Manuel Sacristán como metodólogo (más una sugerencia)

  • Este 27 de agosto se cumplen 35 años de la muerte de Manuel Sacristán, destacado filósofo en su introducción del marxismo en España
  • "Montesinos ha anunciado la publicación de un volumen, extenso por lo que parece, que recogerá una amplia selección de las principales aportaciones del autor"
  • "La clave de la comprensión de los escritos y el hacer de Gramsci, en su variedad y en sus contradicciones, no era la biografía individual"

0

Para los lectores y estudiosos de un filósofo imprescindible

Hay dos buenas noticias para los lectores de Manuel Sacristán (1925-1985) y para los estudiosos y amantes de la filosofía en general.

La primera: la editorial Montesinos ha anunciado la publicación, para octubre o noviembre de 2020, de uno de los mejores trabajos como marxólogo del traductor de El Capital: “El trabajo científico de Marx y su noción de ciencia”. El texto, editado por primera vez en 1980 en la revista mientras tanto (incluido después en el primer volumen de “Panfletos y materiales”: Sobre Marx y marxismo, Barcelona, Icaria, 1983, pp. 317-367), toma pie en una conferencia del mismo título impartida por Sacristán en la Fundación Miró de Barcelona en noviembre de 1978. ‘Marxismo analítico’ del bueno, del mejor, un marxismo sin ismos (como le gustaba decir a su amigo y discípulo Francisco Fernández Buey) que no cae en desvaríos formalistas ni se olvida de la historia ni cree que la política sea esencialmente polémicas de claustros universitarios, escrito por un filósofo (¡y lógico!) que se mueve como pez en el agua en cuanto menos dos de las corrientes más importantes de la filosofía contemporánea: el marxismo y la filosofía analítica.

La segunda buena noticia: para 2021, de nuevo Montesinos ha anunciado la publicación de un volumen, extenso por lo que parece, que recogerá una amplia selección de las principales aportaciones del autor de Introducción a la lógica y el análisis formal en el ámbito de la metodología de las ciencias sociales.

Me centro a continuación en esta segunda publicación que cuenta con el apoyo de Espai Marx. El presidente de este colectivo, Joaquín Miras, fue alumno y discípulo de Giulia Adinolfi en la UAB, y es un gran conocedor de la obra del que fuera fundador, junto con él y otros compañeros y compañeras, de la federación de enseñanza de las Comisiones Obreras.

A su vuelta del Instituto de Lógica y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de Münster en 1956, Sacristán inició su militancia política en el PSUC-PCE (la lógica, la epistemología y el compromiso antifascista comunista fueron al unísono esta vez) e impartió su primer curso de “Fundamentos de filosofía” en la Facultad de Filosofía de la UB. Lo mismo sucedió en los dos cursos siguientes. Trasladado al inicio del curso 1959-60 (¿para evitar su expulsión por motivos político-filosóficos, por presiones del obispado barcelonés? ¡Kant no podría explicarse al modo ilustrado!) a la Facultad de Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales de la misma universidad, siguió impartiendo allí la misma asignatura, con numerosas referencias a asuntos lógicos, metodológicos, gnoseológicos y de historia de la ciencia, hasta el curso 1964-65 [véase anexo 1].

Fue entonces cuando no se renovó su contrato. El rector Valdecasas (¡un farmacólogo que había sido discípulo de Juan Negrín!) quería limpiar la UB de “rojos y separatistas”. Sacristán carecía del segundo atributo, pero no del primero. Desde entonces, el profesor expulsado se ganó la vida, básicamente, con traducciones y colaboraciones editoriales (especialmente para Grijalbo, Ariel y más tarde para Alianza). Juan Ramón Capella dio cuenta detallada de todos estos trabajos en su “Bibliografía de Manuel Sacristán” (mientras tanto, mayo 1987, núm. 30-31, pp. 196-223). Hay varias ampliaciones posteriores.

