Doctor, doctor, me quieren quitar Madrid Central

  • En Día Mundial del Medio Ambiente, la SEPAR recuerda que la contaminación del aire causa 10.000 muertes al año en España
  • Con Madrid Central, los niveles de dióxido de nitrógeno son los más bajos de la historia de la red de medición

Desde el año 1974, tras una decisión de Naciones Unidas de dos años antes, 1972, cada 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. Hoy, concretamente, la efeméride estará dedicada a la contaminación del aire y los problemas ecológicos y de salud que ella conlleva. Aprovechando que las negociaciones tienen lugar entre los grupos políticos municipales de Madrid para conformar gobierno y recordando que las tres derechas y ultraderechas de PP, Ciudadanos y Vox fueron especialmente beligerantes con el Madrid Central durante la campaña, cuartopoder.es hace un repaso por algunos de los logros de esta medida.

Desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) recuerdan que "la contaminación del aire causa 10.000 muertes al año en España, una cifra muy superior a la mortalidad asociada a los accidentes de tráfico, que se salda con una mortalidad de 1.700 defunciones anuales". Además, el tabaco es la tercera causa de muerte en el mundo, pero la contaminación es la cuarta, con 7 millones de muertes en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Y es que entre los contaminantes ambientales más perjudiciales figuran los óxidos de nitrógeno (NO2) que son los que más muertes provocan en España (en torno a 6.000 al año), seguidos de las partículas en suspensión (2.600 muertes anuales) y el ozono troposférico (más de 500) y otros como el dióxido de azufre, el monóxido de carbono o el plomo. Cuando se suman las muertes causadas por los contaminantes citados y otros, estas ascienden a esas más de 10.000 al año en España.

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Visitamos a la doctora Isabel Urrutia, del servicio de Neumología el Hospital de Galdakao de Vizcaya y coordinadora del área de medio ambiente de SEPAR. "En principio, la contaminación produce dolencias en muchos más órganos que el aparato respiratorio, aunque este es el más afectado junto al sistema cardiovascular", explica, recordando que nueve de cada diez, personas respiran, en el mundo, aire insalubre. "En regiones de Asia, sobre todo, es donde peor aire se respira", añade. "En la Unión Europea, los costes relacionados con la salud a causa de la contaminación del aire pueden llegar a los 940.000 millones de euros al año", cifra esta especialista.

"La contaminación es origen de mal control de las enfermedades crónicas, como el asma y EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica)", afirma la doctora Urrutia, que explica: "Cuando hay contaminación, los enfermos pierden el control de la enfermedad, aumentan los síntomas respiratorios". "Por ello, en días con alta contaminación, visitan más las urgencias, ingresan más en hospitales, consumen más medicamentos y aumenta la mortalidad", describe esta neumóloga.

Algunos de los síntomas de EPOC son: dificultad para respirar, tos, producción de mucosidad y silbido al respirar. Por su parte, algunos síntomas del asma son: falta de aire, dolor u opresión en el pecho, problemas para dormir causados por falta de aire, tos o silbido al respirar, un pitido o silbido al respirar que puede oírse al exhalar, tos o silbido al respirar que empeora con un virus respiratorio.

Según explica la doctora Urrutia, "la contaminación no solo hace empeorar las secuelas del asma, sino que es uno de los factores de riesgo y causa de contraer el asma", pues esta enfermedad no tiene una causa única. "La contaminación atmosférica también aumenta el riesgo de enfermedad tromboembólica, como los infartos de miocardio, embolias de pulmón o trombosis venosas", prosigue, para concluir: "No hay casi ninguna enfermedad de neumología que la contaminación no sea causa de dicha enfermedad o haga que vaya a peor".

Es por ello que, desde sociedades médicas promueven labores de concienciación sobre la contaminación atmosférica. Las administraciones públicas tienen el deber de fomentar formas de vida más saludables. Madrid Central, que ahora está en el punto de mira de las derechas y ultraderechas, para Ecologistas en Acción, ha sido un ejemplo de política pública para reducir la contaminación atmosférica. Juan Bárcena es uno de sus portavoces: "Sería un desastre que el nuevo ayuntamiento acabe con el Madrid Central, esta era la medida estrella del Plan A, y todavía tenían que venir otras medidas para combatir la contaminación atmosférica y los efectos devastadores que esta tiene para el clima, el medio ambiente y la salud".

"Durante el pasado mes de mayo, los registros de dióxido de nitrógeno de toda la red de medición de la contaminación de la ciudad de Madrid son los más bajos que se han registrado en cualquier mes desde que entró en funcionamiento en 2010, a pesar de que solo ha llovido un día", explican desde Ecologistas en Acción. "La contaminación se ha reducido sobre todo en el centro y el norte de la ciudad, sin atisbo de efecto frontera por parte de Madrid Central. Se constatan, un mes más, los notables beneficios que está generando esta medida para la calidad del aire y, por tanto, para la salud de la ciudadanía", prosigue un informe de esta organización ecologista. "Del seguimiento que se va haciendo los resultados son mejores de lo que se esperaba", añade Bárcena.

Y es que, según este activista, con Madrid Central "se replantea toda la movilidad de la ciudad". "Ha bajado el tráfico en toda la ciudad, especialmente en el centro, pero las mediciones de contaminantes son positivas en toda la ciudad, por lo que podemos hablar más que efecto frontera, de efecto contagio". "En toda la zona interior a la M-30 ha mejorado la calidad del aire, también en zonas como Moratalaz, donde menos se nota es Villaverde o Barajas, en las zonas menos periféricas se nota menos la bajada de contaminantes, pero también disminuye", prosigue. "El dato de la estación de medición en Plaza del Carmen en abril es el más bajo de la historia, en mayo igual", añade.

Con Madrid Central, está bajando el tráfico de coches a niveles de los peores años de la crisis económica, cuando la movilidad se reducía, pero aumenta el transporte público, algo que, entonces, no pasaba. "Un nuevo gobierno puede desbaratar algo que estaba en la senda de arreglarse", advierte Bárcena, que recuerda que estas medidas "son avances civilizatorios que tienen resistencia en ciertos sectores sociales, pero las autoridades tienen que dar ejemplo y marcar pautas sensatas y no ser abanderados de los comportamientos insolidarios".

Por otro lado, el estudio de emisiones contaminantes realizado por la Universidad Politécnica de Madrid para el mes de diciembre dice que las emisiones de NOx causadas por los turismos (que realizan aproximadamente tres cuartas partes de los recorridos) en Madrid Central se han reducido un 38%; y las de CO2, un 14,2%. Para el conjunto de la ciudad, se estima que la reducción de emisiones es del 9% para el NOx y del 2% para el CO2. Madrid Central, una medida que puede quedar en saco roto en la próxima legislatura a pesar de sus beneficios para la salud de la ciudadanía madrileña.