Lavapiés estalla tras la muerte de Mbaye para decir “basta” al “racismo institucional”

Imagen de las manos en alto en la Plaza Nelson Mandela (Lavapiés), lugar donde se convocó la concentración este viernes por la muerte de Mame Mbage.
Imagen de las manos en alto en la Plaza Nelson Mandela (Lavapiés), lugar donde se convocó la concentración este viernes por la muerte de Mame Mbage./ M.F.S.

La muerte de Mame Mbaye ha llevado a cientos de personas a protestar en las calles de Lavapiés este viernes. El fallecimiento del senegalés de 35 años, que sufrió un ataque al corazón tras una supuesta persecución policial, ha indignado a la la comunidad africana y migrante, que han visto en esta tragedia la gota que colma el vaso de la persecución a los manteros, la represión policial a los inmigrantes y, en definitiva, el “racismo institucional” que denuncian sufrir cada día. El fallecido, que residía en este barrio madrileño conocido por su multiculturalidad, se había visto abocado a trabajar en el top manta, incapaz de conseguir regularizar su situación después de llevar viviendo al menos 12 años en España.

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La concentración, convocada a las 18.00 por el Sindicato de Manteros y Lateros de Madrid, se ha desarrollado  con normalidad, pero en un ambiente de gran tensión, con la rabia de la muerte de Mbaye y el recuerdo de los disturbios entre la Policía y los manifestantes que han tenido lugar en las últimas horas en Lavapiés. “Policía asesina”, “no queremos violencia” o “basta ya de terrorismo policial” han sido algunas de las consignas que han gritado los manifestantes. “Queremos Justicia. No somos ciudadanos de segunda y tenemos derecho a ser considerados personas”, han clamado algunos miembros de la comunidad senegalesa al inicio de la concentración, donde participaba tanto el sindicato como la Asociación de Inmigrantes Senegaleses en España (AISEN) y varias organizaciones que trabajan con inmigrantes y personas racializadas como SOS Racismo Madrid.

“Los manteros son un colectivo que está permanentemente criminalizado”, explica a este medio Paula Guerra, de SOS Racismo Madrid. La portavoz de la organización pide que se “esclarezcan los hechos” de la muerte de Mbaye porque “la Policía se contradice en sus versiones” y parece que el fallecido sufrió un ataque al corazón después de que las autoridades lo hubieran perseguido. “Estamos hablando de personas que viven en constante estado de tensión porque las pueden meter en un CIE y deportarlas, y esa angustia es algo que condiciona su salud”, explica.

Para SOS Racismo Madrid es importante visibilizar el racismo institucional y social que, según denuncian, se manifiesta en la sociedad española a través de la Ley de Extranjería, que “condena a muchas personas a vivir excluidas y sin derechos”. “Consideramos que las redadas racistas y paradas por perfil étnico ejercidas por las autoridades suponen una constante persecución, criminalización y estigmatización de migrantes y racializados con consecuencias que pueden llegar a la muerte”, han denunciado desde la organización. Algunas de las personas que han ejercido de portavoces de la comunidad senegalesa han pedido también el cierre de los CIE y han recordado a los 15 muertos de la Tragedia del Tarajal.

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La concentración, que ha comenzado a las 18.00, se ha convertido en una marcha que ha abandonado la Plaza Nelson Mandela para llegar a la Plaza de Lavapiés, donde la plataforma de vecinos del barrio había convocado una manifestación para “defenderse de las agresiones sufridas ayer por los antisistemas, poniendo en peligro la integridad física de los vecinos del barrio, que no hagan de Lavapiés su campo de batalla”. La caminata por el barrio, donde han participado cientos de personas, se ha desarrollado en medio de un amplio dispositivo policial. Solo en la estrecha calle Olivar, que desemboca en la Plaza Lavapiés, había ocho furgones de los efectivos antidisturbios.

Finalmente, la marcha ha logrado ascender por una de la calle Lavapiés y ha continuado por las calles aledañas hasta regresar de nuevo a la Plaza Nelson Mandela, que ha reunido una multitud. De nuevo, y a través de altavoces, algunos representantes de la comunidad senegalesa y migrante han reivindicado su derecho a la igualdad. “A nadie le gusta vivir veinte años en otro país sin poder ver a su familia”, ha dicho uno de los portavoces, que ha pedido soluciones a las instituciones españolas contra el círculo eterno de la ilegalidad: “si no hay trabajo, no hay papeles; ni no hay papeles no hay trabajo”. Toda la plaza les ha contestado con los brazos en alto y con algunas frases como “ningún ser humano es ilegal” o “las vidas negras también importan”.