La torpeza burocrática y una inteligente trampa nominal (Sacristà Lizó), ideada entre otros por un compañero de Facultad, Alfons Barceló, posibilitaron que el traductor de Quine, Marcuse y Platón pudiera volver a la universidad barcelonesa el curso 1972-73. Impartió una asignatura titulada “Teoría general del método” (véase anexo II). Pero fue expulsado de nuevo al final de curso; no se le renovó el contrato laboral.

Tres años después, tras la muerte del dictador golpista, y criminal, el que fuera miembro del ejecutivo del PSUC pudo volver como profesor no numerario (si bien no estabilizó su situación laboral hasta 1984, un año antes de su muerte, cuando fue nombrado catedrático extraordinario), impartiendo clases de “Metodología de las ciencias sociales” y seminarios de doctorado sobre clásicos de la filosofía de la ciencia contemporánea como Bunge, Kuhn, Popper, Sneed, Stengmüller o Stuart Mill. También sobre Althusser y su lectura de Marx.

Fueron, en total, 8 cursos académicos más su estancia en la UNAM, donde dirigió dos seminarios de posgrado sobre “Inducción y dialéctica” y “Karl Marx como sociólogo de la ciencia”, curso este último que fue base de un artículo del mismo nombre que es otra de sus sus grandes aportaciones como marxólogo (fue editado inicialmente en el especial de mientras tanto de 1983 dedicado al primer centenario de Marx, y ha sido recogido por Albert Domingo Curto en su edición de Lecturas de filosofía moderna y  contemporánea, Madrid, Trotta, 2007, pp. 217-265).

El programa de Metodología de las Ciencias Sociales de 1976-77, el primer curso que, como vimos,  impartió a su vuelta a la universidad barcelonesa (en la Facultad de Económicas, no en Filosofía), fue el siguiente:

Tema 1: El concepto de método. El concepto de metodología

Parte I: Los operadores teóricos de la metodología tradicional (Elementos de lógica).

Tema 2: La deducción  [Nota manuscrita: añadir analogía]: 1. El concepto tradicional. 2. Concepto formal.

Tema 3. La inducción: 1. Concepto tradicional. 2. Crítica y concepto formal. 3. La cuestión del inductivismo. 4. El llamado método axiomático deductivo.

Tema 4. La definición [Como 73 [SLA: Como en el curso 1972-73, el de Teoría general del método] (resumen)]: 1. Concepto intuitivo, decir de una cosa lo que es. 2. Leyes tradicionales. 3. Clasificación tradicional (con el agua). 4. Clasificación moderna. 5. Crítica de la definición. 6. Ilustraciones.

Tema 5. La división. 1. El llamado “método hipotético-deductivo”.

Parte II: Otras operaciones metódicas.

T7. La construcción de modelos [SLA: No hay tema 6. Sacristán dibujó dos flechas en el programa que parten de T9 y T10. Parecen indicar que estos dos temas deberían impartirse antes del tema 7].

T8. La construcción de teorías.

T9. La medición.

T10. La experimentación.

T11. Las funciones de las operaciones metódicas.

Parte III. Los contextos de las operaciones metódicas

T12. El contexto de la invención (heurística).

T13. El contexto de la justificación (fundamentación).

T14. El contexto de la interpretación (hermenéutica).

Parte IV. La disputa sobre el método en las ciencias sociales.

T15. Los methodenstreite o disputas sobre el método en el siglo XIX y en el XX.

T16. El “criterio de demarcación” en las ciencias sociales.

T17. La “unidad de la ciencia” y la “especificidad de las ciencias sociales”.

T18. Juicios de valor.

T19. Abstracción, concreción y práctica.

T20. Teoría de la ciencia y política de la ciencia.

A) Descripción del curso

  1. Los objetivos que se propone este curso son: (1º) introducir a las discusiones críticas contemporáneas en torno a la ciencia en general y a las ciencias sociales en particular; (2º) asegurarse de que los conceptos metodológicos elementales (p. e., inducción, modelo, etc) se poseen de forma clara y distinta; (3º) llevar a cabo una discusión sistemática de los problemas metodológicos clásicos siempre debatidos a propósito de las ciencias sociales; (4º) introducir a los desarrollos recientes de la filosofía de la ciencia y considerar sus repercusiones en los economistas.
  2. Los dos primeros puntos quedan recogidos en la primera sección del programa. El punto cuarto lo está en la sección tercera y última. El estudio de esos tres conjuntos de temas no se basa en ningún manual sino en lecturas varias. Estos temas no figurarán en exámenes, aunque sí en ejercicios durante el curso.
  3. El punto tercero es objeto de la segunda sección del programa; se desarrollará tomando como base un manual: el libro de Quentin Gibson La lógica de la investigación social, 2ª edición, Madrid, Editorial Tecnos, 1964. Los temas de esta sección figurarán en exámenes y en ejercicios que se hagan durante el curso.

