La Junta de Castilla y León autoriza extraer uranio en zonas LIC y ZEPA de Salamanca

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Vista del Balneario de Retortillo, en el río Yeltes,  junto a la proyectada mina de uranio. / dipsanet.es
Vista del Balneario de Retortillo, en el río Yeltes, junto a la proyectada mina de uranio. / dipsanet.es

Un atropello medioambiental para producir combustible para las centrales nucleares acaba de recibir el nihil obstat oficial. Casi desapercibida ha pasado la declaración de impacto ambiental favorable que la Junta de Castilla y León ha dado, en el boletín oficial del martes 8,  al proyecto de la empresa australiana Berkeley Ressources Ltd., aquí denominada Berkeley Minera de España S.A., para extraer uranio a cielo abierto junto al río Yeltes, en el suroeste de la provincia de Salamanca, a 31 kilómetros de Ciudad Rodrigo y a 70 de la capital universitaria.

El proyecto que se realizará en los municipios de Retortillo y Villavieja de Yeltes, supone movimientos de tierras de más de 200.000 metros cúbicos anuales, cinco megavoladuras a la semana y el procesado de dos millones de toneladas al año de mineral que servirá para conseguir cada doce meses unas 675 toneladas de óxido de uranio, usado como combustible en los reactores nucleares.

La explotación minera a cielo abierto se localiza en dos zonas –Retortillo y Santidad–, entre las que pasa el río Yeltes, y afecta, según dice la propia DIA, al Lugar de Interés Comunitario (LIC) “Riberas de los ríos Huebra, Yeltes, Uces y afluentes”, y a la Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) “Riberas de los ríos Huebra y Yeltes”.

Solo estos datos y la cantidad de especies animales y vegetales que se verán directamente afectadas por el denominado Proyecto Retortillo-Santidad, como se puede leer en la DIA recién publicada, deberían haber sido suficiente para echar atrás el proyecto, por mucho que la empresa proponga medidas correctoras de los impactos antinaturales, aceptadas por la Junta de Castilla y León contra el criterio de grupos políticos y ecologistas que alegaron en contra de esa explotación de uranio.

El daño ambiental directo sobre el río Yeltes es considerable puesto que Berkeley ha solicitado sacar 100 litros por segundo para el proceso de extracción y limpieza de mineral de uranio, con unos máximos previstos de 344.563 metros cúbicos al año. Y también obtener 1.337.455 metros cúbicos al año de aguas subterráneas. En total, casi 1.700 millones de litros de agua potable. Esos caudales contribuirán indudablemente “a aumentar el problema del déficit hídrico característico en esta parte de la provincia salmantina, afectando a sectores productivos básicos como la agricultura y la ganadería”, asegura la plataforma salmatina Stop Uranio.

Los ayuntamientos de Retortillo y Villavieja de Yeltes, presididos respectivamente por Francisco Javier Santamaría Matías (PP) y Jorge Rodríguez Martín (PSOE), apoyadon el proyecto Retortillo-Santidad, pues Berkeley promete crear entre 150 y 200 empleos. Pero los críticos auguran que a ese número habrá que empezar por restarle los 65 puestos del Balneario de Retortillo, prácticamente inserto en la zona de explotación de unas 2.500 hectáreas. Hay que añadir las afecciones a toda zona la agropecuaria del suroeste de Salamanca, que pueden poner en peligro cientos de puestos de trabajo.

Stop Uranio añade que el gas radón, considerado por la OMS como causante de cáncer de pulmón, es “inherente a la extracción y procesado de mineral radiactivo”, como es el óxido de uranio. Al ser la explotación a cielo abierto, la expansión de ese gas puede alcanzar decenas de kilómetros a la redonda de la mina. La plataforma está convencida de que el Gobierno de Juan Vicente Herrera cambia “el bien común y la salud de la ciudadanía por los intereses particulares de una empresa privada”, que tacha de especulativos a la vista de los precios actuales del uranio en el mercado mundial. 

5 Comments
  1. Jesus says

    Que desastre, no se puede permitir, esos 200 empleos que luego no serán tantos, no valen la contaminación y el destrozo que harán de la zona y que provocara una perdida de un turismo que genera mas, además de los daños a la salud de los que vivan en la zona, y ya sabemos como esta la sanidad,

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