Rubalcaba no quiere hablar de primarias ni relevos con sus barones

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, el pasado miércoles, accediendo a la tribuna del Parlamento andaluz antes de anunciar que no repetirá como candidato socialista. / Raúl Caro (Efe)

Alfredo Pérez Rubalcaba y su equipo tratan de evitar que el relevo del líder del PSOE andaluz y presidente del PSOE, José Antonio Griñán, y la convocatoria inminente de primarias en esa federación, se “cuelen” en el debate que abordará el próximo sábado ante los barones socialistas. Desde el pasado miércoles, cuando Griñán anunció su decisión de no volver a presentarse a las elecciones andaluzas y de propiciar la celebración de elecciones primarias en el tiempo récord de un mes, el entorno de Alfredo Pérez Rubalcaba intenta convencer a propios y a extraños de que la decisión de los andaluces no afecta ni altera para nada el calendario que ha fijado la dirección federal del PSOE y que no contempla celebrar primarias al menos hasta después de las elecciones europeas. Pero el “run run” en el partido es imparable. Los barones regionales del PSOE, convocados en Granada el próximo sábado como miembros del consejo Territorial  de su partido  para dilucidar un nuevo modelo territorial en el que estén de acuerdo todos los socialistas, desde los catalanes hasta los extremeños, quieren saber cuál es la situación y quieren preguntar. Pero el entorno de Rubalcaba no quiere añadir más enjundia a un debate ya de por sí complejo.

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Algunos de los barones ya se han puesto en contacto con la número dos socialista, Elena Valenciano, o con el  secretario de organización, Oscar López, a lo largo de esta semana, tras conocerse la decisión de Griñán. Y la respuesta que han escuchado ha sido la misma: que Griñán ni la federación andaluza no van a cambiar sus planes. Según un dirigente socialista próximo a Rubalcaba “Griñán puede hacer lo que le parezca oportuno en Andalucía, pero no tiene por qué arrastrar al partido a un debate que ni está previsto ni es bueno que se produzca ahora”. En opinión de este dirigente es el momento de “consolidar una línea de oposición útil, con propuestas de pactos y alternativas de futuro, no de enredarnos en nuestros debates nominalistas y debilitarnos los unos a los otros”. Precisamente, algunas de las voces críticas que se alzan en el PSOE contra Rubalcaba y su equipo consideran un error la política de pactos y mano tendida al PP que ha iniciado Rubalcaba. Otros de los “descontentos” con Rubalcaba subrayan que “Alfredo no se va a presentar, pero no deja vía libre para que se regenere el partido, porque quiere controlar su sucesión y la candidatura”. Quien suscribe esta afirmación fue compañero de Rubalcaba en el equipo de gobierno de Zapatero. Hoy  redondea su teoría con un juicio de intenciones sobre el secretario general del PSOE: “Alfredo quiere ser el perejil de todas las salsas”.

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No faltan los dirigentes territoriales que se sitúan radicalmente enfrente de Rubalcaba. En este sentido, no es ningún secreto que el líder del PSM, Tomás Gómez, aboga por un recambio en la cúpula del PSOE y que, en su día, en el último Congreso Federal del PSOE, apostó por la rival de Rubalcaba, Carme Chacón, a la que también dio su respaldo el líder andaluz, José Antonio Griñán. De hecho, en el entorno de Rubalcaba no descartan que, pese a que “no toca”, Tomás Gómez tratará de introducir el debate de los “nuevos horizontes” y los “nuevos pilotos”, a los que apeló Griñán, durante la reunión del Comité Territorial. Entre los que piden primarias cuanto antes siempre se esgrime la misma razón: “cuanto más tardemos en elegir a nuestro líder, más nos costará prepararlo ante el electorado”, asegura un dirigente territorial.

De hecho, aunque el entorno de Rubalcaba se empeñe en aplazar el debate del candidato del PSOE, la jugada de Griñán ha hecho aflorar los comentarios de los descontentos y acariciar opciones a los aspirantes. Los nombres de Carme Chacón, Patxi López, Eduardo Madina o Emiliano García Page vuelven a ir de boca en boca, aunque ellos no hayan movido ficha. Tal vez por eso, desde el entorno de Rubalcaba, lejos de cámaras y micrófonos, consideran una puñalada trapera, medida y calculada el anuncio de Griñán. Claro que, como asegura un dirigente del PSOE andaluz, “en Andalucía nadie se puede creer que la Ejecutiva Federal no esté detrás de la candidatura alternativa de la ex consejera Micaela Navarro”. De cuajar finalmente, Navarro sería la alternativa de los críticos a la vicepresidenta, Susana Díaz, la apuesta de Griñán. Y, según fuentes del PSOE-A, “detrás de Navarro están  el que fuera secretario de organización del PSOE andaluz, Luis Pizarro (el que fuera secretario de organización del PSOE andaluz) y, por supuesto Gaspar Zarrías, (miembro de la Ejecutiva Federal ). Zarrías fue uno de los más activos en defensa de Rubalcaba en el último Congreso Federal del PSOE. Tan proclive a Rubalcaba fue que, desde el entorno de Carme Chacón, la perdedora de aquel Congreso frente a Rubalcaba, siguen asegurando que “Zarrías y sus métodos consiguieron el puñado de votos que le dio la victoria a Rubalcaba”.

El próximo sábado los barones del PSOE tienen que decidir con qué modelo territorial pueden comparecer ante los ciudadanos con un mismo discurso, sin fisuras. La tarea de poner a extremeños y catalanes, por ejemplo, de acuerdo en un mismo modelo territorial es en sí misma todo un reto para la dirección federal del PSOE. Pero el calendario de Griñán ha abierto una brecha que le complica más si cabe la posibilidad de salir victorioso o, cuando menos, indemne, del próximo Consejo Territorial.