B) Método de trabajo

  1. El curso cuenta con cuatro horas semanales para cada turno, pero se supone que cada estudiante acude sólo a tres de ellas. Dos horas semanales se dedican al programa y una hora al trabajo de cada uno de los dos grupos de estudio, de los que cada estudiante ha de escoger al menos uno

[SLA: Un procedimiento didáctico que siguió practicando hasta 1984-85, el último de sus cursos].

  1. Los grupos de estudio tienen por objeto el estudio profundizado de un texto importante de la metodología de la ciencia. La organización de dos círculos de estudio en vez de un seminario común obedece al deseo de tener en cuenta los distintos gustos intelectuales, aunque sea polarizándolos en sólo dos tendencias.

El texto propuesto para el grupo 1 trata una problemática enlazada con la teoría de la cultura, la historia, etc. , como se suele decir, “externalista” en filosofía de la ciencia: Kuhn, Thomas S., La estructura de las revoluciones científicas [1962], México, FCE, 1971.

El escogido para el grupo 2 es más “internalista” o metodológico formal. Se trata, por otra parte, de un clásico: Popper, Karl R, La lógica de la investigación científica [1934], Madrid, Editorial Tecnos, 1962, trad. De Víctor Sánchez Zavala.

Ambos textos son muy citados por los economistas de inclinación teórica. Conviene estudiarlos de verdad antes de terminar la carrera, y evitar que las citas sean rituales.

5a. Los estudiantes de la Facultad de Geografía e Historia que se han matriculado de esta asignatura de la Facultad de Ciencias Económicas (de acuerdo con las opciones que les permite su plan de estudios) formarán un grupo de estudio aparte, con horarios por convenir. El texto propuesto para este tercer grupo de estudio es: Cardoso, Ciro F. S. y Héctor Pérez Brignoli, Los métodos de la historia, Barcelona, Ed. Crítica, 1976.

  1. Los estudiantes tienen que redactar y presentar por escrito antes del mes de abril una reseña crítica de algunos de los libros sugeridos en el programa. La discusión de esos escritos constituirá un ejercicio (Se excluyen los tres libros destinados al trabajo de los grupos de estudio)

c) Programa

Sección primera: Introducción

Tema 1. La crítica contemporánea de la ciencia.

  1. Implicaciones de la relación entre la ciencia y la tecnología.

1.1. Tendremos ocasión de ver que en nuestra misma historia ‘ciencia’ ha querido decir varias cosas.

1.2. Una característica del sentido moderno de ‘ciencia’ es su vinculación con la técnica, la tecnología.

1.2.1. Esto hace que la actitud respecto de la ciencia-técnica sea entonces en dos niveles o planos: el gnoseológico y el material (ambos cultural).

  1. Progresismo y romanticismo

2.1. En ambos planos: descripción.

2.1.1. Ejemplos previos: *Mary Shelley, 1817 *Condorcet, Esquise d’un tableau historique des propòs de l’esprit humain, 1794.

2.2. Ejemplos complicados:  Goethe: que no era un romántico. Lecturas.

2.2.1. El tema del reduccionismo.

2.2.2. El horror vacui y mi objeción.

2.3. Heine, que era un antiromántico; lo cultural. Lectura.

2.3.1. Las dos caras de la problemática, tal como las explicita Heine.

  1. El nuevo rechazo de la ciencia.

3.1. Hace 15 años, el tema con predicamento habría sido ciencia-ideología. El anterior “luddismo” parecía olvidado (Heidegger pero).

