La confluencia en Galicia se llamará "Na marea", sin el nombre de Podemos

Galiza
De izquierda a derecha, Antón Sánchez (Anova), Yolanda Díaz (EU), Xosé Manuel Beiras (Anova) y Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, durante una visita de éste último a Galicia. / Efe

Galicia se volverá a convertir en referencia en la unidad de las fuerzas rupturistas que concurren a las elecciones generales. Tal y como sucedió en las elecciones municipales el acuerdo entre los partidos Anova, Esquerda Unida (IU) y Podemos es, salvo un giro que no se contempla, un hecho. Durante la tarde de ayer, según informan a cuartopoder.es fuentes cercanas a las negociaciones, se avanzó en algunas cuestiones clave que estaban retrasando el pacto. Una de los aspectos acordados por los tres partidos fue que la denominación de la candidatura no llevará el nombre de ninguno de ellos. El nombre con más consenso, según las fuentes consultadas, es “Na Marea!” (En Marea!). Podemos era la fuerza más reticente a que no apareciera su marca, puesto que tanto en la asamblea de Vistalegre como en el referéndum realizado este verano era una de sus condiciones. El partido morado ha aceptado finalmente cambiar este requisito, aunque los logotipos de la papeleta serán el del partido de Pablo Iglesias y otro específico de la Marea. En cualquier caso, el acuerdo aún no está cerrado al cien por cien puesto que debe ser refrendado por cada una de las organizaciones.

También es probable que aparezcan en la papeleta, como nombres más secundarios, las denominaciones de los tres partidos. Desde Podemos tendrán que justificar el cambio en la hoja de ruta ya que las fuentes consultadas por este medio aseguran que los representantes de este partido han aceptado el acuerdo. Sin embargo, fuentes oficiales de Podemos en Galicia señalan a este medio que “siguen las negociaciones y no hay nada cerrado”. La cuestión de que aparezca el logo en la papeleta puede ser uno de los puntos clave, algo que las otras fuerzas ven incluso como positivo desde el punto de vista puramente electoral, según algunas fuentes dela negociación.

Otro punto importante avanzado ayer es que se usará un método participativo de primarias para elegir a los candidatos. No serán unas primarias al uso, según señalan las fuentes consultadas, por los tiempos cortos que quedan para presentar las listas, hasta el día 16. Pero sí una fórmula que permita a la gente participar. Es decir, un sistema que permita que la gente refrende unas listas presentadas y acordadas por las fuerzas políticas. Lo más probable es que Anova realice unas primarias internas para decidir sus candidatos, entre los que no se descarta Xosé Manuel Beiras. La forma jurídica será una coalición entre los tres partidos. La intención inicial era que las mareas municipalistas y ciudadanas lideraran el proceso, pero el alto volumen de trabajo acumulado durante los primeros meses de Gobierno han dificultado esa opción. El objetivo de la candidatura, que tendrá personalidad jurídica propia, es conseguir crear un grupo parlamentario propio en el Congreso si se obtienen buenos resultados.

El acuerdo, además, tiene un objetivo a medio y largo plazo. Se creará una especie de foro político donde estarán las mareas y otras iniciativas populares. Será un nuevo espacio político específico y compartido para gestionar el proyecto. Las elecciones autonómicas gallegas del año que viene están en el horizonte y desde Galicia recuerdan que desde el surgimiento de AGE en 2012 el proceso sigue y sigue acumulando fuerzas y gente. Respecto al reparto de candidatos en las listas, hay una propuesta encima de la mesa pero que puede modificarse todavía. Las provincias con más opciones para obtener representación son, según las fuentes consultadas, A Coruña y Pontevedra. En la primera el número 1 sería para Podemos y el 2 para EU. En la segunda el número 1 sería de Anova.

Por su parte, desde el espacio de Encuentro por una Marea Galega celebraron ayer una asamblea en la que se valoró como un escollo el modelo de primarias planteado por las fuerzas políticas. “No es del todo satisfactorio para que la ciudadanía pueda participar”, explica Gonzalo Rodríguez, portavoz de la iniciativa. Señala que el modelo es “tremendamente garantista” para los partidos al haber listas planchas, no poder presentarse candidatos de forma independiente y tener que reunir una serie de avales para presentarse. Por ello piensan que se limitan las posibilidades. Así que durante el día de hoy se planteará una pregunta telemática para que los participantes de este proyecto decidan entre todas las alternativas posibles para apoyar o no la candidatura. El BNG, por su parte, participará en otra candidatura dentro una plataforma llamada Iniciativa do Poblo Galego.

Cataluña y Comunidad Valenciana

La situación es distinta en las otras dos comunidades autónomas que tienen procesos abiertos de acuerdos entre partidos. En Cataluña, ayer, EUiA, formación hermana de IU, realizó un referéndum sobre el acuerdo que hay encima de la mesa entre Barcelona En Comú (donde participa Ada Colau junto a ICV y Podemos). La consulta tenía dos preguntas. Una era para que la militancia refrendara las condiciones ideales para que se llevara adelante la candidatura. Ésta son grupo parlamentario propio, candidatura que sea “expresión pública de todos sus componentes o con un solo componente representativo del conjunto, que asegurara un lugar de salida para EuiA, un acuerdo financiero para las partes y el conjunto y, por último, un acuerdo que fuese dialogado con IU. Un 55,7% ha votado que sí a este refrendo.

Sin embargo, las condiciones actuales por las que se preguntó a la militancia en la segunda parte del referéndum han sido rechazadas ampliamente, por un 87,4% de los participantes. La federación describía que se le había propuesto el número 9 por Barcelona, el 3 por Tarragona y entre los tres primeros en Girona y Lleida. Las aspiraciones eran al menos el 6 por Barcelona o el 1 por Tarragona. El nombre de la coalición “En Comú-Podem-Podem-En Comú” tampoco parece concordar con lo señalado por EuiA. Esta decisión significa que o se cambian las condiciones en estas 48 horas o la federación catalana no irá junto a Podemos en las generales.

Mientras tanto, en la Comunidad Valenciana el acuerdo entre Compromís y Podemos parece casi hecho después de que los militantes del Bloc (partido mayoritario en la coalición valenciana) aprobara, en un segundo referéndum, la alianza con el partido de Iglesias. En las últimas horas se busca la manera de encajar a Esquerra Unida (EUPV), que se presentaría bajo la plataforma Unidad Popular bajo la que ha participado en las primarias realizadas la pasada semana. Ayer a mediodía la formación dio a conocer en un comunicado que la propuesta de Compromís y Podemos era “humillante” y daba a entender que no participaría en la alianza. Sin embargo, según avanzó la jornada se contemplaban otras propuestas, según fuentes consultadas por este medio. Por tanto, no hay nada cerrado y las puertas se pueden volver a abrir para EUPV. La fecha límite para inscribir todas las coaliciones en la Junta Electoral es mañana viernes, por lo que las conversaciones se desarrollan a contrarreloj.

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