Pulsión soberanista / ERC pone caducidad a JxSi, busca aliados en la izquierda y se abre a una moción de censura a Rajoy

Un rey 'desnudo' por Barcelona... mientras que Junqueras e Iglesias se van de cena

SATO DÍAZ | Publicado: - Actualizado: 13:26

Mientras todos permanecen en silencio, una vez llegada la manifestación antiterrorista a la Plaza de Catalunya, Mariano Rajoy conversa con María Dolores de Cospedal
Mientras todos guardan un solemne silencio, una vez llegada la manifestación antiterrorista a la Plaza de Catalunya, Mariano Rajoy conversa con María Dolores de Cospedal. / Casa del Rey

En el año 1837 se publicaba el cuento “El nuevo traje del emperador” del danés Hans Christian Andersen. Un rey oyó que unos sastres podían fabricar la tela más suave y que, además, tenía la capacidad de ser invisible para los estúpidos. El rey les encargó un traje y los sastres hacían ver que trabajaban cuando en realidad se quedaban con los materiales. Los colaboradores del monarca, para no parecer estúpidos, alababan la prenda y este tampoco admitió que no era capaz de ver el inexistente traje. Salió desnudo a un desfile y todo el pueblo alababa el vestuario (ir)real hasta que un niño gritó: “Va desnudo”. La gente se sumó al grito del niño y el emperador siguió el desfile, como si no pasara nada, desnudo.

Acelerador hacia el 1-O

Y es que tras los primeros momentos de desconcierto y luto por los atentados del 17-A en Cataluña, la normalidad política catalana regresa, y con el acelerador pisado. El Govern catalán mantiene su convocatoria del referéndum de autodeterminación del 1-O, dentro de apenas un mes. Cataluña vive un conflicto político que se agudizará en los próximos días. La mayoría independentista en el Parlament sigue adelante con sus planes para proclamar la República Catalana. Y eso, que en Cataluña es una obviedad, a pesar de las múltiples dudas que la ejecución de la convocatoria de la consulta despierta y que no han sido resueltas hasta el momento por el Govern (todavía no se ha aprobado la Ley del Referéndum), parece que no quiere ser visto desde muchos sectores políticos y mediáticos del resto del Estado.

Buena prueba de que no se altera la hoja de ruta hacia el 1-O es la presentación y registro ayer en el Parlament de la ‘Llei de Transitorietat Jurídica i Fundacional de la República’. El que se registrara esta ley antes del 1-O es una exigencia de la CUP, principalmente. Una ley que prevé cómo será el proceso de desconexión catalana de la legalidad española tras el 1-O. Una ley que sólo entraría en vigor en el caso de que se celebrara el referéndum y ganara la opción del ‘sí’ y que regularía el proceso hasta que se celebrasen las hipotéticas elecciones constituyentes, tras las cuales se daría paso a la redacción de la nueva constitución republicana y catalana con una nueva composición del Parlament. El registro de esta ley es el pistoletazo de salida de un mes frenético en Cataluña: Pleno del Parlament del 6 al 8 de octubre con previsible aprobación de la Ley del Referéndum y convocatoria del mismo; la multitudinaria manifestación de la Diada el 11 de septiembre; inicio de la campaña del referéndum el 15; la celebración del referéndum el 1 de octubre si el Gobierno estatal o los tribunales no lo evitan…

¿Oportunidad de las izquierdas en una nueva República?

Las izquierdas independentistas ven en la ruptura con el Estado español una oportunidad de construir una República más social que reconquiste derechos. De este modo, siempre desde la visión de las izquierdas independentistas, si ganara el ‘sí’ en el referéndum, las siguientes elecciones catalanas serían constituyentes y de sus resultados dependería la nueva composición del Parlament que tendría la misión de redactar una constitución que, posteriormente, tendría que ser refrendada en una nueva votación. Todo este proceso se demoraría un año más, el proceso independentista lejos está de terminar. Fuentes de la CUP y de ERC aseguran a cuartopoder.es que la hegemonía en Cataluña es de izquierdas y progresista por lo que se daría la oportunidad de que la nueva constitución también lo fuera.