3.1.1. Todavía Althusser.

3.1.2. y en cierto sentido incluso Kuhn.

3.2. Tema que coge los dos planos.

3.3. Pero muchos fenómenos o nuevas dimensiones de varios fenómenos enmarcan nuevo rechazo:

3.3.1. Con otras causas sociales más profundas.

3.3.1.1. Y enlazando en viejo. Thoreau.

3.4. Rechazo totales: sabios e ignorantes.

3.5. Moderados: Roszak. Ciencia, arte y gnosis. Lectura.

  1. Inquietud en los mismos ambientes científicos.

4.1. Einstein, Oppenheimer, Teller.

4.2. Aquí el fin de la duda es reaccionario.

  1. Relaciones entre la filosofía de la ciencia, la metodología y la política de la ciencia.

5.1. La novedad en esto, por lo visto, es la nueva importancia de la política de la ciencia.

5.2. Exponer: Pª incluye metodología /– Política.

A efectos de comparación, véase el programa del curso 1983-84, el penúltimo curso que el traductor de Dubcek y defensor de la Primavera de Praga pudo impartir, fue el siguiente:

Sección I. Introducción

  1. Trabajo científico y trabajo reflejo. La filosofía del conocimiento. Filosofía del conocimiento y filosofía de la ciencia. La “crisis de fundamentos” en el origen de la filosofía de la ciencia del siglo XX. El problema de la “línea de demarcación”. Puntos de vista interno y externo en filosofía de la ciencia. Filosofía de la ciencia y ciencia de la ciencia.
  2. La “crisis de legitimación” de la ciencia en la segunda mitad del siglo XX. Implicaciones de la relación entre la ciencia y la técnica contemporánea. Progresismo y romanticismo o regresismo. El nuevo rechazo de la ciencia. Relaciones entre la filosofía de la ciencia y la política de la ciencia.
  3. La crítica de la ciencia en las ciencias sociales. Peculiaridad de las “crisis de fundamentos” en las ciencias sociales: las disputas de metodología en el derecho, la historia, la ciencia económica y la sociología. Nuevos aspectos de la problemática. La ilusión del método en las ciencias sociales.
  4. Los conceptos de método y metodología. Supervivencia de viejos usos del término ‘método’. El concepto de método y su división en la lógica tradicional. Sentidos hoy corrientes del término ‘método’ en las ciencias sociales y en la metodología. Contextos del término ‘metodología’. El alcance de la metodología.

Sección II. Conceptos metodológicos básicos

  1. Repaso del formalismo lógico elemental. I. Las significaciones de la palabra ‘logos’. Las significaciones de la palabra ‘Lógica’. Noción de la lógica formal. Pensamientos y lenguaje. Las principales tareas de la lógica. Si la lógica formal es una teoría o una técnica.

Simbolismo y formalismo. Cálculo y lenguaje formalizado. Sistemas axiomáticos. La llamada “inferencia natural”.

Así, pues, el ensayo que Montesinos publicará en 2021 incluirá una amplia selección de los materiales de  estos años (se conservan en la Biblioteca de la Facultad de Economía y Empresa de la UB) y la transcripción de las grabaciones de los cursos de 1981-82 (SLA) y 1983-84 (Joan Benach; la tarea de grabación estuvo a cargo de  David Vila).

Se incorporarán también sus notas de lectura a algunos clásicos de la filosofía de la ciencia contemporánea como Epistemología de Bunge, La estructura de las revoluciones científicas de Kuhn, La lógica del descubrimiento científico de Popper o las actas del congreso londinense internacional de epistemología de 1965.

No es probable que el ensayo defraude a los estudiosos y lectores de Sacristán o a los interesados en la filosofía de la ciencia o en la filosofía en general.

