El Partido Popular teme una legislatura corta y quedar en manos de Ciudadanos

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ayer, durante el acto de inicio de campaña organizado por el PP en Madrid. / Ballesteros (Efe)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ayer, durante el acto de inicio de campaña organizado por el PP en Madrid. / Ballesteros (Efe)

El sondeo del CIS, hecho público ayer, ha desatado la preocupación en el cuartel general del PP, en la madrileña calle Génova, puesto que, pese a felicitarse pública y reiteradamente por los 8 puntos de diferencia que saca a su inmediato seguidor, el PSOE de Pedro Sánchez, los 'populares' temen seriamente la “mala vida” que puede darles Ciudadanos desde la oposición. “Las perspectivas son mejores hoy que hace un mes afirma un dirigente 'popular' pero, descartada la mayoría absoluta y, si PSOE y Ciudadanos no pueden alcanzar matemáticamente un pacto, existe otro supuesto poco deseable, que es gobernar en solitario, pero sin acuerdo de legislatura”.

Conforme las diferentes encuestas publicadas les van marcando una cierta recuperación en la intención de voto, los 'populares' ven con mayor tranquilidad la contienda y dan por hecha su victoria. Pero la postura anunciada reiteradamente por el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, de que no pactará con ningún partido ni entrará en gobierno alguno si no lo preside, les hace temer que “Rivera nos facilite el gobierno, pero nos amargue la vida desde la oposición en cuanto tomemos posesión”. Así describe uno de los dirigentes más cercanos al presidente del gobierno, Mariano Rajoy, esa hipótesis tan temida: “Si Rivera nos facilita la investidura y se pone a hacer oposición, nos puede llevar a un callejón sin salida muy serio”.

Publicidad

Esta frase de un miembro de la cúpula del PP refleja uno de los temores que atenazan a la familia 'popular' en estos primeros compases de la campaña electoral. Saben que Rivera les ha quitado miles de votos a lo largo y ancho de España y que, si facilita la investidura y se va a hacer oposición, rechazando pactos estables, puede, incluso, provocar una disolución de las Cámaras con algo tan sencillo como no apoyar los Presupuestos Generales del Estado. El argumento es que Rivera puede conseguir más votos y votantes castigando al PP desde la oposición y mostrándolo como un presidente débil ante los ciudadanos. Y mientras, Ciudadanos podría ir ganando votos que hoy han preferido mantener su fidelidad a un partido tradicional. Si esto fuera así, Ciudadanos podría llegar a arrinconar al gobierno de Rajoy hasta el punto de hacer ingobernable el país y provocar unas elecciones anticipadas. Temen pues una legislatura corta.

Con todo, los 'populares' esperan que en estas dos semanas de campaña oficial les dé un empujón definitivo. No para lograr la mayoría absoluta (algo que hace tiempo dejaron de contemplar como una posibilidad real) sino para presentarse ante los ciudadanos como un gobierno fuerte al que no se puede chantajear fácilmente.