Respuesta del Gobierno: anuncios de prostitución sí, de sexismo no

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Imagen de una de las páginas que se incluyen en un medio escrito con contactos de prostitutas. / Efe
Imagen de una de las páginas que se incluyen en un medio escrito con contactos de prostitutas. / Efe

Una cosa es que el Gobierno haya incluido en el Producto Interior Bruto (PIB) la estimación del importe de la actividad económica de la prostitución y otra que esté dispuesto a suprimir por ley los anuncios de prostitución de la prensa generalista. De eso ni hablar. Si el PSOE no se atrevió a hacerlo cuando gobernaba, el PP, con toda la carga de religiosidad militante de sus ministros y dirigentes, tampoco va a poner en cuestión esa fuente de ingresos que reporta a la prensa liberal y conservadora un promedio de 50 millones de euros anuales.

Cuando la diputada socialista Paloma Rodríguez Vázquez preguntó al Gobierno si iba a impulsar una norma para prohibir la publicidad de prostitución en la prensa escrita, ya sabía que debía esperar sentada. La respuesta le llegó una semana antes de que Mariano Rajoy cesara a la ministra de Sanidad, Igualdad y Asuntos Sociales, Ana Mato, y de ella se deduce que el Gobierno respeta la libertad de mercado y no tiene previsto obligar a la prensa generalista a quitar o separar los anuncios de protitución.

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Claro que dicho así --“los anuncios de servicios sexuales no se tocan”--, queda un poco crudo, de modo que venga prosa burocrática: “El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad promueve la sensibilización y formación de los profesionales de los medios de comunicación para asegurar un tratamiento de la mujer conforme con los principios y valores constitucionales, y para fomentar la protección y salvaguarda de la igualdad entre hombre y mujer, evitando toda discriminación entre ellos”.

La diputada Rodríguez, que sustituyó en su escaño al exministro de Justicia Francisco Caamaño, tampoco obtuvo respuesta sobre si el Gobierno va a considerar las recomendaciones formuladas hace más de tres años por el Consejo de Estado. La única modificación de la ley general de la Publicidad de 1988 en esta materia vino en diciembre de 2004 con la ley contra la Violencia de Género que declaró “ilícita”, que no ilegal, la presentación publicitaria de las mujeres de “forma vejatoria”.

Pero no hay que desesperar –le dicen--, porque la Delegación del Gobierno Contra la Violencia de Género está elaborando “un nuevo instrumento integral” que tendrá en cuenta todas las recomendaciones contra la trata y explotación sexual, incluidas las de una subcomisión constituida el 20 de diciembre de 2013 y que “continúa sus trabajos”. Ya es sabido que cuando falta voluntad política se crean comisiones e incluso subcomisiones para estudiar la problemática.

Esa tolerancia con los anuncios de prostitución contrasta con la recogida de datos por parte del Observatorio de la Imagen de las Mujeres del Instituto de la Mujer sobre el sexismo en la publicidad. Cada año recoge más de 300 quejas sobre campañas publicitarias sexistas. Desde 2012 hasta el primer semestre del corriente, recibió 718. La mayor parte de ellas cayeron en saco roto, pero consideró fundadas 37 y envió otros tantos escritos a las empresas solicitando el cese o la retirada de las campañas sexistas.

El resultado fue la obtención de 9 respuestas escritas con el compromiso de retirar o modificar las campañas, 3 se retiraron o modificación sin respuesta directa y 6 desaparecieron poco después. Se desconoce si las restantes 19 conminatorias surtieron algún efecto. No obstante, por primera vez, para hacer efectiva la aplicación de la legislación relativa a la publicidad sexista, el Instituto de la Mujer demandó a través de la Abogacía del Estado a una compañía de aviación que utilizó a las azafatas para hacer un calendario y promocionar sus tarifas. El juzgado de lo mercantil número 2 de Málaga la condenó el 5 de diciembre de 2013 a cesar la campaña. La empresa recurrió.

Pese a la tolerancia oficial con los anuncios de prostitución en la prensa comercial, el Instituto de la Mujer asegura que “en casos de publicidad de clubes y ofertas de empleo sexistas y discriminatorias que se difunden en medios escritos o digitales, se actúa directamente con el medio implicado, instándole al cese de los anuncios o remitiendo una serie de consideraciones con el fin de que puedan evitar la difusión de este tipo de anuncios”. También se desconoce el resultado de esas admoniciones.

