Autónomos sin derechos, el empleo del que presume el Gobierno

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A la izquierda y a la derecha de la imagen se encuentran Blanca Fabado y Laura Matías, las dos se han inscrito a la Seguridad Social este mes de septiembre. En el centro, Mariano Rajoy./ Efe y CP

Este jueves han vuelto a salir los datos del paro y Gobierno y prensa afín (y no tan afín) no han dudado en venirse arriba. “Podemos ver el futuro de una manera diferente”, sacaba pecho Mariano Rajoy frente a empresarios latinoamericanos a la vez que presumía de haber “consolidado un profundo cambio de tendencia en el mercado laboral”. Cristóbal Montoro, por su parte, afirmaba que “se están dando las circunstancias” para abrir “una nueva fase económica en nuestros país”y volvía a prometer que “el año que viene habrá más creación de empleo”. El lector despistado pensará que ha crecido exponencialmente el número de trabajadores en activo. No. La cifra de desempleados ha crecido en 19.720 más alcanzando los 4.447.650 de parados aunque el Ejecutivo se vanagloria de que es el menor incremento en este mes desde 2007.

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Así, El País titulaba en su edición digital “El empleo crece en septiembre por primera vez desde el inicio de la crisis”. La Razón, siempre tan optimista, afirmaba: “El empleo registra su mejor septiembre desde 2007”; y el diario ABC optó, por su parte, por hacer suyo el comunicado de Moncloa y titular la misma frase que transmitía a la prensa la oficina de comunicación de Moncloa: "Hemos consolidado un profundo cambio de tendencia en el mercado laboral", en palabras de Mariano Rajoy.

El optimismo de medios y voceros enfatizaba que el número de afiliados a la Seguridad Social había ascendido en 12.182 afiliados. Mucho más abajo, en estas mismas noticias, se podía apreciar que la subida en las afiliaciones a la Seguridad Social responde en un tercio a un aumento de los trabajadores autónomos, es decir, a gente en paro que se ha decidido (o alguna empresa ha decidido por ellos) darse de alta como trabajador por cuenta propia y pagar su propia seguridad social. Sólo en el mes de septiembre, la cifra de trabajadores autónomos aumentó en 4.358 cotizantes, llegando al total de 3.114.225 trabajadores autónomos. ¿Qué tipo de empleo se está creando? ¿Qué condiciones tienen estos nuevos autónomos? ¿Les quedará algo cuando cese su actividad por cuenta propia?

Laura Matías, de 30 años, es una de esas 4.358 personas que se apuntó a la Seguridad Social en septiembre y cuya afiliación ha servido al Gobierno para sacar pecho y hablar de recuperación económica. Ella se registró como autónoma el 15 de septiembre. A través de la red social Linkedin vio que una de sus exjefas solicitaba los servicios de una traductora francés/español, mandó su Curriculum y la exjefa le dijo que sí, que para delante, pero que necesitaba que estuviera dada de alta como trabajadora por cuenta propia. Laura, deseosa de comenzar con su nuevo trabajo, acudió a una oficina de la Seguridad Social de Madrid para darse de alta y pagó la tarifa correspondiente.

Laura Matías, de 30 años, es una de esas 4.358 personas que se apuntó a la Seguridad Social como autónoma en septiembre
Laura Matías, de 30 años, es una de esas 4.358 personas que se apuntó a la Seguridad Social como autónoma en septiembre. / CP

Sin embargo, el trabajo aún no ha llegado. Laura no ha recibido ningún encargo todavía de la empresa pero sí que ha tenido que pagar la cuota de autónomos. Afortunadamente se trata de la tarifa reducida. En otras situaciones, habría tenido que pagar más de 250 euros aunque no hubiese facturado nada. “Como la cuota era reducida decidí probar estos primeros seis meses. Ahora mismo tengo unas pérdidas de 50 euros, pero espero que el mes que viene me entre trabajo y pueda cubrir gastos porque si me tengo que dar de baja ya no podré entrar en la cuota reducida de seis meses”, relata Laura Matías a cuartopoder.es, tras recordar que ha recibido otra oferta en estos días en la que también estaba obligada a darse de alta como autónoma.

Laura llevaba en paro desde diciembre de 2012. Entonces trabajaba en una galería de arte y antes había trabajado como dependienta en Zara, entre otros. Cuando en diciembre de 2012 se le acabó el contrato comenzó su larga travesía en el desierto. Hizo un máster en gestión cultural buscando nuevas puertas, aceptó prácticas gratuitas para tener experiencia y trabajó de niñera sin contrato alguno para tener ingresos. “La verdad es que lo he pasado mal. He trabajado mucho estos dos años sin cobrar nada. Ahora ya me da igual todo. Sólo quiero currar y obtener dinero a cambio”, señala esta joven, que asegura estar preocupada por el día de mañana ya que la cotización que hace en la Seguridad Social es mínima y no tendría derecho a desempleo.

“El futuro me preocupa. Soy consciente de la precariedad y lo inestable de la situación, pero llevo ya mucho tiempo sin trabajar y ya me da igual todo. No sé si se puede estar peor de cómo estoy ahora”, sentencia esta joven.

