Los ‘errejonistas’ asumen que perderán puestos clave en la nueva dirección

Errejon-Vistalegre
Íñigo Errejón, aún secretario político de Podemo, junto a Irene Montero, jefa de gabinete del secretario general Pablo Iglesias, a su lado, ayer en el cierre de Vistalegre II. / Chema Moya (Efe)
Actualización de las 21:15 con la convocatoria del primer CCE para el sábado 18

Podemos afronta el día después de su segunda asamblea ciudadana con la mirada puesta en la reconstrucción interna. Vistalegre II ha reafirmado el liderazgo incontestable de Pablo Iglesias y el partido buscará en los próximos días la tan repetida “unidad” que no consiguió antes del proceso. La principal incógnita en estos momentos es cuál es el papel que tendrá el hasta hoy secretario político y número dos oficioso, Íñigo Errejón tanto a nivel interno como parlamentario. El dirigente también ejerce como portavoz de Unidos Podemos en el Congreso. Desde ambos equipos principales se da prácticamente por hecho que la secretaría política desaparecerá como tal. Más dudas hay sobre si Errejón se mantendrá como portavoz. Además, los "errejonistas” asumían ayer, tras los resultados, que su corriente perderá puestos de responsabilidad claves y que hasta ahora controlaba. La solución a los enigmas llegará este sábado 18 en el primer Consejo Ciudadano Estatal (CCE). Iglesias ya lo convocado, según confirman a este medio fuentes del partido.

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Tanto desde los afines a Iglesias como a Errejón se afirmaba ayer que la secretaría política tiene grandes posibilidades de desaparecer. “La línea política debe marcarla el secretario general, y más con estos resultados”, resumía a cuartopoder.es un dirigente “pablista”. En este sector consideran que la existencia de este área controlada por Errejón suponía una anomalía que hay que corregir. El rumbo político elegido mayoritariamente por los inscritos es el marcado por Iglesias por lo que cualquier tipo de “cartera” similar estaría ocupada en cualquier caso por un dirigente de su equipo. El documento organizativo de Iglesias no fija un reparto de secretarías y áreas concreto excepto la obligatoriedad de que haya un cargo ejecutivo de Igualdad.

En la cuestión de la portavocía parlamentaria el desenlace no está tan claro. Varias de las voces consultadas en el sector de Iglesias opinan que Errejón debería continuar. Por dos motivos: por su buen trabajo y por no incendiar aún más el partido con disputas. “Si Íñigo quiere, seguirá”, destacaba a este medio un dirigente cercano al secretario general al ser preguntado por este tema. Un comentario que evidencia también dudas sobre si el hasta ahora “número dos” tendrá ganas de continuar. “Dependerá de muchos factores”, señala otro dirigente. En este sentido una de las opciones que está sobre la mesa es potenciar más el papel de Irene Montero, actual portavoz adjunta. “Debería haber un equilibrio”, aventura un integrante del equipo de Iglesias. Las sensaciones en la corriente “errejonista” son que habrá relevo.

Todas estas decisiones serán tomadas por el CCE recién elegido. 37 consejeros pertenecen al sector de Iglesias, 23 al de Errejón y sólo 2 a Anticapitalistas. Además hay 2 representantes de los círculos sectoriales (Inma Ramos y Victoria Sendón) y otros dos de los territoriales (José Manuel Juzgado y Carmela Docampo)Aunque nunca se votó en el anterior órgano, todas las decisiones se tomaron en consenso, desde el partido se consideraba que había una mayoría “errejonista”. La situación ahora es distinta y se han clarificado posiciones. El CCE se reunirá el próxmo sábado para repartir responsabilidades. Antes, algunas de las personas elegidas deberán renunciar a alguno de sus cargos internos por el sistema de incompatibilidades elegido. Entre ellos Pablo Echenique o Rita Maestre. El primero además se perfila como el nuevo número 2. Fue el consejero más votado, por encima de Errejón.

Una de las cuestiones más importantes que tendrán que determinar los dirigentes será la composición del Consejo de Coordinación, la Ejecutiva del partido. De cómo se integren a las distintas corrientes en las responsabilidades orgánicas dependerá en gran medida la paz interna al menos en los próximas semanas. Los precedentes del proceso autonómico madrileño son puestos como ejemplo por el “errejonismo” para expresar sus inquietudes.

En el actual Consejo de Coordinación hay 13 secretarías, incluida la general. Antes de la destitución de Sergio Pascual, los afines copaban la mitad de puestos. Las nuevas normas aprobadas ayer fijan que habrá entre 10 y 20 secretarías. El reparto será importante. “La corriente de Errejón representa a un tercio del partido, hay que tenerlo en cuenta”, reflexiona un dirigente cercano a Iglesias con voluntad de integración. Se da por seguro que Errejón formará parte de este órgano o que al menos Iglesias lo pondrá sobre la mesa. También parece haber consenso en que Pablo Bustinduy continúe con su labor en Relaciones Internacionales. Sobre el resto, habrá que esperar. Aparte, habrá que prestar atención al papel de los representantes de Anticapitalistas: Miguel Urbán y Beatriz Gimeno. Lo más probable es que el primero esté en el Consejo de Coordinación.

Diferentes áreas importantes pueden cambiar también de rumbo. Entre ellas se apunta, entre otras, a la comunicación, las redes sociales, Participación, Finanzas, Argumentario o Igualdad. Todas ellas estaban controladas por “errejonistas” hasta el momento. También se esperan movimientos en los cargos liberados del partido, asesores o trabajadores que se han alineado claramente durante este proceso. El ambiente en la corriente “errejonista” era ayer de un pesimismo generalizado tras conocerse los resultados. Sus expectativas no fueron cumplidas y la decepción se reflejaba en algunos rostros. La victoria moral obtenida en el referéndum sobre el sistema de votación les mantenía con esperanzas. Algunos asumían ya durante el día de ayer que muchas de las personas cambiarán de puesto dentro del partido o que perderían su puesto de trabajo.