Cañamero: “Queremos estar en las primarias de Podemos para trabajar por la unidad y la confluencia”

Cañamero
Diego Cañamero, portavoz del SAT, una de las personas que se presenta en la lista andaluza del CUT para las primarias de Podemos. / Efe

Ayer sábado, la Candidatura Unitaria de los Trabajadores (CUT) daba a conocer su decisión colectiva para presentar una lista en el proceso de primarias de Podemos. Este colectivo andaluz formado por diferentes sindicatos como el SAT ya había integrado a algunos de sus representantes en otros procesos internos de Podemos. En esta ocasión presentan una lista de 60 personas que aspiran a entrar en el Congreso pero sin disputar la cabeza de lista a Pablo Iglesias ya que no han presentado a nadie para este puesto y consideran que él sería el mejor candidato. Diego Cañamero (Campillos, Málaga, 1957) es una de las personas que encabeza la candidatura junto al alcalde de Marinaleda Juan Manuel Sánchez Gordillo que está en el primer puesto. El cineasta Benito Zambrano ocupa el número 3, y la lista se completa con la mayoría de la dirección de la CUT. Cañamero atiende telefónicamente a cuartopoder.es para valorar esta decisión y el panorama futuro en el que apuesta por una confluencia y unidad de la gente por el cambio.

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¿Cuáles son las razones por las que han decidido presentar esta lista?

El entusiasmo y la ola de cambio que hay en la sociedad respecto a los partidos que nos llevan gobernando desde la Transición hasta la fecha la hemos generado entre todos. Entonces nos parece que todos tenemos que estar ahí para empujar a que ese cambio sea real. Nos parecía que en estos momentos teníamos que aportar nuestro granito de arena a ese cambio que se avecina y que la gente reclama. La gente quiere que sea un cambio profundo, no de personas sino de políticas. En esta situación, desde Andalucía,  donde hemos aportado bastante en movilización social con las Marchas de la Dignidad, las mareas, las luchas y ocupaciones de Carrefour o Mercadona, etc., nos parece conveniente que el medio rural y toda la gente de las luchas tienen que estar representadas para que ese cambio sea plural, profundo y en la dirección que pensamos.

¿Entienden entonces que Podemos es la herramienta útil para el cambio entonces?

Sí, nos parece que esa herramienta nos puede servir a todos. Creo que el patrimonio acumulado no es de nadie en concreto. Es del pueblo que tiene ganas de cambiar. El pueblo tiene que seguir soplando y echando viento para que no se caiga. Nos parece que las oportunidades no vienen siempre en política. Han llegado ahora y tenemos que estar ahí para apoyar.

Sabrá que hay un debate abierto sobre la confluencia y la unidad popular. Con un manifiesto como Ahora en Común que pretende que todas las fuerzas se unan. ¿Todas las fuerzas del cambio y la gente debería ir en una misma candidatura?

De aquí a noviembre queda mucho tiempo. Y hace falta empujar en esa dirección. El pueblo necesita y se merece que toda la gente que estamos empujando en la misma dirección busquemos puntos de encuentro. Es necesario. Nosotros desde luego apostamos por la confluencia y la unidad. Entre todos tenemos que hacer el cambio y que sea para el pueblo. Para que la economía esté al servicio de la mayoría, para que la democracia sea profunda, para que se eviten los desahucios, la corrupción, para evitar la evasión fiscal, etc. Hay que empujar todos en esa dirección. Ahora hay unas primarias en Podemos en las que la ciudadanía puede votar y nosotros queremos estar ahí. Para que desde ahí nosotros empecemos a trabajar con fuerza también por esa unidad y esa confluencia necesaria.

¿Tienen entonces la esperanza de que toda la gente que opta por el cambio, incluidas fuerzas como IU, finalmente vayan en una misma candidatura?

«Si tengo el respaldo de la gente seré diputado. Pero seré un diputado jornalero. Estaré en el campo a la vez»

Hay tiempo suficiente. Hay que ser en política generoso y humilde. Hay que tender la mano siempre. No para quitarte tú y ponerme yo ni para que estén militantes míos. Tenemos que sumar evidentemente para hacer políticas distintas. Ahí tenemos que encontrarnos todos. Tenemos que ser todo el mundo generoso y estar a la altura de las circunstancias porque es lo que nos pide la ciudadanía. No se trata de si yo soy el más listo o el más tonto sino de sumar fuerzas para que en la sociedad haya un cambio profundo. Y ese cambio tiene dos patas, que la economía esté al servicio del pueblo y que la democracia esté al servicio de la gente. Una democracia participativa donde la gente pueda decidir todo y donde la economía no esté al servicio de una minoría.

