrid. / CCOO

En los años 70 el recrudecimiento de la represión del franquismo contra los sindicalistas provocó una activación de la solidaridad internacional que no se veía desde la Guerra Civil, cuando el movimiento antifascista trató de auxiliar a la España republicana. Un episodio poco conocido, pero con gran repercusión en Italia en su momento, fue la exposición Amnistía que trata de España –Amnistia que trata de Spagna en italiano– que se realizó en 1972 en Milán y formaba parte de un festival cultural más amplio que al mismo tiempo se celebraba en Roma. Casi 300 artistas españoles, residentes en Francia o italianos cedieron desinteresadamente sus obras para que el dinero obtenido en su venta fuera a parar a Comisiones Obreras, que sumaba miles de trabajadores condenados desde que el régimen las había ilegalizado en 1967. Leer más …

F. Castillo: “Hoy el nacionalismo justifica toda transgresión de las normas de convivencia”

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

Fernando Castilla, de pie en el centro de la imagen, autor de 'Españoles en París'.
Fernando Castillo, autor de ‘Españoles en París’, de pie en el centro de la imagen, posa tras la presentación de uno de los anteriores libros de la trilogía con Juan Manuel Bonet, actual director del Instituto Cervantes, con camisa a rayas; Carlos García Alix, sentado y con barba, y Javier Jiménez, de Fórcola Ediciones. / Fórcola Ediciones

Fernando Castillo es uno de nuestros historiadores de la cultura más prestigiosos con que contamos hoy día. Después de crear ya una amplia obra con títulos tan significativos e importantes como El siglo de Tintín, Tintín-Hergé: una vida del siglo XX, Los años de Madridgrado, acaba de publicar Españoles en París 1940-1944 (Fórcola Ediciones), que trata de la suerte de más de cuarenta intelectuales españoles en la capital francesa ocupada por los nazis, como Victoria Kent, Max Aub o Consuelo Bergés. Culmina, así, una trilogía que comenzó con Noche y niebla en el París ocupado y que continuó con París-Modiano. Leer más …

Barrio rico, barrio pobre:
¿qué se lee en cada distrito de Madrid?

ANA ISABEL CORDOBÉS | Publicado:

qué se lee en cada distrito de Madrid Un grupo de personas leyendo libros en una biblioteca pública
Un grupo de personas leyendo libros en una biblioteca pública. / Tkturkey.com

Las diferencias de clase entre las distintas zonas de Madrid son evidentes tanto en la calle como en los datos. En apenas cuatro paradas de Metro es posible pasar de la opulencia y el pijerío de la zona de El Retiro, donde sus hogares cuentan con más de 52.000 euros anuales, a una zona obrera como Puente de Vallecas, donde los ingresos de cada hogar no llegan ni a la mitad, con 23.000 euros. Leer más …

Cinco novelas para el verano que tratan del verano

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

novelas para el verano
Cinco recomendaciones sobre qué leer este verano. / Pixabay

No son todos novelas, hay incluso un libro de memorias de carácter genialoide, eso sí, con apariencia de novela, pero todos estos libros poseen una característica que los une: se desarrollan en verano o, por lo menos, tienen que ver, caso de Coetzee, con el verano de la vida. Son libros calientes, pasionales, distintos en tono y calidad, pero no hemos buscado en esta selección somera la urgencia de la novedad, antes bien todo lo contrario, un reposo alejado del aturdimiento obligado de la industria editorial. De ahí que junto a un Capote poco conocido aparezca un temprano libro de Ana María Matute y que junto a las memorias de un excelente escritor sudafricano coloquemos la afamada novela de Ferlosio, todo ello coronado por aquella nouvelle tan perturbadora de Thomas Mann y que Visconti llevó al cine. Leer más …

Si el pasado está vivo, el futuro amanece

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

II Congreso de Intelectuales Antifascistas. Valencia 1937. / Antonio José Fernández (YouTube)

El Congreso Internacional de Intelectuales y Artistas se celebró en junio de 1987 en Valencia, conmemorando el cincuentenario del II Congreso de Escritores Antifascistas, que tuvo lugar en la sede del Ayuntamiento valenciano en 1937, presidido por Juan Negrín, y actuando como Comisario de Propaganda, Julio Álvarez del Vayo y donde José Bergamín tuvo una actuación determinante. Asistieron, entre otros, André Malraux y Anna Seghers. Fue allí donde se anatematizó a la figura de André Gide, “peligroso individualista pequeño burgués” porque se había atrevido a criticar los excesos del estalinismo y no veía claro los tejemanejes de aquel Congreso.

Ahora se cumplen los 80 años de aquel evento y se están realizando actos en la más pura tradición académica en lugares emblemáticos, como la Residencia de Estudiantes, pero la indiferencia hacia estas efemérides demuestran que hoy día las cosas van ya por otro lado. Lo que ocurrió en Valencia en 1987 fue de índole muy distinta. Hubo hasta palos. Mirabile visu, que diría Virgilio.

