El `azote´de la carretera

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Para algunos, Juan Carlos Toribio es un díscolo. Para otros, un “tío legal”. Guardia civil de vocación es, desde hace años, la voz de la conciencia en la carretera, a pesar de su uniforme. De hecho, muchos lo consideran uno de los expertos más cualificados en seguridad vial. Pero esta conciencia es la que ha estado a punto de costarle la expulsión del “cuerpo”. Y no porque le guste saltarse las reglas sino, precisamente, porque le gusta cumplirlas. Sin límites, ni cortapisas. A rajatabla. Como diría aquel, la ley es la ley. Y no ceja en su empeño. El mismo que, quizás, haya hecho que la Dirección General de la Guardia Civil le acabe de “perdonar” un expediente disciplinario que casi lo deja en la cuneta. No ha sido la primera investigación abierta contra este agente de Tráfico considerado, por muchos, el azote de la carretera.

Nacido en León en 1965, Toribio es persistente, habla con firmeza y no elude las preguntas. Tiene la lección muy bien aprendida -quizás a fuerza de reiterarla-,  y conduce la conversación derecha al meollo. Habla de carreteras, de seguridad vial con soltura y con pasión, la misma que no ha evitado que su implicación en la Benemérita le impidiera involucrarse con asociaciones como la Cruz Roja o con la Asociación Motera para denunciar el mal estado de las carreteras. Las cosas, dice, hay que afrontarlas en línea recta. Para curvas, su trayectoria, y las que toma con su moto, otra de sus debilidades. Ya en 2008, Fomento intentó amordazar sus críticas por lo que calificó como una “continua política de acoso y derribo al Ministerio de Fomento por parte de la Asociación Mutua Motera” a través de Juan Carlos Toribio, acusándole de haber interpuesto más de 14 denuncias contra el Ministerio solo en la provincia de Huesca, donde trabaja como agente. Lo que no mencionaba la querella es que las denuncias que se extendían al resto del territorio sumaban más de 200.

Según el querellante, Juan Carlos Toribio “no podía” denunciar las irregularidades e infracciones del Ministerio, ni como Guardia Civil, ni como ciudadano, a través de la asociación pretendiendo inmunidad absoluta en el ejercicio de sus funciones y responsabilidades.

Casi al mismo tiempo, la Guardia Civil le abrió varios expedientes disciplinarios por esta misma actividad y le sancionaron a siete días de suspensión de empleo y sueldo por su colaboración con la Asociación Mutua Motera en la denuncia de varios tramos de la Nacional II que ponían en grave riesgo la seguridad de los ciudadanos y que después fueron reparados por el Ministerio de Fomento.

El último expediente, y más grave -al que ha tenido acceso cuartopoder-, que ocupa  dos folios y tiene fecha de 23 de noviembre de 2009,  le imputa una falta muy grave por considerar incompatible con su profesión, la realización de ningún tipo de actividad en pro de la seguridad vial, incluso las de educación o formación en colegios, y ello a pesar de que desempeña esta labor en su tiempo libre y sin percibir remuneración alguna. Por esta falta se proponía una sanción de 6 meses de empleo y sueldo, con posibilidad de pérdida de destino, según reza textualmente el pliego de cargos “dada la contumaz actitud del interesado de seguir desempeñando actividades relacionadas con la seguridad vial, relacionadas directamente con las que desarrolla su puesto en el destacamento de Tráfico.

En el relato de los hechos, se explica cómo Toribio tuvo que abandonar su cargo en la asociación motera como Director del Departamento de Seguridad Vial a causa de los requerimientos del Excmo. Sr. General Jefe de la Agrupación de Tráfico. Estos requerimientos, sin embargo, no impidieron que el agente desempeñara otras funciones como Director del Departamento de Investigación, Desarrollo y Formación en la misma asociación y que, además, continuara con su cargo en la Junta Directiva. Tampoco abandonó sus denuncias en la carretera. El 10 de enero de 2009, publicó un documento en el que analizaba la situación de la seguridad vial siguiendo la estadística del Ministerio de Interior y la Dirección General de Tráfico. Meses más tarde, en abril, denunció, junto a otros moteros, a Fomento por instalar quitamiedos en las carreteras a sabiendas de que no cumplían los niveles de seguridad establecidos. Y así sucesivamente.

Para Toribio es un despropósito que la Dirección General de la Guardia Civil dedique recursos a perseguirle cuando todas estas tareas las realiza en su tiempo libre, e incluso, lo considera una posible vulneración de los derechos fundamentales, dado que se le quiere impedir la libre pertenencia a una asociación de usuarios legalmente constituida, así como su libertad de expresión. No piensa callarse, pero tampoco quiere dejar de ser guardia civil, un cuerpo al que respeta.

De momento, el expediente se ha paralizado por la presión social ejercida desde diversas asociaciones de motoristas. Al parecer, en un esfuerzo, la Dirección General de la Guardia Civil ha acordado  abrir una línea de colaboración con el fin que los agentes de la Guardia Civil de Tráfico puedan desempeñar su labor de forma eficaz. El caso de Toribio no es el único. Hay más agentes que, en el desempeño de sus funciones, denunciaron diversos aspectos que afectaban al servicio de los agentes de Tráfico y que han tenido peor suerte que la del motero.

Toribio sabe que el expediente “se ha dejado caducar”, pero puede reabrirse. Además, aún  tiene otras causas abiertas por denunciar el mal estado de la red viaria en varios medios de comunicación. Como ellos dicen, “no hemos ganado la guerra, pero sí esta batalla”. Hasta el siguiente socavón en la carretera.

5 Comments
  1. Cándido says

    Toribio for ever

  2. Cantalapiedra says

    No a los guardarailes, fomento cumple, Toribio es legal no como las promesas de los políticos

  3. David says

    Si existiese un mínimo de vergüenza en el ministro de fomento, debería de dimitir al hacerse públicas noticias como esta.

    Pero ni vergüenza ni responsabilidad, aquí solo hay ganas de trincar y ansia de poder.

  4. Bandurrio says

    Hay que matizar ciertos aspectos de la noticia, buena parte de las denuncias de Toribio no van contra Fomento, van contra la administración a la que pertenece la carretera objeto de la denuncia, bien sea esta de titularidad estatal, autonómica o provincial, pareciera tal y como esta redactada, que toda la culpa la tiene la administración central, y no olvidemos que todas las autonomías tienen las competencias en esa materia.

  5. pacofrisco says

    También soy agente de Policía, admiro a éste compañero. Pero sepam todos vds. que la Libertad de Expresión no ha llegado a los cuarteles de ningún Cuerpo. No le interesa la política. Estamos bajo «amenaza permanente». Pretendemos ser y ejercer profesionalmente. No nos dejan.

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