En otro orden de cosas, sin ningún ánimo de quebrar la paciencia del lector, resumo la sugerencia -posible material para artículos o trabajos sobre la filosofía y la praxis del autor- de la que les hablaba en el título de la nota:

En las páginas iniciales de El Orden y el Tiempo, su introducción interrumpida a la obra de Antonio Gramsci editada por Albert Domingo Curto en Trotta en 1998, Sacristán señalaba que Gramsci -Giulia Adinolfi, su esposa y compañera, y su amigo, el lógico pisano Ettore Casari, le aproximaron inicialmente a la obra del revolucionario sardo- era un pensador político que había tenido que construir su pensamiento y su práctica de un modo nada tranquilo, “sobre la crítica de sus propios presupuestos”, particularmente en las tres épocas en que su vida experimentó inflexiones decisivas: 1. Al incorporarse al movimiento obrero revolucionario (1915-1917). 2. Al asumir una función destacada de dirección en el movimiento (1922) y 3. Al verse, ya preso, “obligado a reconsiderar la orientación de su vida, de sus ideas y de su obra práctica (1926)”, el año en que fue detenido y encarcelado (en este punto se interrumpe el escrito del autor).

La mejor manera de evitar las parcialidades monográficas o polémicas en la consideración de la vida y la obra de Gramsci, apuntaba Sacristán, consistía en satisfacer respecto de ellas el criterio que el propio Gramsci había declarado obligado para la comprensión de un hombre y de su obra: “la búsqueda del leit-motiv, del ritmo del pensamiento en desarrollo, tiene que ser más importante que las afirmaciones casuales y los aforismos sueltos”.

Las varias dificultades que se oponían a esa tarea no impedían ver como motivo rector del pensamiento y la práctica del autor italiano, fundador de L’Ordine Nuovo, “el problema del orden de la vida de los hombres, el tema de la caducidad del orden viejo, y el de los tiempos con y en que puede aparecer el orden nuevo”.

Lo que ocurría, proseguía el estudioso gramsciano, era que no se podía esperar de un hombre cuyo método de pensar y de hacer había sido la autocrítica perenne (“y expresa, además, en un escribir entrecortado y disperso por la brutalidad de las cosas, por el desorden del “orden” capitalista en su dilatada crisis”) ninguna exposición inmutada y sistemática de “los logros intelectuales y prácticos que ha arrancado al leit-motiv de su vida, sino más bien los sucesivos frutos, a veces orgánicamente contradictorios, de su forcejeo con aquella problemática”.

Esa contradictoriedad de Gramsci a la que Sacristán aludía llegaba a ser tan patética como en el siguiente ejemplo (cuya contradictoriedad el autor de esta nota no logra captar): 1. Gramsci, 27 años, en la primera de sus fases de maduración: “[…] el pensamiento revolucionario niega el tiempo como factor de progreso”. 2. Gramsci, 43 años, dirigiéndose a “la persona que más cerca estuvo de él al otro lado de los muros (Tatiana Schucht): “Pero si alguna otra vez te ocurre en al vida el tener experiencias como las que has tenido conmigo, créeme, el tiempo es la cosa más importante: es un simple pseudónimo de la misma vida”.

Reflexiones no muy alejadas de las del propio Marx por cierto. Véase la siguiente nota de Salario, precio y ganancia (1865) que debo a David Vila, un gran conocedor de la obra de Sacristán y de Marx: “El tiempo es el espacio en que se desarrolla el hombre. El hombre que no dispone de ningún tiempo libre, cuya vida, prescindiendo de las interrupciones puramente físicas del sueño, las comidas, etc., está toda ella absorbida por su trabajo para el capitalista, es menos todavía que una bestia de carga. Físicamente destrozado y espiritualmente embrutecido, es una simple máquina para producir riqueza ajena. Y, sin embargo, toda la historia de la moderna industria demuestra que el capital, si no se le pone freno, laborará siempre, implacablemente y sin miramientos, por reducir a toda la clase obrera a este nivel de la más baja degradación” (K. Marx, Salario, precio y ganancia [1865], Madrid, Ricardo Aguilera ed., 1968, p. 74).