3 Comments
  1. Piedra says

    ¿Cabe mayor cinismo e hipocresía?

  2. colectivo hetaira says

    Ante el pronunciamiento del consejo de Estado sobre la prohibición de los anuncios de la prostitución

    Nota de prensa del Colectivo Hetaira, 22 de marzo de 2011.

    Ante el informe del Consejo de Estado aconsejando la prohibición de los anuncios de prostitución el Colectivo Hetaira manifiesta:

    Su total disconformidad ante las conclusiones de dicho informe. Los argumentos en los que se basa dicha recomendación son absolutamente vagos, inconcretos e ideologizados, fruto de los prejuicios y de una toma de posición sobre la prostitución de corte abolicionista y cargada de “moralina”, donde por supuesto no se tienen en cuenta los derechos de quienes ejercen dicha actividad. Los cuatro argumentos en los que se basa dicha decisión son insostenibles desde el punto de vista de los derechos.

    . Así cuando se plantea que: “por su carácter hace que no deba promoverse la competencia o facilitarse la captación de clientes”, no entendemos a qué carácter se refiere, dado que si no es una actividad ilegal, lo lógico es que exista competencia y clientela, como en otras actividades económicas.
    . Así mismo, cuando se plantea que “pueden proteger actividades de proxenetas” no se tiene en cuenta que la mayoría de anuncios no pertenecen a mafias organizadas. Aunque así fuera, el Código Penal ya penaliza ese delito por lo que el anuncio podría servir para su detención. No obstante, la realidad ha demostrado que, la mayoría de veces, en las redadas que se han hecho a través de los anuncios, los implicados han salido mayoritariamente sin cargos. Y no se han facilitado datos sobre posibles víctimas de trata de seres humanos.
    . Cuando se argumenta que “son expresivos del rol de las mujeres como mera mercancía incluso cuando no incluyen imágenes o textos vejatorios”, insulta a trabajadoras y trabajadores del sexo por decisión propia y refuerza el estigma que pesa, sobre todo en las mujeres, dando la idea de que “son ellas las que se venden” no quienes ofertan servicios sexuales a cambio de dinero.
    . Por último, aludir a la “protección de menores” dado que estos medios son de fácil acceso nos parece sin más hipócrita y una utilización demagógica de los menores. Evidentemente la prensa escrita no es un producto infantil y los menores han de estar acompañados en su lectura para entender aspectos de difícil comprensión tales como guerras, hambruna, violencia…
    Como hemos manifestado en otras ocasiones, el Colectivo Hetaira es totalmente contrario a la prohibición de los anuncios en los medios escritos. Se trata de una medida demagógica, fácil y barata para el Gobierno pero totalmente ineficaz para la protección de las víctimas de trata que ejercen de forma coaccionada la prostitución. La trata con fines de prostitución es un delito y, como tal, no se anuncia masivamente en la prensa. Por el contrario quienes sí se anuncian son aquellas trabajadoras del sexo que ejercen por voluntad propia y que ven cómo medidas como éstas recortan su derecho a ofertar su trabajo. Su prohibición, por lo tanto, implicaría obligarlas a lanzarse a la calle a buscar clientela o a refugiarse en los clubes donde tendrían que someterse a las imposiciones de los empresarios.
    No se puede responsabilizar a los medios de comunicación del control de lo que existe detrás de lo que se anuncia. Si así fuera, hagámoslo extensible a todos los anuncios y especialmente a aquellos de marcas de tejanos o zapatillas que han sido denunciados por fabricar sus productos en el sudeste asiático con niños obligados realmente a trabajar en régimen de esclavitud. Esas denuncias están comprobadas. La de que en los anuncios de prostitución la mayoría son forzadas no deja de ser una especulación ya que no existen datos que lo demuestren. Es más, los datos más recientes como es el informe de Naciones Unidas cuyas conclusiones salieron publicadas en el diario El País en junio de 2010, habla de que “1 de cada 7 prostitutas son víctimas de trata en Europa”, es decir una cifra muy inferior al 90% del que habla el Ministerio de Sanidad, Políticas Sociales e Igualdad. En resumen, desde nuestro punto de vista, la prohibición de los anuncios de contacto es una medida contra la prostitución en general y un atentado al derecho de las trabajadoras de publicitar sus servicios y no un instrumento en la lucha contra la trata.

    Hetaira, colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas

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