Autónomo por un mes

Laura sabe que su situación es inestable y duda de su algún día. En esa inestabilidad, de andar entrando y saliendo de las listas de afiliados a la Seguridad Social por cuenta propia, se encuentran también Alberto Nanclares, de 35 años, artista de profesión, y Blanca Fabado, periodista, de 28 años. Alberto se da de alta “más o menos cada tres meses” en la Seguridad Social, factura el proyecto en el que anda trabajando y paga su correspondiente cuota. Este mes de septiembre fue uno de ellos. Se afilió, pagó sus correspondientes 255 euros y facturó el proyecto por el que además paga IRPF e IVA. Casi nada. Los próximos meses ya no estará afiliado.

Me encantaría poder pagar más impuestos y poner más dinero en la caja. Por ejemplo, ahora voy a ser padre. ¿Cómo no voy a querer poder tener una baja de paternidad? Pero es imposible. Facturo alrededor de 12.000 al año. Es imposible pagar la cuota y es imposible pagar una cantidad más alta”, denuncia Alberto, que señala que el hecho de que la cuota de autónomos sea fija es una prueba más de que “la legislación beneficia a los ricos”. “No puede ser que se pague la misma tasa si se factura 12.000 euros, 60.000 o nada”, se queja.

Situación similar, pero no idéntica, es la de Blanca Fabado, de 28 años y periodista de profesión. Blanca se da alta de “unos meses sí, unos meses no” en función del trabajo que le sale como periodista freelance especializada en la promoción de novedades editoriales. “Este mes de septiembre me di de alta porque tenía que pasar varias facturas. En octubre me daré de baja. Normalmente cotizo alrededor de cinco meses al año”, explica a este medio.

Blanca comenzó su etapa de autónoma pagando 50 euros al mes. A los seis meses comenzó a pagar 183 euros y en el mes de febrero de 2015 la cuota pasará a 255 euros. “Las condiciones son malísimas. Me gustaría estar dada de alta todo el año y pagar más incluso, pero es imposible. No tengo tantos ingresos”, asegura esta joven, que denuncia que las condiciones del autónomo son de “desamparo”.

Sin desempleo

Blanca se registró en septiembre en la SS. Facturará algunos trabajos y se volverá a dar de baja.
Blanca se registró en septiembre en la SS. Facturará algunos trabajos y se volverá a dar de baja. / CP

A Blanca le da miedo verse en una situación como la que vive Luis López (nombre falso), de 33 años, que se dio de baja como trabajador autónomo en septiembre y que el Gobierno también incluye en sus datos como activo durante este mes. Luis, después de pagar cada mes 261 euros como cuota, más IRPF e IVA por cada una de las facturas, se acaba de quedar sin empleo y no tiene derecho a nada. Ni a las gracias. Y para colmo la Seguridad Social le ha pasado la factura de autónomos del mes de septiembre.

La empresa para la que trabajaba como falso autónomo le comunicó a finales de mes que no podría pagarle la factura de septiembre. Él acudió a la oficina de la Seguridad Social y de Hacienda y se dio de baja como autónomo tras más de dos años dado de alta. Era el 25 de septiembre. El 1 de octubre le pasaron la cuota de Seguridad Social por su cuenta corriente. 261 euros. La dejaron temblando. Ayer, precisamente, acudía a las oficinas de la SS a pedir que le devolvieran el dinero de este mes, en el que no iba a cobrar.

“Me han dicho que rellene un formulario y que tenían un plazo de seis meses para estudiar si devolverme el dinero o no. Si yo no tengo dinero en mi cuenta el día uno de cada mes para pagar la cuota, la SS me la cobra con intereses desde el primer día, pero ellos tienen seis meses para devolverme mi dinero independientemente de que se hayan equivocado o no. La desprotección es increíble”, denuncia Luis, que como otros tantos ciudadanos se sintió ofendido durante la mañana de ayer cuando leía las declaraciones del presidente del Gobierno sacando pecho por los datos del paro.

La ausencia de crítica en gran parte de los medios de comunicación también ha ofendido. Y mucho. “Es impresentable que se baile al agua desde los medios a las cifras pírricas que ha presentado el Gobierno que como mucho muestran que se han creado cuatro malos empleos. Impresentable”, denuncia Alberto Nanclares.

España sigue teniendo 4.447.650 desempleados. Aunque a veces, escuchando al Gobierno, uno se olvida. Una cifra desorbitada para cualquier Estado que pretenda definirse como democrático y de Derecho. Mientras tanto Rajoy volvía a incidir ayer, una vez más, en que las exportaciones de mercancías están en máximos históricos. Siguen hablado otra lengua. Insisten en alejarse de la ciudadanía. Medios de comunicación tradicionales y Gobierno. Gobierno y oposición.

Este mismo miércoles en cuartopoder.es, Esther Jaén informaba de que fuentes de la cúpula del Partido Popular aseguraban que, según sus estudios, si ahora se celebrasen elecciones 400.000 votantes que eligieron al PP en 2011 votarían a Podemos. Después se preguntarán por qué y continuarán lanzando acusaciones de populismos y catástrofes varias por llegar. Mientras tanto, ellos insisten en hablar otra lengua. Un idioma que nadie comprende.