Fui testigo privilegiado, quiero decir que para mi fue un privilegio, de aquellos irrepetibles días valencianos, y digo irrepetibles porque eran los tiempos de la ruta del bacalao entre Madrid y Valencia y había tal frenesí que no era raro encontrarnos a las cuatro de la mañana bailando músicas inverosímiles en la playa de la Malvarrosa en compañía de Fernando Savater, Rafael Conte, Ricardo Muñoz Suay o Jorge Semprún. Juan Goytisolo no bailaba.

Fui testigo de excepción de aquellos irrepetibles días, porque no podríamos imaginarnos ni por asomo que fueron en esas jornadas donde se apuntaló definitivamente la concepción más liberal de la socialdemocracia y se sepultaran definitivamente las veleidades de algunos intelectuales que aún defendían el régimen de Castro y se declaraban abiertamente marxistas. Hubo palos por ello. Mirabile dictu, que diría Virgilio.

Congreso de Intelectuales y Artistas Stephen Spender, Ricardo Muñoz Suay, Jorge Semprún, Juan Gil-Albert, Manuel Vázquez Montalbán y Fernando Savater. Todos coincidieron en el Congreso Internacional de Intelectuales y Artistas celebrado en Valencia en junio de 1987
De izquierda a derecha, Stephen Spender, Ricardo Muñoz Suay, Jorge Semprún, Juan Gil-Albert, Manuel Vázquez Montalbán y Fernando Savater. Todos coincidieron en el Congreso Internacional de Intelectuales y Artistas celebrado en Valencia en junio de 1987.

El muy alto poeta Stephen Spender y el más bajito, hablo de estatura en centímetros, Octavio Paz ejercieron de presidentes de aquel evento, en la sombra otro más diminuto, Juan Gil-Albert, testigo del evento del 37, artífice de Hora de España y que en aquella ciudad asediada, elegante siempre vestía mono azul… de seda. Ellos habían asistido, apenas unos niños, a aquel II Congreso de Escritores Antifascistas, y Spender se sonreía de manera pícara recordándome lo guapo que era Octavio Paz en aquellos años, “ y su mujer, Elena Garro”, puntualizaba, luego. Los abanderados del liberalismo más libre fueron Mario Vargas Llosa y Guillermo Cabrera Infante, éste de manera muy discreta aunque, como mantenía amistad con él, me estuvo adoctrinando horas en la cafetería del Palacio de Congresos donde se celebraban los actos sobre los maravillosos efectos de la Thatcher en el Reino Unido por su política de liberalización de lo público. Miriam Gómez, al lado, mantenía cierta sonrisa escéptica que le realzaba su ya sobrada belleza. Vargas Llosa fue especialmente beligerante y aún recuerdo un acto donde se lanzaron al aire varios puñetazos –los intelectuales no pasan de dar empujones a no ser que a algunos se les nombre la mujer o la madre–, y a Manolo Vázquez Montalbán intentando resguardarse de tirios y troyanos, es decir, de castristas empedernidos y liberales que sostenían las libertades democráticas, “de toda la vida”. Paz y Spender, que había conocido tiempos idos y mucho más terribles, el año 37 y todo lo que vino después, se mantenían a media distancia. Sabían, y punto. Sobre todo Spender, que había dirigido en la posguerra varios Congresos por la Libertad de la Cultura hasta que dimitió, pese a su gran labor, cuando se enteró de que la CIA había ejercido cierto control en aquellos eventos. Ahora esto era pan comido respecto a la Guerra Fría, no digamos la de verdad, la llamada II Guerra Mundial.

Lo más reseñable de aquellas jornadas fue el ambiente erótico que impregnó la ciudad de Valencia, algo no difícil de conseguir en esos pagos y que compensó la tirantez de algunos debates. Buena comida, bebida a espuertas, y, luego de los sesudos debates, por decir algo, la juventud valenciana en la Malvarrosa esperando a que los sesudos y famosos intelectuales, de los que la prensa local daba buena cuenta, les homenajearan la juventud misma, a falta de otra cosa, y el lado dionisíaco de la noche.

Valencia se transformaba, el país entero se transformaba, y la ciudad estrenaba Palacio de Congresos, una parrilla de diseño copiada de ¡un edificio de Copenhague!, como orgulloso nos relataba el alcalde socialista, que no cabía en sí de gozo. El pasado se desvanecía, sin más… ¿La prueba? La cara de sorpresa que puso el ujier del Ayuntamiento cuando quise visitar la sala en que se celebró el Congreso del 37. En esos días no había ido nadie. La visité solo.

“Si el pasado está vivo, el futuro amanece”. Con estas palabras el presidente Octavio Paz clausuró las alegres jornadas del Congreso de Intelectuales y Artistas, unas jornadas donde se apuntaló definitivamente la figura de Jorge Semprún para influir en los planes culturales del país que se pergeñaba. Todos sabemos lo que pasó después, pero entonces todo era ruta del bacalao, futuro que amanece y cultura de destino cosmopolita… todo mezclado.