Previamente a esta convicción post 1-O, la estrategia independentista es clara: el referéndum se consigue con la participación de todos los soberanistas y la independencia con todos los independentistas. Tras esto, llegaría el momento de la disputa ideológica en la plasmación del articulado de la hipotética ley suprema catalana. Ejército sí o no y qué ejército, qué garantías de las pensiones, banca pública o no y qué relaciones con la banca privada y entidades financieras, derechos subjetivos a la vivienda, ley electoral, renta garantizada para la ciudadanía, renta básica universal… Si se diera este escenario, las izquierdas se ven fuertes, creen que la correlación de fuerzas sería favorable a una República Catalana de carácter social. También son conscientes de las limitaciones que ofrece para ello el contexto internacional.

El que la gente pueda decidir qué futuro país quiere es, para estas fuentes independentistas, una oportunidad única en sí misma. Desde la CUP aseguran que hay un hecho básico: en el Estado español, por su desarrollo histórico, no ha habido ningún momento de construcción democrática. Ponen el ejemplo de los años 30 y la II República que fue truncado por la Guerra Civil y el Franquismo. Sobre la Transición, consideran que fue un acuerdo de mínimos y que no se generó un proceso popular para decidir qué país se quería. Es por ello que apuestan por la creación de un Foro Social Constituyente con fuerzas políticas y agentes sociales, abierto a la ciudadanía, en el que el modelo de la nueva Cataluña no fuera diseñado por expertos en el Parlament, sino fruto de un debate radical popular, algo que aseguran que temen las élites catalanas.

Desde ERC también apuestan por un proceso constituyente de abajo a arriba en el que el Parlament reciba las propuestas de la ciudadanía. Aseguran, no obstante, que habrá que llegar a acuerdos que no excluyan a partes significativas de la sociedad catalana, aunque piensan que las mayorías sociales de esta sociedad son progresistas. Abogan por un proceso constituyente moderno, con alta participación ciudadana, pero también por la creación de una constitución que no quede muerta, desfasada, pronto, como consideran a la española, es decir, que la nueva constitución catalana incorpore mecanismos de modificación ante una sociedad cambiante a ritmo vertiginoso.

Que esta correlación de fuerzas posterior al 1-O sea de izquierdas en un futuro e hipotético proceso constituyente depende en buena medida de los comunes. Las fuentes de la CUP consideran al respecto que los comunes no serán explícitos en un llamamiento a la participación en el referéndum pero que tampoco pondrán barreras a la misma. Esto les facilitará el día después, pues el espacio liderado por Xavier Domènech se sentiría cómodo en cualquier escenario: República Catalana o Estado autonómico. No dudan de que, en caso de que el proceso constituyente siguiera adelante, este espacio que gobierna en Barcelona se implicaría en la elaboración de un proceso constituyente y la redacción de una Constitución progresista que amplíe derechos sociales.

Desde la fundación de Catalunya En Comú esta formación ha apostado por no focalizar únicamente sus esfuerzos en la soberanía nacional catalana, apelando a la consecución de múltiples soberanías, como la energética, la alimentaria, la económica, la tecnológica… Las fuentes de ERC se muestran menos convencidas sobre el papel de los comunes y advierten de que una futura unidad y entendimiento de las izquierdas catalanas, así como futuros apoyos por su parte a las izquierdas españolas, dependerá de llegar a un punto de encuentro antes del 1-O, en las próximas semanas: el encuentro en el llamamiento a la participación, lo que no implica que llamen a votar por el ‘sí’. Sin embargo, los contactos al más alto nivel entre ERC y los comunes se llevan dando desde de hace algunos meses.

Y entonces se van de cena Junqueras e Iglesias…

En este contexto político complejo, el pasado sábado, tras la masiva manifestación contra los atentados del 17-A, se encontraron en una cena en casa del empresario del sector periodístico y audiovisual, Jaume Roures, el vicepresident de la Generalitat, Oriol Junqueras, con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, tal y como avanzó El Confidencial y explicó ayer La Vanguardia. A la cena acudieron también la secretaria general de ERC, Marta Rovira, y uno de los hombres fuertes de los republicanos en el proceso independentista, Oriol Soler. Del lado de Iglesias, el coordinador general de Catalunya En Comú, Domènech.

