Unos huevos enormes

El día en que supimos que Juan Luis Cebrián abandonará el próximo 21 de mayo todos sus cargos en Prisa, el diario que aún preside, El País, nos explicó los motivos de tan sonora baja de manera un tanto jeroglífica. No busque la respuesta en el texto del todavía director del diario, puesto que solo se trataba del masaje de un inepto agradecido: “Hagamos un público reconocimiento de sus méritos profesionales y de su inmenso legado”. Para entender por qué sale Cebrián (demasiado tarde para el futuro del diario) debemos analizar dos noticias a las que el equipo del actual director, el director de Cebrián, ha concedido el mismo espacio: una columna.

La primera, en la página 34, es una recopilación de las declaraciones de Diego Pablo Simeone tras un partido de su equipo, el Atlético de Madrid. Se titula “Solo con unos huevos enormes se puede defender así”. La segunda, exactamente con el mismo espacio, la encontrará en la página 26 bajo el siguiente título: “El Gobierno recorta al 50% los pagos a las universidades para investigar”.

Dos noticias diferentes, con un texto del mismo tamaño y en el diario del mismo día. El Cholo en rueda de prensa y la Universidad saqueada. Una defensa con unos huevos, enormes, y una investigación recortada, desmantelada. Un criterio extraño a la hora de apostar por la información, de entender la relevancia de una noticia, de priorizar los deberes y obligaciones de un medio de comunicación para con sus lectores.

Como atlético apasionado le confesaré que la defensa frente al Arsenal en el Emirates londinense llegó a emocionarme: una lección de orden y de pundonor, pura épica. Pero como ciudadano, y padre de una chica a punto de comenzar la universidad, debo reconocer que aún más que la suerte europea del Atleti me preocupa el desprecio del Gobierno de Mariano Rajoy por la universidad pública. Masters falsificados aparte, es injustificable que la política del Gobierno esté basada en el tijeretazo. Desprecian la I+D como desprecian la educación en general.

Tan injustificable como que un diario como El País esconda tan dramática noticia, y le dedique el mismo espacio que a la rueda de prensa de un entrenador de fútbol. Con unos huevos enormes, desde luego.

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