Ay, esos locos y no tan inocentes ochenta.

Philip Glass cuenta sus memorias en ‘Palabras sin música’

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

Philip Glass
Imagen de archivo del compositor Philip Glass. / Efe

Malpaso es una de las casas editoras más gratificantes y con uno de los catálogos más acendrados e inteligentes de nuestro país. Este año, por ejemplo, no contentos con publicar la obra reseñística de la poeta Wislawa Szymborska, una exquisitez por su rareza, les ha dado por sacar el libro de Alessandro Marzo Magno sobre los primeros editores que en el mundo han sido, las Memorias de Roman Polanski, un sugerente ensayo de David Foster Wallace, Ilustres raperos, unas soberbias páginas sobre este fenómeno musical escritas cuando comenzó el asunto, las correspondientes Memorias de Ennio Morricone bajo el titulo En busca de aquel sonido, o las de Bob Dylan que el autor de Blowing in the Wind ha llamado llanamente Crónicas, o el libro escrito por Geoffrey March y Victoria Broackes, David Bowie is Inside, que es el maravilloso catálogo que se hizo para la exposición sobre el cantante británico en el Victoria and Albert Museum, donde se llegó a mostrar la cucharilla de plata con la que David Bowie esnifaba cocaína. El glam es el glam, último bastión del dandismo de otros tiempos… Leer más …

Juan Goytisolo, un disidente en Marruecos

JOAQUÍN MAYORDOMO | Publicado:

Juan Goytisolo, en el centro, acompañado de los trabajadores del Instituto Cervantes de Tánger, en 2007, el día que le pusieron su nombre a la biblioteca./ Foto J. Mayordomo
Juan Goytisolo, en el centro, acompañado de los trabajadores del Instituto Cervantes de Tánger, en 2007, el día que le pusieron su nombre a la biblioteca./ Foto J. Mayordomo

Juan Goytisolo (Barcelona, 1931 – Marrakech, 2017) descansa ya donde él, desde su interior más profundo, anhelaba: en el cementerio civil de Larache (Marruecos), junto a la tumba de su amigo más querido, Jean Genet, pues, como me comentaba en cierta ocasión el profesor Jesús Vidal, “Juan vino a Tánger, por primera vez a Marruecos, siguiendo los pasos de Genet, y no porque quisiera escapar, como solía explicar, de la miseria intelectual y política que había en España, en los años 60”. “Podía haber vuelto a Francia, dónde vivía desde 1955, pero aquí estaba Genet”, argumentaba Vidal.

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Lev Trotsky, criador de conejos

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

León Trotsky en su casa de México, en la que entre otras actividades, se dedicaba a la cría de conejos y gallinas
León Trotsky en su casa de México, en la que se dedicaba a la cría de conejos y gallinas en el patio trasero de la propiedad, hoy convertida en museo.

A cien años de la Revolución de Octubre me viene a las mientes, sobre todo, la imagen de Lev Trotsky. Los motivos son exclusivamente subjetivos pero responden a una llamada generacional que quisimos ver en Trotsky, ya lo hicieron antes los surrealistas con André Breton a la cabeza, al revolucionario culto, cosmopolita, en abierta confrontación con ese seminarista paleto y nacionalista irredento llamado Josif Stalin, un hombre acomplejado por los intelectuales, de hecho su enemigo público fue el pobre Mijail Bulgakov, y que gustaba de llevar al gulag preferentemente a escritores y judíos, por este orden ( tal complejo le llevó a escribir un libro de lingüística que no hay por donde cogerlo y que, por supuesto impuso en la tierra de Víctor Shklovski, Roman Jacobson y Mijail Bajtin). La cultura es fascinación sin límites y posee fanatismos tremendos que es probable que venga del poder real que en su día poseyeron los chamanes en las tribus. No sé, pero lo cierto es que Trotsky, en aquellos tiempos de las vanguardias artísticas, se constituyó como el único abierto a las corrientes artísticas liberadoras que se estaban forjando en Occidente y que en su país fueron preteridas por Lenin y masacradas abiertamente, más tarde, por Stalin. Irresistible. El que Trotsky se constituyera en objetivo principal del Komintern le otorgaba, además, un aire de víctima que hacía de él el representante genuino de la revolución bolchevique. No en vano fue el creador del Ejército Rojo, un enorme estratega y ganador de la guerra civil que ensangrentó Rusia entre bolcheviques y blancos durante años. Ello se consiguió con una actitud implacable sin límites y con momentos de una crueldad inenarrable: frente a la bestia de Kornílov se erguía el no menos vesánico Trotsky, pero a éste le otorgábamos la necesidad de la defensa de los débiles y el triunfo de la Revolución, nada menos. El baño de sangre duró hasta 1923. Ganó Trotsky. No hace falta decirlo. Leer más …

