Cuatro consejos para que tu pareja no rompa contigo este verano

Consejos para no romper con tu pareja en verano
Imagen icónica de una separación. / pixabay

Según el Consejo General del Poder Judicial, el verano es cuando más separaciones se producen. ¿Podemos evitarlo? Hablamos con una terapeuta de pareja que nos da unos consejos para evitar la crisis del estío.

No falla: después del verano, muchas parejas rompen. ¿Por qué? Las razones son múltiples: con nuestras vidas alocadas, nuestros trabajos y diferentes obligaciones, a quienes menos vemos día a día es a nuestro cónyuge. Pero sin embargo, cuando llegan las vacaciones de verano pasamos de coincidir a la hora de cenar y de irse a dormir, a estar juntos las 24 horas del día. Y cuando hay pequeños roces y malentendidos que se han ido acumulando, no es de extrañar que se acentúen en esos días de “mayor roce”. De hecho, los datos contenidos en la memoria anual del Consejo del Poder Judicial lo corroboran: a las parejas no les sienta bien el calor.

Publicidad

La sexóloga y terapeuta de parejas Núria Jorba lo explica de esta manera: “El verano comporta muchas expectativas, hace que lo esperemos con ansias de compartir momentos especiales con la pareja o deseemos recuperar el bienestar con ésta porque hace tiempo que pasamos una mala época. El problema es que en la mayoría de ocasiones el pasar tanto tiempo juntos produce el efecto contrario, más discusiones, frustración por expectativas no cumplidas, etcétera y, por tanto, hace que en septiembre que es cuando nos planteamos el año escolar-laboral pensemos en qué queremos cambiar y cojamos fuerzas para dejar esa relación que consideramos que ya no es positiva”, dice.

Por su consulta pasan tres tipos diferentes de parejas: los que quieren solucionar un problema pero no tienen herramientas para hacerlo; los que ya están agotados de la situación y quieren saber si pueden solucionar ese problema y coger fuerzas para seguir luchando y, finalmente, los que ambos o uno de ellos tiene claro que no quiere seguir pero no tiene el valor de dar el paso: “Y necesita la reafirmación del terapeuta o ver claramente que, por mucho que haga, la situación no cambia”, comenta. “En general son parejas que quieren recuperar el bienestar, que llevan un tiempo mal, mirando hacia otro lado, hasta que han tenido que afrontarlo”, añade.

Son parejas que hace tiempo no tienen sexo

Habitualmente son parejas que hace mucho tiempo que no tienen sexo, lo posponen hasta que ya no hay vínculo de intimidad o afecto: “O hasta que aparece una infidelidad. También, parejas que tienen discusiones continuas o que tienen necesidades no cubiertas”, explica. ¿Por ejemplo? Poca implicación en las tareas de la casa, falta de acuerdo en la educación de los hijos, etcétera.

Pero, ¿cómo podemos evitar que nuestra pareja se vea afectada por la crisis del verano y acabe rompiendo? ¿Qué consejos nos puede dar como experta?

Primero, analizar si hay un problema previo: “Si lo hay, es lo primero que se debe solventar para poder pasar un buen verano”.

En segundo lugar, hay que restablecer la comunicación, esto es esencial para saber lo que necesita nuestra pareja, entender sus necesidades y eso pasa por una comunicación de calidad. “Sin ella, es difícil que podamos cambiar la situación”, añade.

El tercer consejo es tomar la iniciativa. “No hay que esperar que porque estemos en verano y con vacaciones, todo vaya a cambiar. Hay que buscar aquello que podamos hacer para que la situación mejore, sin esperar que sea el otro quien empiece”.

Por último, volver a disfrutar juntos y el uno del otro. Tener espacios comunes de calidad. “Hablar, divertirse, intimar, cuidar del otro, etcétera”. En definitiva, es importante tratar de recuperar la magia del principio: “Esas miradas, esa complicidad, los espacios de conexión, el deseo a nuestra pareja”, finaliza.