El PSOE pondrá 'precio' a una investidura de Rajoy que considera inevitable

Antonio Hernando, portavoz parlamentario y del comité electoral del PSOE, durante la rueda de prensa de ayer 27 de junio. / PSOE (flickr)
Antonio Hernando, portavoz parlamentario y del comité electoral del PSOE, durante la rueda de prensa de ayer 27 de junio. / PSOE (Flickr)

La tormenta de cerebros (orgánicos, casi todos) montada en el PSOE sobre los resultados electorales del domingo ha comenzado a empapar el tempero con el mensaje de que corresponde al líder del PP la iniciativa de formar Gobierno. Así lo han querido los españoles y en eso están todos de acuerdo. A los socialistas les corresponde mantenerse en la oposición. Cosa distinta es que faciliten la investidura de Mariano Rajoy sin una tarifa clara en política social y de decencia democrática a cambio de su abstención.

El secretario general, Pedro Sánchez, es partidario de mantener el rechazo a la continuidad de Rajoy al frente del Ejecutivo por coherencia y principio, es decir, "para defender los intereses de los trabajadores y la clase media, a los que el PP ha machacado con sus políticas". Sin embargo, el bloqueo de la gobernabilidad no se puede prolongar por más tiempo y habría que poner precio, un precio alto, a la eventual abstención, como ya han dejado entrever los dos principales damnificados del 26J, los presidentes autonómicos y dirigentes del partido en Andalucía, Susana Díaz, y Extremadura, Guillermo Fernández Vara.

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Un presidente autonómico alineado con las tesis de la dirigente andaluza, Díaz, y miembro de la Ejecutiva, reunida a primera hora de ayer, ha referido a cuartopoder.es la “sensación de alivio” ante los resultados del domingo por tres razones básicas: el mantenimiento de la base electoral en torno a 5,5 millones de votos, aunque con cinco diputados menos; la resistencia ante la amenaza del sorpasso de UP y, finalmente, la aclaración del escenario político, aunque sea a favor del PP, pero pudiendo condicionar su política para evitar el crecimiento de la desigualdad social y nuevos y mayores atropellos al Estado del Bienestar y a las administraciones autonómicas y locales que lo sustentan.

Al alivio de haber salido incólumes del combate con Podemos y sus coaligados se añade, según otros miembros de la Ejecutiva consultados, el hecho de que la dirigente andaluza Díaz haya sufrido un traspiés en su predio. Esto facilita la supervivencia de Sánchez y de algunos miembros de su equipo y obliga a tejer acuerdos internos ante el congreso pendiente. Díaz ha reconocido “el mal resultado” en Andalucía, donde el PP se ha colocado dos puntos por delante del sorprendente (para ellos) 31% del voto. La debilidad electoral sigue siendo enorme y casi todos los consultados coinciden en la conveniencia de rearmar al partido y hacer frente a UP y la división de la izquierda.

Lo novedoso de la situación es que ni la dirección que encabeza Sánchez ni los barones regionales, que tras el 20D apostaron por mantenerse en la oposición, tienen ya duda de que no podrán impedir que gobierne la derecha con el eventual apoyo del centro liberal de Ciudadanos (C's). Esto no quiere decir que no vayan a poner precio y condicionar su voto parlamentario en la investidura a unas determinadas exigencias sociales y de decencia política elemental, comenzando por la dimisión del titular de Interior y amigo de Rajoy, Jorge Fernández Díaz y siguiendo por el compromiso de no utilizar las instituciones públicas como una prolongación del partido ni el poder central para asfixiar financieramente a las autonomías donde gobiernan.

Será el Comité Federal, convocado para el sábado 9 de julio, el encargado de definir la posición mayoritaria entre el “no” cerrado a Rajoy y la “abstención condicionada” a determinadas políticas, por la que apuestan varios dirigentes regionales con responsabilidad en gobiernos autonómicos y algunos miembros de la Ejecutiva. De momento, como si se tratara de curarse en salud ante la eventual acusación de “vendidos” por parte de UP, el portavoz parlamentario y del comité electoral, Antonio Hernando, lanzó ayer, a modo de consigna, el mensaje de que “el señor Rajoy debe estar profundamente agradecido al señor Iglesias por todo lo que ha hecho para que el cambio se aleje de España”.

En rueda de prensa, Hernando estimó lógico que Rajoy busque apoyos “entre sus afines ideológicos (en referencia a C's), entre los que es evidente que no está el PSOE, que estará donde nos han puesto los ciudadanos, en la oposición”. Aseguró que “no vamos a apoyar a Rajoy para la investidura, ni tampoco nos vamos a abstener”. No obstante explicó que el PSOE no cree que unas terceras elecciones sean convenientes para España y, mucho menos, después de la pésima noticia del Brexit y de la situación de inestabilidad que se puede generar en la UE. “Por responsabilidad, porque España necesita un Gobierno, hay que tomar decisiones”. “Vamos a esperar a que Rajoy tome la iniciativa y no dé la espantada como las veces anteriores”, concluyó.