La primera crónica de la revolución rusa

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

Diez días que conmovieron al mundo
Lenin y Trosky fueron los principales artífices del éxito de la Revolución Rusa de 1917. / Youtube

Mientras escribo estas líneas tengo a mi lado el ejemplar de bolsillo 10 x 18 de Dix jours qui ébranlèrent le monde, de John Reed, un libro que compré en París en 1969 ante la imposibilidad de adquirirlo en español. Ni que decir tiene que me fascinó desde la primera página y tengo que decir que muchos años después sigo considerando al libro uno de los grandes reportajes de la historia del periodismo y, no hay duda, la mejor introducción a la Revolución Rusa escrita en vivo. Publicada en 1919, Ten Days that Shook the World, “Diez días que conmovieron al mundo”, de John Silas Reed, un prestigioso periodista estadounidense de filiación socialista, siguió a Grigory Zinoviev y Karl Radek durante la sublevación, donde relata en bella prosa épica la batalla de San Petersburgo dirigida al modo de un canto clásico por Vladimir Lenin y Leon Trotsky, a quien califica del verdadero héroe que tuvo la Revolución. Tanto Trostky y tan poco Stalin, le menciona sólo dos veces y en el índice onomástico, hizo que el ‘Padrecito’ prohibiera el libro en la URSS, al igual que los escritos del propio Trotsky, aunque, la Historia produce efectos de surrealismo puro, John Reed es el único extranjero enterrado en el Kremlin, lugar donde se enterraba sólo a los héroes de la Unión Soviética. Leer más …

‘Un día en el atardecer del mundo’, de William Saroyan

ELVIRA HUELBES | Publicado:

William Saroyan
El escritor californiano de origen armenio William Saroyan. / Youtube

Acantilado, God blessed’ em, está editando poco a poco las cosas de William Saroyan. Un escritor californiano, de origen armenio, ahora casi olvidado pero que fue muy importante entre los años 30 y 50, sobre todo. Y para mí. Saroyan fue un nombre y un rostro inseparables de mi adolescencia y mi construcción como lectora, junto a los rusos blancos y los ingleses. ¿Y a mí qué me cuentas?, dirá quien esto lea. Pues, también es verdad, pero si no lo digo, reviento.

Tú estás loco, papá, La comedia humana, Breve viaje, hermosa carroza, El tigre de Tracy…títulos que publicó aquella Plaza y Janés y ahora recupera, mejorados, Acantilado. Leer más …

Mario Vargas Llosa y las antenas de su tiempo

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

Mario Vargas Llosa
El premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa firmando libros. / Daniele Devoti (Flickr)

Una de las frases más lúcidas y terribles de Marcel Proust tiene como sujeto, cómo no, el tiempo. Dice, refiriéndose a la contemplación de una vieja fotografía, que con el tiempo en la fotografía comienzan a desdibujarse los rasgos personales para dar paso a los generacionales. La frase viene al pelo para entender la peculiaridad principal del último libro publicado de Mario Vargas Llosa, Conversaciones en Princeton con Rubén Gallo (Alfaguara), donde el Nobel de Literatura habla, inevitablemente en él, cantinela recurrente, sobre los valores enormemente positivos del liberalismo y el peligro terrible del terrorismo, pero, sobre todo repasa su trayectoria estética deteniéndose en el examen de algunos de sus libros. Todo ello aderezado con las preguntas de Rubén Gallo, profesor en Princeton y director del programa donde intervino Vargas Llosa, preguntas donde se destaca el tuteo, rasgo al que son proclives en público los latinoamericanos, quizá para resaltar la intimidad que le une al Nobel. El problema es que ello otorga un aire de cuchipanda entre colegas a una cosa, por otra parte, muy seria. Pero entremos en materia. Leer más …

Antonio Rivero Taravillo: “En literatura, Irlanda no tiene parangón”

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

Antonio Rivero Taravillo
El escritor melillense Antonio Rivero Taravillo. / Youtube

Antonio Rivero Taravillo (Melilla, 1963) es un conocido poeta, ensayista y traductor que vive desde hace tiempo en Sevilla. Como ensayista escribió una biografía sobre Luís Cernuda cuyo primer tomo fue galardonado con el prestigioso Premio Comillas. Como poeta se le deben libros como El bosque sin regreso, su poemario más reciente, amén de novelas como Los fantasmas de Yeats. Ha traducido con buena fortuna a Yeats, Flann O ´Brien, Kate O´Brien, Jamie O´Neill… todos ellos irlandeses. Leer más …

Poetas contra el machismo: las creadoras construyen su genealogía literaria

SARA MONTERO | Publicado:

Laura Casielles, Carmen Garrido, Ana Castro y Sofía Castañón / CP

“Vencidas, no. Desposeídas

de la raíz, o bien cerradas

sin camino, clavadas cuerpo adentro”.

