La presencia de Rajoy en la boda de Maroto desata contradicciones y cálculos electorales en el PP

Mariano Rajoy y Javier Maroto en una imagende archivo. / Efe
Mariano Rajoy y Javier Maroto en una imagende archivo. / Efe

La división de opiniones habida en el seno del PP sobre la conveniencia o no de la asistencia de Mariano Rajoy a la boda del dirigente popular, Javier Maroto, que contraerá matrimonio esta tarde en Vitoria con su novio, fue sustituida por una «versión oficial» plagada de contradicciones en el mismo momento en el que el presidente del gobierno anunció oficialmente que asistiría al enlace. Si antes de conocer la decisión de Rajoy su entorno se debatía internamente entre la conveniencia o no de asistir, por la repercusión mediática que podía tener el hecho de que Rajoy asistiese a un ‘matrimonio gay’, siendo el líder del PP, que tiene interpuesto y no retirado un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma de la Ley que permite e matrimonio civil entre dos personas de un mismo sexo, ahora todos los miembros de la cúpula del PP defienden que es una actitud personal y privada y que el recurso es una «cuestión nominal».

Fue el propio Maroto quien argumentó públicamente que el PP mantiene vivo su recurso ante el Tribunal Constitucional porque su partido está a favor de la unión entre personas de un mismo sexo, pero no de que le llamen ‘matrimonio’ y planteó la necesidad y su deseo de que las bodas gays dejen de ser motivo de controversia en este país. Tras él, el resto de dirigentes del PP argumentan en primer lugar que es una decisión personal de Rajoy y que forma parte de su privacidad asistir al enlace de un amigo y que la única objeción que plantean a los matrimonios entre personas de un mismo sexo es la definición como matrimonio. Pero, en privado, el actual entorno de Rajoy admite que «los matrimonios gays son una práctica mayoritariamente aceptada por la sociedad y sólo un reducto muy conservador se opone frontalmente a él». Así lo reconoce a cuartopoder.es uno de los dirigentes de la nueva hornada del PP, pero también admite que «ese reducto es prácticamente en su totalidad votante del PP y no estamos para perder ni un solo voto».

Publicidad

Otro de los actuales dirigentes populares recuerda, asimismo, que el PP «ha cambiado mucho en estos años» y hace un repaso por aquellas personas que fueron en su día hombres fuertes en el PP, cuando los populares interpusieron ese recurso de inconstitucionalidad. Señala esta misma fuente a Angel Acebes, Eduardo Zaplana o Jaime Mayor Oreja, entonces hombres fuertes del partido y hoy fuera de la estructura de poder. No obstante, tanto este como otro de los miembros del PP a los que se ha dirigido este periódico se encogen de hombros cuando se les recuerda que, por encima de todos ellos, estaba y sigue estando el mismo dirigente: Mariano Rajoy. Sencillamente, «las cosas y los tiempos han cambiado»…

En todo caso, lo que no va a cambiar el PP es el Código Civil, ni el articulado que regula el matrimonio entre personas de un mismo sexo. «Ni hay tiempo ya −explica un miembro de la cúpula del PP− ni ha habido intención durante la legislatura, porque hemos tenido que ocuparnos de otros asuntos prioritarios, como la crisis económica». ¿Y en el futuro, en caso de que gobernase el PP? Ante esta pregunta prefieren no aventurarse y se acogen a la respuesta de manual: «Habrá que esperar a ver qué resuelve el Tribunal Constitucional», que es exactamente lo contrario, hay que recordar, de lo que han hecho en relación a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (Ley del Aborto).

Sin embargo, todos los dirigentes coinciden en que la presencia hoy de Mariano Rajoy en la boda de Maroto pone al PP frente a sus contradicciones. Y lo asumen. Del mismo modo que la mayor parte del entorno de Rajoy acepta, personalmente, las uniones entre parejas de un mismo sexo «se llamen como se llamen», como señala uno de sus allegados. El rechazo frontal de antaño forma parte «de otras épocas», aunque el recurso de inconstitucionalidad siga vivo y presente y la discrepancia por la nomenclatura, también.