Nuclear sí, gracias: Algo nuevo bajo el reactor

Diez años más a partir del lunes 26 podrá funcionar la central nuclear de Vandellós II (Tarragona), una de las que más “incidencias”, léase problemas, ha tenido en los últimos diez años. La prórroga otorgada ayer por el Gobierno de Zapatero tranquiliza a las eléctricas propietarias de la instalación (Iberdrola y Endesa) y viene a ser un serio aviso de que el Ejecutivo puede aumentar la proporción de esta energía en el nuevo mix energético que negocia con el PP y que debe estar acordado antes de que empiece agosto.

La nueva autorización llega hasta julio de 2020, cuando la central alcanzará sus 33 años de vida puesto que comenzó a operar en el verano de 1987. La vida útil de este tipo de instalaciones está fijada en 40 años, con lo que la cuestión de fondo es qué pasará entonces, en 2027. El plan de futuro de la nuclear en España puede cambiar pronto.

Y que ése es el asunto lo dio a entender el propio ministro de Industria, Miguel Sebastián, hace un par de semanas cuando empezó a negociar con el responsable económico del PP, Cristóbal Montoro, el mix energético y lo primero que se puso sobre la mesa fue la continuidad de la central de Santa María de Garoña. Eso es el pasado y de lo que hay que hablar es del futuro, vino a decir el ministro.

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En eso parece que se está ahora, en seguir contando con la energía nuclear como parte fundamental del mix e, incluso, en aumentar su proporción, auspiciada por la continua y machacona campaña de representantes económicos “vendiendo” mediáticamente que la energía nuclear es "limpia”, puesto que no produce CO2, aporta seguridad de suministro al sistema energético y es, supuestamente, segura.

Naturalmente, esta campaña –quien dude de su existencia no tiene más que tirar de hemeroteca de los diarios y suplementos económicos– minimiza cuando no obvia totalmente los riesgos y la insostenibilidad de esa energía. La carestía de su instalación, los accidentes –“incidentes” en el lenguaje oficial– y la cuasi eterna perdurabilidad de sus residuos son factores que conforman esas dos características.

Les da igual. A Vandellós II sólo se le pone la condición de que solucione sus problemas manifiestos en dos años. El futuro puede ser desafortunadamente nuclear: Cada vez hay más seguridad, para unos, y temor, para otros, de que tanto el Gobierno del PSOE como la oposición del PP están por terminar con la discusión de si hay o no moratoria nuclear de facto vigente en España.

Pero ahora, coincidiendo aproximadamente con la decisión de dónde ubicar el Almacén Temporal Centralizado (ATC, cementerio nuclear), las lanzas hacia la nuclear pueden tornarse cañas, aunque la opinión general en España sea contraria a esa energía. ¡Qué sarcasmo llamar “temporal” a un depósito que albergará residuos que duran miles de años! En el resultado de la negociación PSOE-PP para un Pacto de Estado de la Energía estarán las claves. Y el acuerdo se quiere para antes de agosto. Veremos que algo nuevo hay bajo el reactor.