                                                      Maria-Mercé Marçal

La poesía, como el resto de las artes, tiene un árbol genealógico incompleto. Los estudiantes memorizan textos de Jorge Manrique, Antonio Machado o Gabriel Celaya. A veces, algún poema de Sor Juana Inés de la Cruz o de Emilia Pardo Bazán. Casi nunca de Ana María Moix o Ángela Figuera. Por eso, cuando una poeta comienza a alimentarse (literariamente) por sí misma encuentra un sinfín de autoras que le han sido negadas. Comienza un proceso de investigación que desemboca primero en la fascinación del explorador y luego en el enfado. Las creadores más jóvenes buscan respuestas de otras voces.

Muchas mujeres comienzan escribiendo con una voz masculina, de forma inconsciente, porque reproducen lo que leen. Sus bibliotecas están llenas de autores masculinos entre los que se intercala alguna escritora. “Chimamanda Ngozi cuenta que ella, siendo mujer y africana, hacía sus primeras historias con niños blancos y rubios que desayunaban mermelada como protagonistas. Eso es porque nos ofrecen pocos referentes en los que mirarse”, explica Sofía Castañón, poeta y diputada y secretaria de Feminismo Interseccional y LGTBI de Podemos. Como muchas creadoras, ella comenzó a tejer su genealogía literaria en un proceso que dio como fruto el documental ‘Se dice poeta’, para el que entrevistó a 21 mujeres que habían nacido entre 1974 y 1989 para charlar sobre su obra y su repercusión.

El lenguaje no solo describe, también crea. Por eso, estas mujeres (que juegan con la palabra) consideran fundamental analizarlo. El nombre de este documental que Castañón estrenó en 2014 contenía una reflexión sobre por qué en algunas ocasiones se habla de ‘poetisa’ en vez de ‘poeta’, una cuestión que ha sido debatida en varias ocasiones. “El término ‘poetisa’ se usa desde el siglo XVIII con una carga peyorativa muy fuerte. Los poetas hacían textos trascendentes, mientras los poetisos los recitaban como divertimento”, explica Castañón. Si “periodista” se utiliza para los dos géneros, no encuentra razón para que no se aplique la misma norma para “poeta”. Para Castañón es solo un detalle, pero de lo anecdótico se nutre también la macroestructura machista.

En la mayoría de las ocasiones, las poetas van tejiendo en silencio su propia red de influencias. Ana Castro, autora del visceral libro ‘El cuadro del dolor’ (Renacimiento, 2016) en el que habla de la mujer-raíz, no recuerda cuál fue la primera escritora a la que leyó, pero si hay un nombre que la marcó profundamente: “Yo comencé a leer poesía en el instituto y en nuestros libros de texto hay un gran silencio y olvido de las voces de ellas. Sí que puedo incidir en la primera poeta a la que leí concienzudamente: Juana Castro. Por aquel entonces yo colaboraba en la revista de mi instituto y me encargaron hacerle una entrevista. Jamás pensé que entonces se estaba produciendo uno de los hechos más importantes de su vida, porque la poesía de Juana ha marcado completamente la mía y ella a mí”.

Autoras de 'Se dice poetas'.
Algunas de las autoras que participan en el documental ‘Se dice poeta’, que dirige Sofía Castañón. / C.P.

Aún es frecuente referirse a algunas escritoras por su vinculación a otro gran hombre de la literatura sin sopesar su trayectoria o las influencias mutuas y simétricas. Las antologías compuestas solo por hombres son “lo normal”, mientras que aquellas recopilaciones en las que la nómina está compuesta solo por autoras siempre llevan el apellido “femenina”, como si fuera en sí mismo una categoría. Por una parte, las fuentes consultadas reconocen que visibilizar la obra de ellas es positivo, pero no ignoran el hecho de que cualquier etiqueta es excluyente: “Lo masculino sigue leyéndose como lo universal, aunque solo sea porque se omite y las obras de hombres nunca se adjetivan así”, explica Castañón.

Esto hace que muchas autoras, que aspiran a lo universal, huyan de esa etiqueta. Las poetas que acaparan la atención siguen siendo la excepción. “Hay mucha encorsetación de la producción literaria escrita por mujeres. Tal autora habla de la menstruación, tal otra de la maternidad… Si te atreves a sacar un tema, a nombrarlo, se te atribuye automáticamente esa etiqueta. Probablemente ya lo hayan hecho conmigo y digan que yo soy “la del dolor””, narra Castro.

Para hablar sin tapujos sobre la regla tuvo que llegar Anne Sexton. Alfonsina Storni transformó en versos el castigo social que suponía tener un hijo “fruto del amor sin ley”. Que ellas nombraran estas realidades no significa que haya temáticas exclusivamente femeninas. “Hay temas que abordan más las mujeres que los hombres (por ser optimistas) o que sólo abordan las mujeres, pero la maternidad, el aborto, el cuerpo… son cosa de ambos sexos. Sí que hemos tenido que ser nosotras las que tengamos la valentía de ponerlos sobre la mesa y hablar de ellos. Puede que nosotras hablemos más del cuerpo porque éste es aún un terreno por conquistar, en el que aún los hombres y la sociedad a menudo quieren decidir por nosotras”, explica Castro.