Oriol Junqueras, con chaqueta, vicepresidente de la Generalitat de Catalunya, conversa con Pablo Iglesias, a la derecha de la imagen, con camisa azul, secretario general de Podemos, en un momento de la manifestación celebrada el pasado 26 de junio en Barcelona, en contra del terrorismo
Oriol Junqueras, con chaqueta, vicepresidente de la Generalitat de Catalunya, conversa con Pablo Iglesias, a la derecha de la imagen, con camisa azul, secretario general de Podemos, en un momento de la manifestación celebrada el pasado 26 de junio en Barcelona, en contra del terrorismo. / Quique García (Efe)

De la cena se pueden intuir algunas conclusiones, la más obvia, la fortaleza en las encuestas de ERC hace visible a Junqueras como próximo president catalán. Además, queda bastante claro que la coalición independentista JxSi, entre PDeCat y ERC, no se volverá a repetir en los próximos comicios que se den en Cataluña, algo que era un secreto a voces. Por ello el pacto entre Carles Puigdemont y el propio Junqueras informado ayer de que no se celebrarán las próximas elecciones catalanas, tengan el calificativo que tengan, hasta transcurridos seis meses del referéndum. Un periodo lo suficientemente largo para que tanto PDeCat como ERC se recompongan de lo que ocurra el 1-O, para reconstruir sus relatos y sus partidos. Parece que a JxSi le queda un mes de vida.

Si se celebra la consulta y tiene una participación masiva, podrán otorgarse la victoria ambas formaciones, PDeCat y ERC, también la CUP, si no ocurre esto tienen medio año por delante para adaptar el discurso. Por ello, para su perspectiva de gobierno catalán en el futuro, ERC busca otros compañeros de viaje, y busca a la izquierda, en Catalunya En Comú. Compañeros ideales de viaje para un proceso constituyente progresista tras una hipotética independencia, pero también para iniciar una especie de proceso constituyente catalán, aunque no se produzca la independencia: un gobierno de izquierdas que siga reclamando la soberanía catalana dentro del Estado español, confrontando con políticas sociales a las medidas del Gobierno del PP. Algo en lo que podría participar también, por qué no, el PSC.

En ningún momento ERC renunció al 1-O en esta reunión, ni se prevé que lo vaya a hacer. La hoja de ruta de los republicanos está muy clara, aseguran fuentes, pero el Gobierno de Mariano Rajoy sigue prometiendo que no habrá referéndum y después del 1-O seguirá habiendo vida y política. ERC puede llegar a amplios acuerdos con los comunes que apelen a grandes sectores de la sociedad catalana y Catalunya En Comú puede conseguir así su mayor anhelo, romper con la dinámica del proceso independentista, que las siguientes elecciones no vuelvan a ser plesbiscitarias entre un ‘sí’ o un ‘no’ a la independencia, terreno en el que no se sienten cómodos. Conseguirían, dicho de otro modo, que el debate público en Cataluña se expanda a otros límites en los que quepa su discurso social y soberanista. Siempre han dicho que apuestan por el derecho a decidir, pero también que el 1-O no es el referéndum que necesita Cataluña. Esta es la opción mayoritaria dentro de una fuerza política de reciente creación en la que hay disparidad de opiniones al respecto y cuya postura oficial de cara al 1-O se conocerá durante las próximas semanas.

Podemos, por su parte, en el ámbito estatal, consigue con esta cena secreta pero filtrada a la prensa meter presión a Pedro Sánchez y su “nuevo” PSOE. Sánchez no estaba informado de la reunión previamente, aunque sí que le informaron a posteriori. Podemos va tejiendo conversaciones que pueden ser futuras alianzas para plantear una mayoría alternativa a Rajoy en una futura e hipotética moción de censura. ERC y el PDeCat se muestran favorables a echar a Rajoy de la Moncloa. El propio Junqueras lo comentó en la reunión secreta, no pondrían condiciones inasumibles en esta ocasión. Pase lo que pase el 1-O, siempre les será más conveniente otro interlocutor en la Moncloa frente al inmovilismo del PP, pero necesitan que Unidos Podemos y los comunes no se opongan frontalmente al 1-O, que faciliten la participación en la consulta. El PSOE tendría que elegir –si se consigue fraguar esa mayoría alternativa entre Podemos, IU y confluencias y partidos catalanes con la abstención del PNV– si apuesta por mantener al PP en el Gobierno. Sánchez tendría que escoger entre dialogar y llegar a acuerdos con los independentistas o mantener a Rajoy en la Moncloa. Para Sánchez está en juego, de nuevo, su lema: “No es no” y hacer efectiva la retórica de la “plurinacionalidad” que adquirió en el último Congreso Federal del PSOE.