Lavapiés
Cartel de un manifestante en la concentración de este viernes./ M.F.S.

En la concentración se han podido ver a algunos miembros de Podemos como las diputadas del Congreso Ione Belarra y Noelia Vera, el eurodiputado Miguel Urbán, así como los concejales del Ayuntamiento de Madrid Rommy Arce y Carlos Sánchez Mato. “Siento mucho dolor porque un vecino de Madrid ha muerto, pero también porque las condiciones que vive mucha gente en Lavapiés no son ni mucho menos las deseables”, ha indicado a este medio el concejal, que ha señalado que acudía como dirigente de Izquierda Unida. Preguntado por los disturbios en el barrio se ha manifestado “en contra de toda violencia”, pero ha reconocido que las instituciones han creado “un caldo de cultivo” porque la Ley de Extranjería deja fuera del circuito de derechos “a mucha gente que está en esta plaza” y eso es algo que “solo puede traer consecuencias negativas”.

Cerca de las 20.00 de la tarde los manifestantes han decidido rendir homenaje a Mbaye con un minuto de silencio. Aquellos que le conocían han querido recordar que era alguien “siempre dispuesto a ayudar” a las personas que se encontraban en su misma situación y han lamentado la pérdida de la vida de “un hombre bueno”.

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Los manifestantes escuchan las intervenciones de los representantes de la comunidad senegalesa al final de la concentración./ Andrés Juste

Los disturbios de las últimas horas

El barrio de Lavapiés ha vivido momentos de disturbios y con palpable nerviosismo en las últimas horas como reacción a un fallecimiento que muchos vecinos y representantes de la comunidad senegalesa consideran consecuencia del “racismo institucional”. Las versiones de la Policía y algunos testigos eran contradictorias. Mientras algunas voces de testigos señalaban este jueves que el fallecido se habría desplomado tras huir de los agentes, el atestado policial lo negaba.

Tras unas horas de confusión, el Ayuntamiento ha asegurado que “no hubo ningún tipo de intervención frente o contra” Mbaye, en palabras del concejal de Barrio del consistorio, Javier Barbero. Según el delegado municipal, a partir de los ratos que habían sido recabados hasta el momento con testigos y personas cercanas a Mbage, residente sin papeles en el barrio de Lavapiés desde hace más de 12 años, se encontraba en la Puerta del Sol con otras personas, donde hubo una intervención policial en torno a los manteras. Después de esto, regresó con un amigo al barrio de Lavapiés y, en la calle del Oso, sufrió “un infarto de miocardio con parada cardiorrespiratoria”. Allí apareció un coche de la Policía Municipal que intentó reanimarlo y después acudió el Samur, que no logró salvarle la vida después de intentar reanimarlo durante 45 minutos. De cualquier manera, el Consistorio ha abierto una investigación y Manuela Carmena, que se encontraba de viaje, ha decidido regresar a la capital.

Los mayores disturbios se registraron este jueves por la noche, cuando la rabia ante la muerte de uno de los vecinos sacudió las calles. Después del fallecimiento de Mbaye decenas de vecinos comenzaron a llegar a la calle del Oso. Unas 300 personas acabaron manifestándose en contra de la persecución de los manteros y la actuación policial contra las personas racializadas. Las unidades antidisturbios acudieron a la llamada de la Policía e intervinieron de manera dura con cargas y pelotas de goma, como puede observarse en algunos de los vídeos que circulan por las redes sociales. Se lanzaron objetos contra la Policía, se quemaron contenedores y se causaron daños en el moviliario urbano y las sucursales bancarias. Seis personas acabaron detenidas y hubo una veintena de heridos. La Policía ha atribuido los disturbios a grupos “radicales” y los ha desvinculado de los manteros.

Este viernes a mediodía se ha vuelto a vivir otro momento de tensión en Lavapiés. La policía volvió a cargar contra un centenar de personas, la mayoría senegalesas, que se habían concentrado en la Plaza Nelson Mandela. El desencandenante ha sido la visita del cónsul que, según los presentes, ha acudido tarde a la concentración que se había convocado de manera espontánea en las redes sociales a las 9 de la mañana. Con los gritos de “sinvergüenza” o “da la cara”, Mouctar Belal se ha tenido que esconder en un bar hasta que han acudido para escoltarlo. Como el cónsul no podía acceder al coche diplomático, la Policía ha comenzado a cargar contra los manifestantes.