“El ámbito doméstico ha sido relegado en la poesía. Parece que a los hombres solo les interesan lo bélico y a las mujeres la maternidad, pero lo cierto es que es más probable que los potenciales lectores tengan un hijo que que vayan a la guerra. Además, la magia de la creación es que puedes colocarte en voces que no son las tuyas. No hace falta menstruar para hablar de la regla”, alega Castañón.

Acoso dentro y fuera de las redes

Las mujeres tienen cada vez más cota de decisión en todos los ámbitos, también en el literario y en el editorial.  Aún así siguen siendo áreas donde el machismo campa a sus anchas, ya sea a través del paternalismo hacia las poetas más jóvenes o en las situaciones incómodas que viven cuando ellas escalan en las estructuras. Luna Miguel fue de las primeras autoras en recopilar las humillaciones y vejaciones que a veces las poetas se ven obligadas a soportar en los recitales. Lo hacía en un artículo en Play Ground donde relataba comentarios fuera de tono e insinuaciones sexuales que algunas autoras habían sufrido. No fue la única, la periodista Beatriz Triguero también reunió varios testimonios para otro reportaje en Voz Pópuli

Este tipo de situaciones les suceden especialmente a las mujeres más jóvenes. Una autora consultada para el reportaje narra una anécdota similar: “Hace unos años, cuando estuve trabajando como parte del equipo de organización de un festival de poesía, uno de los poeta extranjeros invitados, de avanzada edad, me invitó -todo lo galantemente que pudo, eso sí- a acompañarle a su habitación y darme un baño con él. Obviamente, rechacé tal ofrecimiento. Me pregunto si, de haberse dado al contrario las tornas, habría sucedido. Me temo que no (y así lo espero, de hecho)”.

Sin embargo, lo más sorprendente para ella no fue la insinuación: “Lo peor de todo fue la reacción de los demás, porque lo hizo mientras estaba rodeada de más invitados del festival. Se rieron, lo vieron como una “gracia”, una “excentricidad” de los poetas. “LOS”. Porque me niego a pensar que estamos tan acostumbradas a este tipo de actitudes que las encontramos “normales”. Vaya broma que se sobrepasen con una cuando está haciendo su trabajo. Me sentí tremendamente expuesta, avergonzada”.

Denunciar públicamente este tipo de actitudes desemboca en reproches, insultos o acusaciones de exageración, especialmente en las redes sociales donde la brutalidad es anónima. Sin embargo, estas pequeñas acciones tienen su consecuencia en las mujeres que las sufren: esas poetas que van ganando terreno llegan a dudar sobre si el halago de su compañero a su obra tiene una segunda intención, si están ahí porque se lo merecen o si deben evitar ciertos temas que pueden suponer una provocación. El machismo en el plano creativo acorrala, limita y facilita la autocensura de las creadoras, que a veces prefieren el segundo plano, temerosas de los juicios y las críticas que acompañan siempre la exposición y que se ceban especialmente con las mujeres.

 

Internet ofrece infinitas posibilidades. Permite bucear en nombres que apenas has oído, seguir en Twitter a esa escritora que dice cosas tan interesantes o meterte en grupos de Facebook para compartir impresiones. Pero Castañón advierte de que se reproducen los mismos patrones heteropatriarcales que en el resto de soportes y lo ejemplifica con una anécdota personal: “Hay señores que me han escrito para pasarme sus primeros poemas, a pesar de que no se los había pedido. Pero después, destapan otras intenciones y acaban haciéndote comentarios sobre, por ejemplo, tu aspecto físico”. La creadora sigue condicionada siempre por su condición de mujer.

También hay una ‘cara B’ maravillosa. En la red han surgido proyectos donde los lectores interesados pueden intercambiar textos escritos por mujeres, como el club de lectura que cada año propone ‘La tribu de Frida‘ . En las librerías también hay antologías con una nómina exclusivamente femenina que son muy recomendables, como el libro (Tras)Lúcidas (Bartleby, 2016), editado por Marta López Vilar.

Carmen Garrido, Miriam ReyesYolanda CastañoOlvido García Valdés, Julia Uceda, Piedad Bonnett o Chantal Maillard son algunas de las referencias contemporáneas de todo aquel que quiera abrir las ventanas de las que solo la poesía tiene la llave. También Laura Casielles, que trabaja para Podemos al igual que Sofía Castañón. Comparten una misma palabra para describir a las que las precedieron: valentía.