Y un rey desnudo por Barcelona…

Decíamos que la manifestación del pasado sábado de condena a los atentados del 17-A marcaba, de alguna manera, el final del luto por la tragedia y el regreso a la normalidad política. La repulsa social al terrorismo fue masiva y transversal, banderas españolas y esteladas confluyeron en la misma movilización. Pero no hay más ciego que el que no quiere ver y suena un tanto ingenuo el que alguien pensara que no se iba a politizar la movilización en un momento de plena politización en Cataluña, a poco más de un mes del 1-O. Sorprende que sorprenda en determinados medios de comunicación que se pite al Rey y al Gobierno en las calles de Barcelona a estas alturas.

Quizás Rajoy tuvo la oportunidad de medir, en primera persona, cuál es el clima político catalán al que no se ha querido enfrentar durante tantos meses evitando el diálogo. Y ahora, en pocos días, tendrá que actuar con rapidez para evitar el referéndum, tal y como ha prometido tantas veces. Ayer, en reacción a la presentación de la Llei de Transitorietat, el líder del PP en Cataluña, Xavier García Albiol volvía a poner sobre la mesa la posibilidad de intervención de la autonomía catalana a través del artículo 155 de la Constitución. Soprende que desde el PP sigan apostando por negar la evidencia, por pensar que negando la existencia de un problema este se vaya a solucionar. Quizás, al salir a la calle, algunos que pensaban que llevaban el mejor traje se hayan dado cuenta de que están desnudos por las calles de Barcelona… El 1-O cambiará la política catalana, y española. Y hay movimientos.

Llei de Transitorietat Jurídica i Fundacional de la Repùblica

Esta ley pretende regular la desconexión catalana de la legalidad española tras el 1-O en caso de que gane el ‘sí’ y hasta las hipotéticas elecciones constituyentes. Algunos de sus aspectos claves:

Calendario: Seis meses después del 1-O se convocarán las elecciones constituyentes que elegirán a 135 diputados para el Parlament encargados de redactar la nueva constitución que tendrá que ser aprobada por tres quintos de la cámara.

Jefe del Estado: Carles Puigdemont sería el primer presidente de la República Catalana hasta que se celebrasen las elecciones constituyentes.

Doble nacionalidad: La ley reconocerá la posibilidad de mantener la nacionalidad española, además de la nueva catalana a la que podrán optar las personas empadronadas en Cataluña antes del 31 de diciembre del 2016.

Poder Judicial: El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya pasará a ser el Tribunal Supremo, que se constituirá en cinco días desde la entrada en vigor de la ley. El fiscal general lo nombrará el Parlament, no el Govern. Una de las salas del Supremo será Sala Superior de Garanties, equivalente al Tribunal Constitucional.

Lenguas oficiales: el catalán, el castellano y el aranés.

Fuerzas armadas: El Ejército español dejará de tener jurisdicción militar sobre Cataluña. No se aclara si tendrá ejército propio.

Impuestos: La competencia tributaria caerá sobre la Generalitat o los ayuntamientos, no sobre la Agencia Tributaria española.

Amnistía: A todas las personas encausadas por el proceso independentista como Artur Mas, Irene Rigau, Joana Ortega o Francesc Homs.

 

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  • LDMuras

    Eso que el gobierno no actuará y los tribunales lo mismo es soñar tortillas, y
    actuará antes y después , sean los que sean los resultados , que además así no
    tienen ninguna garantía ni legitimad y más actuara después legalmente y en España el pp subirá en votos y lo aplaudirán hasta
    los serenos. Y no digamos en Bruselas en París y en Berlín. Y toda esa historia de derribar a
    Rajoy serán borrajas…Y se lo ponen además como a Fernando VII por desgracia
    a tiro y los que si estaríamos de acuerdo con un referéndum de otro tipo a la piscina .. Pero
    con un proceso bien distinto.. A base de mantras no se va ningún lado y CUP ya
    lo dijo mucho antes , aquí lo que hay que armar
    es un buen pitote. Pero claro para eso se necesita más que raca raca desde una
    silla .

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