Herrera subvencionó con 6 millones al mayor beneficiario de la trama eólica

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Juan Vicente Herrera, durante una visita a Medina del Campo (Valladolid) el pasado 29 de abril. / Efe

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, concedió una subvención de seis millones de euros al principal beneficiado de la trama eólica de corrupción, Alberto Esgueva, exalto cargo de la Junta, y a su hermano Francisco. Esta subvención fue aprobada por la Junta el 2 de octubre de 2009 y era para la factoría de envases y cartonajes San Cayetano, de la familia Esgueva y que el propio Herrera inauguró en 2004 en Aldeamayor de San Martín (Valladolid). Pero ni esa ayuda ni "el pelotazo" de 47 millones de euros de Esgueva en la trama de corrupción de los molinos de viento evitó que la empresa quebrara en 2014.

Herrera se ha negado a comparecer en la Diputación Permanente de las Cortes de Castilla y León sobre la trama de corrupción en las licencias de los parques eólicos. Su vicepresidente y consejero de Economía, Tomás Villanueva Rodríguez, dio el lunes pasado la cara por él, pero aparte de mostrarse sorprendido, decir que no sabía nada –"me he enterado por la prensa"– y asegurar que se han respetado los procedimientos, no aportó un solo dato.

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Los portavoces del PSOE, IU y Unión del Pueblo Leonés (UPL) en la Cámara Autonómica exigían la explicación del presidente de la Junta y candidato del PP a la reelección, Herrera, pero hasta el momento no lo han conseguido. Herrera se ha escudado detrás de su vicepresidente y consejero de Economía, Villanueva. Ciertamente este Villanueva, cofundador de FAES con José María Aznar, aceptó el papel de "cabeza de turco" o "chivo expiatorio" que, en palabras de la portavoz socialista, Ana Redondo, le ha asignado su superior Herrera.

Villanueva admite que tiene los días contados como consejero. Él elaboró la regulación jurídica de la concesión de las licencias y nombró a los colaboradores que más se han enriquecido con la trama descubierta por un inspector de Hacienda y remitida a la Fiscalía Anticorrupción a pesar de los obstáculos de sus superiores. Él nombró a su antiguo colaborador Rafael Delgado Núñez para el cargo de secretario general de Economía y de viceconsejero, sucesivamente. También designó a Alberto Esgueva director gerente de la sociedad pública Excal y director del Área de Creación de Empresas, Internacionalización y Servicios de la Agencia de Inversiones y Servicios.

Para los portavoces de IU, José María González, y UPL, Alejandro Valdera, resulta difícil creer que Villanueva desconociera la trama de "extorsión" y "pillaje" en su consejería, con un "pelotazo" de 110 millones de euros por las licencias de solo 35 parques eólicos de los 230 instalados. Aún hay otras 80 licencias en tramitación. Tampoco es creíble para la oposición parlamentaria que el presidente de una comunidad que ha apostado tan fuerte por las renovables no conociera lo que estaba ocurriendo con el retraso de las licencias.

Se da la circunstancia de que el propio Herrera acudió en 2004 a inaugurar la factoría de envases y cartonajes San Cayetano, de los Esgueva. La empresa desarrollo una red de delegaciones en el exterior mientras Alberto Esgueva manejaba los fondos de la Junta para este fin. Por si fuera poco, la factoría recibió en 2009 la subvención mencionada de 6 millones de euros de la Junta para la renovación tecnológica. Sin embargo, en octubre de 2014 presentó un ERE contra toda la plantilla (224 trabajadores) y solicitó concurso de acreedores con una deudas de 40 millones de euros. El argumento principal era la falta de financiación desde 2012. Un grupo valenciano del sector negoció después su compra.

Aparte la relación directa con Herrera, Esgueva no perdió el tiempo como alto cargo de Economía: creó con un capital social de 24.400 euros, aportados por San Cayetano Wind (ya disuelta), la sociedad Energía Global Castellana, consiguió las licencias de los parques eólicos a los que aspiraba Iberdrola y que permanecían paralizadas desde hacía dos y tres años, y después vendió la sociedad a Iberdrola por 47 millones de euros. A continuación, en febrero de 2006, ese Esgueva abandonó los cargos en la consejería de Villanueva para recuperar sus funciones en la empresa familiar, el Grupo San Cayetano. "Vine por dos años y he realizado una labor de organización, pero aquí hay una gente fantástica y yo me debo a mi empresa, en donde me reclaman", explicó a la prensa antes de confesar: "He aprendido mucho, pero es un mundo difícil para el perfil de empresario".

La relación del ya exalto cargo con Herrera y Villanueva se mantuvo hasta el punto de que recibir los seis millones de euros citados y, supuestamente, de repartir los beneficios con el viceconsejero y responsable de agilizar las licencias, Delgado Núñez, quien recibió cantidades millonarias desde Suiza que le permitieron comprar un chalé y una finca en Comillas (Cantabria), así como un piso en Valladolid de 500 metros cuadrados en los que tenía la sede la sociedad San Cayetano Wind de Esgueva. Las cantidades bombeadas al colaborador de Villanueva desde Suiza eran ingresadas por una sociedad instrumental con un testaferro, amigo de la infancia de Delgado Nuñez, según la investigación de la inspección fiscal ya en manos de la Justicia. El consejero Villanueva se quejó de que la fiscalía no le hubiera remitido el informe.