El relato sobre la muerte de Gerda Taro, símbolo antifascista, por fin en España

LUIS DÍEZ | Publicado:

Ted Allan y Gerda Taro
Gerda Taro y su pareja, Robert Capa, nombre bajo el que ambos publicaban sus imágenes. Se cree que Gerda fue la autora de la foto ‘Muerte de un miliciano’, imagen más incónica de la Guerra Civil española, que tradicionalmente se había atribuido al famosísimo fotógrafo de origen húngaro, fundador de la agencia Magnum, que agrupaba a los reporteros gráfico independientes.

Ted Allan se enamoró de la joven reportera de guerra Gerda Taro, quien acabaría siendo un símbolo de la la lucha por la libertad en España. Él la acompañaba en el frente de Brunete (Madrid) cuando un tanque republicano descontrolado golpeó el coche en cuyos estribos iban Gerda y Ted. Ella quedó malherida debajo de aquel carro y murió de madrugada en un hospital de El Escorial. Él se pudo salvar. Ochenta años después se publica la novela Otro mundo es posible, en la que Allan narra con un lenguaje sencillo aquella historia de amor y de guerra. La cuidada traducción y asequible edición a cargo de Juan Manuel Camacho Ramos para la colección “Las armas y las letras” de la editorial salmantina Amarú, bajo la dirección del profesor e historiador Antonio R. Celada, contiene un prólogo tan riguroso como elegante y ameno sobre los personajes y el contexto del relato del escritor canadiense. Leer más …

De espías, nazis ocultos, boxeadores chiflados y la Argentina de Perón

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

La escritora Almudena Grandes en un momento de su intervención, que clausuró las jornadas 'Literatura y Guerra Civil', organizadas en Sevilla por la Fundación Cajasol,
La escritora Almudena Grandes en un momento de su intervención, que clausuró las jornadas ‘Literatura y Guerra Civil’, organizadas en Sevilla por la Fundación Cajasol, el pasado mes de mayo. / Fundación Cajasol (Flickr)

El próximo mes de septiembre Tusquets publicará la cuarta entrega del ciclo narrativo Escenas de una Guerra Interminable, serie que consta de seis novelas y que la escritora Almudena Grandes inauguró con Inés y la alegría, a la que siguieron El lector de Julio Verne, Las tres bodas de Manolita y ésta que nos ocupa, Los pacientes del doctor García, y que continuará en un futuro con La madre de Frankestein y Mariano en el Bidasoa. Podemos asegurar que con este ciclo la narrativa de Almudena Grandes, que siempre tuvo querencias galdosianas, cumple con creces su constante ambición: el planteamiento, anclado en valores que deben mucho a la totalidad de la concepción hegeliana de la historia y que fue piedra de toque de los novelistas del XIX, de Balzac a Tolstoi pasando por Víctor Hugo o Galdós, posee esa fascinación que acontece al lector cuando se le ofrecen ciclos narrativos, acordémonos en otro tipo de narrativa, del ciclo de Ken Follett, y entre cuyos logros está el ofrecer una apariencia de orden, predominantemente moral, en el inquietante caos de los acontecimientos. Es decir, el ofrecer una arquitectura en un medio casi gaseoso, inasible… Leer más …

Qué hubiera pasado si…

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

El escrito estadounidense conversa con su colega indio Salman Rushdie
El escrito estadounidense conversa con su colega indio Salman Rushdie, durante un encuentro celebrado en Israel en mayo de 2009. / David Shankbone (Flickr)

La ambigüedad respecto al valor literario de Paul Auster me ha perseguido desde que leí en la desaparecida Júcar su Trilogía de Nueva York, de esto hace ya muchos, muchos años. Hubo fragmentos que me gustaron frente a otros que me causaban indiferencia, por lo que nunca llegué a valorar una obra suya en su totalidad, excepción hecha de La invención de la soledad, que me pareció notable y tremendamente equilibrada, amén de inteligente. Leer más …

La fabulosa taberna de Joseph Mitchell

DAVID TORRES | Publicado:

Joseph Mitchell
El periodista de ‘The New Yorker’, Joseph Mitchell. / Youtube

Durante muchos años, al menos en España, Joseph Mitchell ha sido autor de un solo libro. Pero qué libro, amigos míos. Desde su publicación en 1965, Joe Gould’s secret se convirtió en un clásico de la literatura estadounidense, cosechó avalanchas de elogios y reclutó paladines de la talla de Doris Lessing, Julian Barnes, Salman Rushdie o Martin Amis. El libro consiste en dos reportajes separados por más de veinte años de distancia, los cuales relatan las andanzas de Joe Gould, un excéntrico vagabundo del Village neoyorquino y la odisea de Mitchell en busca del manuscrito más voluminoso de todos los tiempos, una historia oral de Nueva York, obra de Gould, tres veces más larga que la Biblia. Leer más …

Zapatero a tus zapatos

JUAN ÁNGEL JURISTO | Publicado:

El escritor colombiano naturalizado mexicano Fernando Vallejo
El escritor colombiano naturalizado mexicano Fernando Vallejo, en una imagen tomada en mayo de 2008. / Maritza Sánchez (Wikipedia)

Sabida es la fama que de provocador tiene Fernando Vallejo, el escritor colombiano autor de espléndidas novelas como La virgen de los sicarios y que debido a esa vocación por ser el Michel Houellebecq de las letras hispanas ha incurrido en algunos berrinches que se dirían de chico maleducado, carentes de gracia, algo que le sobra al escritor francés, que provoca dando siempre puntada con hilo, y además del fino. Me temo que en el caso del colombiano la cosa ni se le parece, y menos en las consecuencias de las provocaciones, que en este caso se quedan en naderías. Leer más …

La pistola y la mano

DAVID TORRES | Publicado:

David Carr
David Carr en 2013. / Wikipedia

David Carr murió de repente en la redacción de The New York Times el 12 de febrero de 2015. Tenía 58 años y había sobrevivido al cáncer, al crack, a la cocaína, al alcoholismo pertinaz, al tabaco y a diversos accidentes de tráfico. La muerte tuvo donde elegir, pero prefirió sorprenderlo en plena faena. Era un reportero de raza, tan adicto al periodismo como a cualquiera de las drogas con las que jugó a la ruleta rusa durante décadas y que estuvieron a punto de destruirlo. Leer más …

Obras maestras de la literatura homoerótica

DAVID TORRES | Publicado:

El escritor y periodista chileno José Donoso Yáñez, que recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile en 1990, en una foto de archivo
El escritor y periodista chileno José Donoso Yáñez, que recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile en 1990, en una foto de archivo. Se le considera integrante del boom latinoamericano, junto con Gabriel García Márquez (Colombia), Julio Cortázar (Argentina), Mario Vargas Llosa (Perú) y Carlos Fuentes (México). / Elisa Cabot (Flickr)

Las relaciones homoeróticas en la literatura son al menos tan antiguas como la propia literatura. En el siglo VII a. C. aparece la figura inmensa de Safo de Lesbos, una de las cumbres de la lírica mundial, una mujer que cantó el amor entre mujeres con una desnudez y una sinceridad que arrancan las lágrimas. Su influencia en la poesía posterior resulta incalculable hasta el punto de que, en cierto sentido, puede decirse que Safo es a la lírica lo que Homero a la épica:

Eros sacudió mi alma / como un viento que en la montaña sacude los árboles. Leer más …

Bob Dylan cagando

DAVID TORRES | Publicado:

Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2015, actúa en el Festival Internacional de Benicassim (FIB) de 2012
Bob Dylan durante su actuación en el Festival Internacional de Benicassim (FIB) de 2012. / Efe

Los académicos suecos saben que la Literatura es una disciplina seria, no como la Química, la Física o la Medicina, que ésas no le importan a nadie, y no digamos ya el Premio Nobel de la Paz, una cosa tan insignificante que se la dejan a los noruegos. Salvo excepciones de lo más excepcionales, el Nobel de Literatura es el que corta el bacalao y el que provoca mayores quebraderos de cabeza. Por eso, a lo largo del pasado siglo y buena parte de éste, lo han recibido generalmente figurones sin la menor importancia, gente como Echegaray, Carducci, Buck, Hesse o Solzhenitsyn. Con sabio criterio y no poca previsión, la Academia Sueca en seguida se dio cuenta de que no hacía falta malgastar un Nobel con Kafka, Joyce, Rilke, Proust, Dinesen o Kavafis, escritores que el público va a seguir leyendo por los siglos de los siglos sin la coartada de un medallón donde reluce un señor con barba. También es cierto que a veces se equivocan y premian a gente como Kipling, Mann, Faulkner, Jiménez, Bergson, García Márquez o Morrison, pero son las menos. Por lo general, la Academia Sueca no falla una. Leer más …

Goytisolo, esa trinchera

MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ | Publicado:

Juan Goytisolo
Juan Goytisolo en una imagen de archivo. / Efe

Juan Goytisolo, más que un escritor que vivía en Marrakech, era (es) una referencia constante y obligada frente a la que posicionarse a favor o en contra, a cada aparición pública de las suyas. Se vio cuando le concedieron el premio Cervantes y cometió el imperdonable pecado no ya de aceptarlo, sino de acudir vestido como lo hizo, algo que provocó la salida a escena de los Petronios del vestir y de la misma vida. Se ha visto ahora, con ocasión de su fallecimiento y de los funerales nacionales y elogios fúnebres que han seguido –la necrológica, ese género magistral de la literatura española–, y con los denuestos y críticas acerbas ad hominem que ha suscitado. Me he acordado de Luis Cernuda cuando escribe: Algo os ofende, porque sí, / en el hombre y su tarea; y también lo he hecho del país cainita que ha intentado exorcizar Goytisolo, ese en el que todos somos Abel para la ocasión. Leer más …

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