Merkel golpea de nuevo lo nuclear: ¿Le seguirá Zapatero también en esto?

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Merkel, el pasado domingo, durante su intervención en la Feria de Hannover. / Julian Stratenschulte (Efe)

Por sorprendente que parezca, de nuevo la canciller conservadora de Alemania, Ángela Merkel, acaba de dar otro aldabonazo contra la energía nuclear. Y esta vez ha sido en frío y, se supone, con premeditación. La elección del foro para el nuevo pronunciamiento alternativo de la jefa del Gobierno alemán no puede ser casual. Como difícilmente pueden ser consideradas precipitadas sus palabras.

Hace ya una semana que la canciller expresó serias dudas sobre la continuidad de la energía nuclear en su país. Fue tras la derrota que sufrió en el importante estado industrial de Baden-Wurttenberg, donde su partido, la CDU, tenía una fortaleza electoral casi inexpugnable. Manifestó entonces: “Debo decir abiertamente que tras lo ocurrido en Japón mi posición ante la energía nuclear ya no es la misma”.

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Esas palabras no hicieron titulares en los medios “importantes”. Algunos las atribuyeron al calentón postelectoral de la derrota. Pero cobran verdadero significado, cuando Merkel las refrendó más claramente y dando un paso más en la Feria Industrial de Hannover, considerada la más importante del mundo: “Si queremos alcanzar la era de las renovables, debemos tener el valor de buscar nuevas ideas y nuevos caminos”, porque “con Fukushima, el concepto de riesgo residual ha adquirido un nuevo significado para todo el mundo”.

Merkel habló ante los representantes de la industria alemana poco antes de la difusión de la opinión de la Agencia Internacional de la Energía (OIEA) de que la empresa propietaria de Fuskushima no supo prever convenientemente un posible accidente nuclear. El rosario de noticias alarmantes sobre Japón se hace ya interminable, y alarmante porque el problema no tiene solución a corto plazo.

Mientras, en España parece que seguimos empeñados en no dar nuestro brazo a torcer y mantener una energía que solamente representa aproximadamente una quinta parte del mix energético y cuya sustitución podría abordarse seriamente en el medio plazo, concretamente para 2020.

Puestos a desear, sería deseable que el Gobierno de Zapatero fuera en este asunto tan influenciable por las posturas del Ejecutivo de Merkel como lo ha sido en la reforma laboral, en el pasado reciente, o lo quiere ser en cuanto a la negociación colectiva, en el futuro próximo.

Tiene motivos suficientes Rodríguez Zapatero para hacer seguidismo de Merkel. El primero es que la proporción de dependencia española de la energía nuclear es mucho menor que la de Alemania. Allí, el 20 por ciento de la electricidad procede de centrales nucleares, pero las renovables aportan sólo el 9 por ciento, aunque sea líder mundial en fotovoltaica. Aquí, las renovables cubrieron el 35% de la demanda de electricidad en 2010, según datos provisionales, y fueron la primera fuente en el pasado mes de marzo. Que estemos lejos del cuarto puesto que ostenta Alemania en la lista mundial de consumidores de energía facilita la apuesta por las energías limpias, sin incluir en ellas a la nuclear, como pretenden las mismas visiones interesadas de que hablaba antes.

El segundo que, gracias en parte a la propia acción del actual Gobierno español, la aportación de las renovables crece imparablemente. Y podría seguir así si se reordena adecuadamente la producción. Motivos fundados no faltan, por tanto, para seguir a la canciller en su huida nuclear. ¿Pero hay voluntad?

2 Comments
  1. Luis says

    Las renovables se han abordado con unas subvenciones impresentables para beneficiar a la duquesa de alba y a cuatro terratenientes sin vergueza. Eso es lo que pasa. Las nucleares, además de pagarlas todos, nos matarán a todos

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