Incide en que lo importante es el objetivo programático y cambiar las políticas. ¿Para la CUT el asunto de las marcas o siglas es secundario?

Totalmente secundario. A nosotros lo que nos importa es el pueblo, los trabajadores. Llevamos luchando muchos años, hemos pasado la mayor parte de nuestras vidas en el campo de batalla, ocupando fincas, luchando por la reforma agraria, denunciando el hambre en Andalucía, el paro de más del 35%, participando activamente en las Marchas de la Dignidad, etc. El único objetivo que nos mueve es que alguna vez el pueblo tenga los mecanismos necesarios para cambiar sus vidas. Es lo que nos mueve y daremos todo lo que tenemos. No nos importan ni las siglas, ni los nombres ni nadie en concreto. Queremos cambiar la sociedad.

Si va en esta lista es porque está dispuesto a ser diputado en el Congreso. ¿Es así?

Si tengo el respaldo de la gente seré diputado. Pero seré un diputado jornalero. Estaré en el campo a la vez. Tengo que compatibilizar las dos cosas, eso lo tengo claro.

Juan Carlos Monedero y algunas otras personas han afirmado en alguna ocasión que a Podemos le faltan trabajadores o parados. ¿Considera que en Podemos faltan ese tipo de personas?

Sí. Sinceramente creo que Pablo Iglesias puede ser un buen presidente. Con ganas, con entusiasmo y cercanía. Pero también es verdad que si queremos cambiar tenemos que recurrir a la realidad de la sociedad. Tiene que haber sindicalistas, de los movimientos sociales, de las plataformas antidesahucios, de todo tipo. Para que haya un equilibrio y una pluralidad. Y sobre todo para que todos los sectores que más han luchado por el cambio estén también en las instituciones. Es muy importante llevar la voz del pueblo a las instituciones. Y también que contemos con experiencia. Porque nosotros somos una organización pequeña y modesta. Pero con mucha lucha e historia y nadie puede negar que hayamos tenidos un montón de alcaldes o diputados. Y toda la gente que nosotros hemos tenido en cargos han sido gente muy honesta y trabajadora que han puesto siempre por encima de todo las instituciones al servicio de los ciudadanos. Nunca han buscado ningún privilegio. Para nosotros la política es devoción. No es una profesión. Queremos servir al pueblo y no servirnos del pueblo. Primeros en el sacrificio y últimos en el beneficio. Ese es nuestro lema.

¿Cómo valora la situación política y social actual en Andalucía tras las pasadas elecciones y los meses de incertidumbre hasta la investidura de Susana Díaz?

En Andalucía hay una cultura arraigada en la gente que ha venido históricamente penetrando en los pueblos o barrios que se llama la cultura del cacique. Esa cultura, que viene arrastrándose, la abanderado el PSOE. Se han convertido en un gran cacique al que la gente obedece. Esto es lo que ha logrado el PSOE. A través del PER, de las colocaciones y de todos los mecanismos tipo chiringuitos que se han creado vinculados a la administración para garantizarle una red clientelar de estómagos agradecidos. Esto tiene una importancia electoral para ellos. Ha sido un partido que lleva tantos años que se ha convertido, como el PRI, en un partido-Gobierno. Parece que el PSOE y la institución son la misma cosa y eso se está perpetuando en Andalucía. La situación política no cambia en Andalucía. Nosotros intentamos por todos los medios que abran las ojos, que no se tapen los oídos y vean que hace falta cambiar. Hace falta más que en ningún sitio del Estado la confluencia de toda la gente que lucha, de toda la gente que quiere regenerar la vida política de las instituciones. Los dos partidos del régimen van por la misma autopista. Uno se va más para el carril de la izquierda y y el otro más por el carril de la derecha, pero van por la misma vía. La gente tiene que ver eso. Nosotros lo llevamos denunciando mucho tiempo tanto a nivel político como económico