Amarna Miller: “Los actores porno somos vapuleados por todos los estratos de la industria X”

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Lucía Martín *

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Amarna Miller, en una imagen de su 'porfolio'. / Jaure Mur (Foto cedida por Amarna Miller)

Es casi diminuta, con voz de niña y piel de geisha. Licenciada en Bellas Artes, cuando era pequeña odiaba los campamentos de verano porque era muy introvertida. Nadie lo diría hoy, no solo porque se dedique al porno (es actriz y directora) o porque montase su primera empresa con 19 años, sino porque además, está revolucionando el sector X. El pasado 12 de junio presentó su primer libro, Manual de psiconáutica (Lapsus Calami, 2015). Amarna Miller habla con cuartopoder.es sobre los entresijos del porno, los derechos de sus trabajadores, los contratos que firman, etc.

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Estudiaste Bellas Artes, ¿cómo aterrizaste en el mundo del porno?

– Siempre fui consumidora de porno y con 18 años empecé a mandar mails a productoras de España para ver qué me podían ofrecer, qué condiciones me daban… Y no me gustaron las respuestas. Decidí entonces que el porno no era para mí. Paralelamente, en la facultad, empecé a estudiar el uso de la cámara de fotos y de vídeo. Empecé a hacer fotos a mis amigas y me plantee tratar el tema de la sexualidad. Al principio empecé con fotos desnuda, después, a hacerlas más explícitas y al verlas pensé que aquello era lo que yo quería hacer en el porno. Y entonces monté mi empresa, con 19 años y empecé a trabajar como productora, directora, actriz porno. Tenía el control sobre la situación completa. Al año, más o menos, una productora australiana vio unas fotos mías y me plantearon trabajar para ellos. Me metí en su web, miré lo que hacían, el tipo de contenido, la estética me gustaba, las chicas se reían, la gente se lo pasaba bien. Mostraban a la mujer real, no dejan que se utilice maquillaje en sus sesiones... Y me lancé a la piscina, hice un par de sesiones con ellos, porque yo seguía en la Facultad. y me planteé que a lo mejor en España no había lo que yo buscaba, pero fuera sí. Y aquí sigo.

¿Por qué no te gustaba lo que te ofrecían en España?

– Por condiciones laborales y por estética. Vengo de Bellas Artes, buscaba entonces algo que fuera refinado. Ahora mismo por ejemplo, he ido evolucionando y no me importa ya tanto la estética sino que me guste el actor o las prácticas que se van a llevar a cabo.

¿Eso es lo que valoras para decir sí a una producción?

– Sí, que me guste el compañero de escena, la compañía, las prácticas, el argumento…

¿El argumento, hay argumentos en el porno?

– Eso es otro prejuicio, todo el mundo piensa que todo el porno son chicos tatuados, chicas siliconadas, que no hay argumento y no es cierto. De un tiempo a esta parte se hace otro tipo de porno: con argumento, con otro tipo de perfiles. De hecho, aquí me ves, yo no cumplo con el estereotipo de actriz pornográfica y aquí estoy, tengo trabajo.

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La actriz, en otra imagen. / Jaure Mur (Foto cedida por Amarna Miller)

¿Qué es lo que más te gusta de este sector?

– La libertad de horarios, el control sobre mi vida, mis días… Soy yo la que se organiza absolutamente todo, me puedo coger vacaciones cuando me apetezca, viajo por todo el mundo con los gastos pagados, me da una libertad este trabajo que se me ocurren pocos que me pudieran permitir lo mismo.

¿Y lo que menos?

– Algunos puntos de cómo funciona la industria. Me imagino que sucede en todas partes. Existen ciertas cosas con las que no estoy a favor: trato a las actrices, la forma de entender los contratos, la propia organización en la industria. No es un trabajo legal, pero es alegal… es complicado quejarse a alguien cuando ocurre algo. Uno de los proyectos que tengo es una web que sea una fuente de información para gente de dentro y fuera del sector. No hay información sobre qué te vas a encontrar en tu primer día de trabajo, sobre las pruebas de ETS que te tienes que hacer, cuáles son los controles de ETS dentro de los rodajes, qué tipo de contratos vas a firmar. Todo esto es un vacío. Se necesita más información y más visibilidad sobre el tema. No solo para la gente de dentro del sector y para gente de fuera… porque al final lo que la gente cree sobre la pornografía es lo que han escuchado de forma sesgada basado en el imaginario popular.

Pero, ¿por qué decías que no te gustaba la forma de tratar a las actrices?

– Bueno, a los actores en general, hablando de temas legales. Como no tenemos a nadie a quién quejarnos, no hay ningún sindicato, ningún tipo de organización, el gremio de actores y actrices porno no existe, cuando pasa algo malo, no tienes nadie a quién quejarte. Somos la parte fundamental para que una producción salga adelante y somos vapuleados por todos los estratos de la industria. Al final estamos en la base de la pirámide cuando deberíamos estar en la mitad o en la cúspide.

¿Vapuleados en qué sentido?

– Un poco todo: tema contratos, al final firmamos unas cláusulas que son muy abusivas

¿Por ejemplo?

– Pues que te puedan cambiar el nombre en las producciones. Yo soy Amarna y hay webs en las que soy Selena, Karmina.. A mí a nivel promoción eso me hace la putada.

He leído que animas a los actores a que se lean los contratos, ¿qué pasa, no los leen?

– Uhmmm, en mi experiencia, no demasiado. Aparte de que se los lean o no, hay que mirar las condiciones que te ofrecen y digo esto porque soy la primera a la que se la han colado. No lo digo desde la prepotencia, sino desde la experiencia.

¿Qué otros cambios debe haber en el sector, hay igualdad salarial entre actores y actrices por ejemplo?

– Las chicas cobran más, el doble o triple que los actores. Como decía, hay mucha idea falsa sobre la industria: mucha gente piensa que a las actrices nos obligan a hacer cosas que no queremos y nadie está obligado a hacer nada que no quiera. Hay cierta percepción de que los agentes y los productores te obligan a hacer cosas y para nada, los únicos que ejercen presión para que lo hagas son los fans y los usuarios. Me llegan miles de mails preguntándome cuándo voy a hacer un gang bang, un bukake, un anal, prácticas muy agresivas…

¿Y aquello de lo del productor con derecho de pernada?

– Para nada, productores y directores queriendo pasarse con las actrices, nunca lo he visto. A lo mejor hay algún estúpido en un rodaje, que te dice algo que no viene al caso y al que puedes poner en su sitio fácilmente, pero no es lo normal.

(*) Lucía Martín es periodista.
1 Comment
  1. JaqueMateAteos says

    Muy buena entrevista.

    Mientras estuvo en activo en el porno, seguía cada escena que grababa Amarna Miller. Una lástima que esta chica se retirara. Todavía podía haber hecho mucho en la industria de adultos.

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