El partido de las dos caras

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García Albiol, candidato a la presidencia de la Generalitat y Mariano Rajoy, presidente del Gobierno estrechan sus manos. / Efe
García Albiol, candidato del PP a la presidencia de la Generalitat, y Mariano Rajoy estrechan sus manos durante un acto de la campaña catalana. / Efe

El Partido Popular ha elegido para Cataluña a un candidato, Xavier García Albiol, que se ve obligado a explicar en cada entrevista, en cada debate, que no es un racista, que no tiene nada que ver con aquel miserable que quería limpiar Badalona de chusma, que se trata de otra persona diferente, de un político de centro. Y con esto está todo dicho: aquí muy bien podría terminar este post.

Mariano Rajoy, el hombre que eligió al tipo que tiene que recordar constantemente a los votantes que no es xenófobo, asistió hace unos días a una boda gay. Y lo hizo pese a que sabe perfectamente, como ha dicho en anteriores ocasiones, que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer con fines reproductivos. Y aquí también podría finalizar este texto.

Y podría terminar porque no vamos a llegar a ningún sitio. Como dice Rajoy cuando mete la pata en la radio, "me parece que estamos en una disquisición que no conduce a parte alguna". Analizar los usos y costumbres del Partido Popular es complejo, yo diría que imposible, puesto que se trata del caso más evidente de doble personalidad desde Jekyll y Hyde. Política en diferido y en plasma, más falsa que una moneda de seis euros: al amanecer piensan que la homosexualidad “es una anomalía” (Manuel Fraga Iribarne, leyenda y faro del PP), pero bailan la conga en las bodas gays cuando cae la noche. Se conjuran en la lucha contra la corrupción cuando brilla el día, pero son expedientados por la Seguridad Social por fraude en el despido de su extesorero al atardecer. Colaboran como nadie con la Justicia a media mañana, pero destruyen los ordenadores de Bárcenas cuando se pone el sol.

Las encuestas sobre los resultados de las elecciones en Cataluña del próximo domingo advierten de una debacle en el PP, el gran damnificado por la situación. Los de Rajoy se desangran, según los sondeos, en beneficio de Ciudadanos, su marca blanca. Es decir, que ni Albiol ni Rajoy han conseguido nada con sus estrategias suicidas. Las caras B de estos dos políticos ultraconservadores (yo no soy racista para nada; yo incluso voy a bodas gays ) son menos creíbles que las de un single de Milli Vanilli. La candidatura que encabeza Xavier García Albiol puede perder nueve de los 19 escaños que logró Alicia Sánchez Camacho en 2012 y quedarse con 10 escaños como última fuerza del nuevo Parlamento”, asegura El País basándose en un sondeo de Metroscopia.

Mañana viernes Rajoy y Albiol ponen broche de oro a la campaña cogiditos de la mano y con un telonero especial: Nicolas Sarkozy. Un fichaje de lujo, pero quizá el mas flojo de los apoyos internacionales que ha buscado el PP en los últimos meses para restar credibilidad al proyecto independentista de Artur Mas. Tras la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro británico David Cameron, y el presidente Barack Obama, la presencia del ex presidente Sarkozy en Barcelona suena a vieja gloria. "Me parece que estamos en una disquisición que no conduce a parte alguna", podría muy bien decir el marido de Carla Bruni para abrir su discurso, convertido en monólogo humorístico para delirio de los asistentes: "Mariano... ¿Y la europea?".

2 Comments
  1. Mecacholo says

    Las dos caras, muy duras.

  2. Coyote49 says

    Y más falsas que una moneda de 6 €uros.

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