Nacionalistas e izquierda cargan contra el boato y el inmovilismo de Felipe VI

48
[caption id="attachment_17876" align="aligncenter" width="608"]Felipe_VI_mensaje_Navidad_salon_trono El rey, durante su mensaje navideño, en el salón del trono del Palacio Real, una escenografía criticada por numerosos dirigentes políticos, / Ángel Díaz (Efe)[/caption]La izquierda del PSOE y los dirigentes nacionalistas catalanes y vascos han criticado ampliamente el mensaje navideño de Felipe VI. Los primeros le han reprochado que no hablara del desempleo y la corrupción y compareciera en el lujoso y tapizado Salón del Trono del Palacio Real, poniendo así la mayor distancia nunca vista con los hogares de la mayoría de los españoles y con la situación de crisis, pobreza y paro que afecta a las clases medias trabajadoras. A los nacionalistas les ha molestado especialmente su inmovilismo constitucional y sus referencias a “la decadencia, el empobrecimiento y el aislamiento” que supondría la ruptura del proyecto común. En cambio, para el PP, el PSOE y C's, el discurso fue impecable.El presidente en funciones de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, abrió la réplica al rey, reprochando que se usen las normas para “ahogar los anhelos de la minoría que representa Catalunya” y que pide acordar con el Estado la canalización democrática de sus aspiraciones. Mas replicó al jefe del Estado tras la ofrenda floral al que fuera presidente de la Generalitat, Francesc Macià, fallecido el día de Navidad de 1933. Coincidió, sin embargo, con el monarca en que “el diálogo, la concertación y la concordia" se hacen más necesarios que nunca cuando hay situaciones políticas muy complejas, como cree que ocurre en Catalunya y toda España tras las elecciones del 20D.
AGENCIA EFE (YouTube)
Con menos diplomacia, el diputado elector de ERC, Gabriel Rufián, que asistió al homenaje a Macià acompañado de su antecesor en el Congreso, Alfred Bosch, manifestó que el rey ofreció “una imagen indecente, dando lecciones en un palacio más grande que las casas de la mayoría de los españoles". Recordó que la gente votó república en las elecciones catalanas del 27 de septiembre y aconsejó a sus seguidores: “Hay que dejar de recibir lecciones de según quién. Es curioso que una monarquía heredera de la dictadura hable de decadencia”. Por su parte, el dirigente de la CUP, David Fernández, escribió en la red social Twitter que no reconoce a Felipe VI ni a ningún rey. "Ni lo tenemos ni queremos ni los necesitamos", y rebatió que la República de Cataluña suponga el empobrecimiento, la decadencia y el aislamiento que pronosticó el rey.
EAJ PNV (YouTube)
Desde el nacionalismo vasco, el portavoz del PNV, Aitor Esteban calificó de “decepcionante” el mensaje real. Usar la táctica de “la defensa extrema de lo que ya tenemos, no lleva a ninguna parte”, dijo a los periodistas en la sede del partido en Bilbao. En su opinión, el monarca no estuvo acertado al utilizar los “tópicos redundantes como la grandeza de España”. Se preguntó si “conoce bien” el pasado del Estado español y la historia de los distintos pueblos que lo conforman. “¿No se da cuenta de que hay ciudadanos que no sienten ningún apego a ese sentimiento de españolidad?" Criticó la cobardía de no atreverse a mencionar a Cataluña ni hablar de resolver “esto con diálogo” y tachó de “alarmista” el mensaje “como si se fuera a acabar el Estado”, lanzando con ello un "catenaccio (término italiano que significa cerrojo) constitucional". Para Esteban el mensaje fue decepcionante porque en vez de ver la reforma constitucional como “un reto y una oportunidad” la interpretó como “una amenaza”.
Europa Press (YouTube)
Al diputado electo de Unidad Popular-Izquierda Unida (UP-IU) Alberto Garzón, le pareció que la escenografía del Borbón era más propia del emperador Felipe II. Aprovechó el hashtag sobre el monarca para escribir en Twitter: “La escenografía… Más propia de Felipe II que del VI. Pero no es crítica; es lo propio de instituciones anacrónicas y obsoletas”. En otros mensajes opinó que “El ciudadano Felipe de Borbón demostró ayer que no pisa el mismo suelo que la mayoría social. Habló de un país fantasioso, no del real”. Y consideró que el discurso ha sido dictado por La Moncloa, al recalcar que “el ciudadano Felipe de Borbón y Rajoy eran intercambiables: mucha fantasía (recuperación, empleo…) y nada de hablar de corrupción”.
AGENCIA EFE (YouTube)
También a través de Twitter, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, echado en falta que no hablara de de "paro, desigualdad y corrupción”. “Lo que comparto: España es diversa y plural. Lo que me falta: paro, desigualdad, un país con su gente y sin corrupción", comentó en esta red social, en la que se refirió a la “bonita corbata” que lució el monarca, cuyo tono morado coincide con el color de Podemos.Más allá de esas afirmaciones de Iglesias se da la circunstancia de que el rey si se refirió al paro cuando pidió que se aproveche el crecimiento económico para “crear empleo, y empleo digno”, dijo. Y también habló expresamente de la “desigualdad” cuando después de apostar por el fortalecimiento de los servicios sociales públicos como la sanidad y la educación pidió un compromiso para reducir la desigualdad. Aunque no mencionó expresamente el término “corrupción”, exigió rigor a todas las instituciones públicas y servicio a los ciudadanos.
Europa Press (YouTube)
Las valoraciones del PP, el PSOE y C's adolecieron de crítica alguna. Ni siquiera los socialistas, que apuestan por la reforma federal de la Constitución reprocharon el estancamiento del monarca. Su portavoz parlamentario, Antonio Hernando, omitió toda referencia a la Carta Magna y se limitó a destacar que “El Partido Socialista considera que el discurso de Felipe VI es adecuado y oportuno. Un discurso que pone en valor que España es un gran país, que subraya lo que nos une: nuestra historia en común de convivencia, de pluralidad y de diversidad. Un país en el que cabemos todos y que construimos entre todos”.
Europa Press (YouTube)
La secretaria general del PP, Maria Dolores de Cospedal, abundó en la misma idea y dijo que el monarca “conoce perfectamente a su país”. Por su parte, el líder de C's, Albert Rivera, escribió en Twitter que estaba de acuerdo en “la necesidad de diálogo, reformas democráticas, unión y responsabilidad”. Lo de “reformas democráticas” se lo sacó de la manga, pues no aparece en el discurso real.
AGENCIA EFE (YouTube)