Esas y otras contradicciones en la obra y hacer de Gramsci, proseguía el autor de la Antología, se resolvían orgánicamente en la totalización de la una y la otra en su vida, no en el sentido de que la biografía fuera el método adecuado para su comprensión, aparte de que probablemente no lo fuera “para el pleno entendimiento de ninguna obra”. Parecía, además, que la biografía en sentido tradicional tenía escaso interés para la comprensión de la obra y la acción de Gramsci y hasta, paradójicamente, de su vida. ¿Por qué? Porque se trataba de la vida de un pensador y práctico de la lucha política, de alguien que había fundado el sentido de su vida y las motivaciones de su consciencia en realidades extraindividuales, “con lo cual, por cierto, no hacía más que aplicarse a sí mismo su propia concepción histórico-social y política de la persona".

La clave de la comprensión de los escritos y el hacer de Gramsci, en su variedad y en sus contradicciones, no era la biografía individual pero sí “la totalización cuasi biográfica de numerosos momentos objetivos y subjetivos en el fragmento de la historia de Italia, historia de Europa e historia del movimiento obrero cuyo “anudamiento” bajo una consciencia esforzada fundaría el “centro” que fue Antonio Gramsci”. En la organicidad de esa vida así entendida, no como oscura intimidad aislada sino como línea recorrida por el ‘centro de anudamiento’ de innumerables referencias objetivas, “el preso, derrotado y moribundo Gramsci consideró no sólo resueltas, sino incluso salvadas las contradicciones, los sufrimientos, las catástrofes de su existencia”.

Lo hizo así implícitamente, concluía Sacristán, negándose a capitular pidiendo gracia a Mussolini a pesar de su situación en la cárcel, de su enfermedad, “y lo había dicho antes explícitamente, añadiendo incluso una explicación a su autoafirmación moral: la salvación por el ‘instinto de rebelión”.

Hasta aquí Sacristán, el resumen de las páginas finales de la Introducción de El Orden y el Tiempo, y su aproximación a la noción ‘centro de anudamiento’. Las sugerencias de investigación:

  1. ¿Hay alguna duda de que muchas hipótesis y afirmaciones de las páginas resumidas pueden decirse también al propio Sacristán?
  2. ¿Cuál fue el leit-motiv de este catedrático de lógica y metodología que fuera miembro del comité ejecutivo del PSUC? ¿También el orden y el tiempo? ¿Ese fue el motivo rector de su pensamiento y de su práctica? ¿También antes, y de algún modo a precisar, en los años previos a su militancia en el PSUC-PCE?
  3. ¿Hay también contradicciones en la obra y en el hacer de Sacristán? ¿Qué contradicciones? ¿La inconsistencia entre su realismo político y su rechazo a los Pactos de la Monclea y a la política general del PSUC-PCE en los años de la transición?
  4. ¿Tampoco en su caso es la biografía tradicional un método adecuado para la comprensión de su obra, de su vida?
  5. ¿Se puede afirmar en su caso que fue esencialmente un pensador y práctico de la lucha política? ¿Fue también él alguien que fundó el sentido de su vida y las motivaciones de su consciencia en realidades extraindividuales?
  6. ¿Cómo intervino el pensamiento de Gramsci en su obra teórica y en su hacer político? ¿Le inspiró la vida de Gramsci en su compromiso político? ¿Fue de algún modo Sacristán nuestro Gramsci?
  7. ¿Qué conclusiones podemos colegir de su reflexión autobiográfica de finales de los sesenta, la del anexo III?
  8. ¿Tienen algún interés, a día de hoy, sus reflexiones sobre la filosofía y el filosofar, las expuestas básicamente en su artículo de 1968 -escrito el verano anterior- “Sobre el lugar de la filosofía en los estudios superiores”?

Sugerencias de reflexión e investigación. Por si ayudan, por si pudieran ser útiles.

CUARTOPODER ACTIVA SU CAJA DE RESISTENCIA
Tras los acontecimientos de los últimos meses, cuartopoder ha decidido activar una caja de resistencia periodística donde cada uno aportará lo que pueda, desde 3€ hasta 200€. Hasta ahora nos financiábamos solo por publicidad, pero hemos decidido dar un paso hacia delante e ir a un modelo mixto donde el lector también pueda hacer aportaciones. Sin embargo, apostamos por mantener en abierto todos los contenidos porque creemos en la información como derecho de toda la ciudadanía. Puedes colaborar pinchando aquí.

Leave A Reply

Your email address will not be published.