Presupuestos e impacto de género: “A las elecciones con tacones y maquillaje”

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Gráfico de la evolución de las partidas destinadas a violencia de género en los últimos ejercicios presupuestarios. /
Evolución de la partida para violencia de género en los últimos ejercicios presupuestarios. / Informe de Impacto de Género

Un numeroso grupo de organizaciones de mujeres hacen público su Informe de Impacto de Género de los Presupuestos Generales del Estado (2015), bajo el título “A las elecciones con tacones y maquillaje”. Este análisis, facilita conocer el impacto que pueden tener en la igualdad entre mujeres y hombres la distribución y las cantidades económicas del gasto público. Y denuncian que el informe gubernamental no tiene en cuenta el estudio del gasto, de en qué o en quiénes se va a gastar el dinero.

Las organizaciones firmantes, entre ellas la Plataforma Impacto de Género Ya o el Fórum de Política Feminista, cuestionan la inclusión de la prostitución y el tráfico de drogas como actividades, que “’elevan’ un 0,85% el Producto Interior Bruto de España, más de 9.000 millones de euros”, mientras que se desoye lo que el propio gobierno firmó en la Plataforma de Acción de Beijing (ONU, 1995) y “no contabilicen bienes y servicios de cuidados de la infancia y personas dependientes que son necesarios y producidos mayoritariamente por mujeres mediante trabajo doméstico no pagado”. Esto es, que el trabajo familiar, reproductivo y de cuidado, se reconozca a través de la elaboración de una “cuenta satélite” que dé valor y contabilice el producto del trabajo de las mujeres en el ámbito de la familia.

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Los apartados fundamentales del informe son:

• Política de empleo. Destaca la escasa incorporación laboral de las mujeres durante el último año, en el que sólo uno de cada cinco empleos han sido para mujeres. La tendencia en 2014 no mejora, como demuestran los datos de la EPA (III Trimestre): “se han generado 164.900 empleos de hombres y destruido 13.900 empleos de mujeres.” A este ritmo de creación de empleo se tardaría en recuperar los niveles de empleo de 2008 en “10,9 años para los hombres y 13, 4 años para las mujeres”. Este Informe paralelo recuerda que el empleo de las mujeres es más precario: el 72,9% del total de personas contratadas a tiempo parcial, con un salario por hora un 33% inferior al de los contratos a tiempo completo, “contribuyendo a que la remuneración media anual sea de 25.682€ para los hombres y 19.537€ para las mujeres, según el INE, Encuesta de Estructura Salarial.

• Políticas de igualdad de las mujeres. Se aprecia un incremento del 9,2%, respecto a 2014 en el programa de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres, “que sólo alcanza el 55% respecto a 2009, pese a recibir un 20% de su financiación de la Unión Europea y 15% de los Fondos Noruegos”. Estos fondos noruegos están –deberían estar- destinados a “actuaciones municipales de igualdad de género”, a pesar de ser esta competencia una de las suprimidas con la aprobación de la Ley 27/2013 de sostenibilidad y racionalidad de la Administración local.

• Violencia de Género. Sube la dotación en un 8,6% respecto a 2014, “pero sólo alcanza el 77% de lo que tenía en 2009”. La atención a las víctimas de Violencia de Género sufre la modificación legislativa mencionada en el punto anterior –Ley 27/2013-, que deja a los ayuntamientos con la competencia de ‘prestación de los servicios sociales, promoción de la igualdad de oportunidades y la prevención de la violencia contra la mujer’ por delegación –autonómica o estatal-.

• Dependencia. Se sigue denunciando el ingente número de personas dependientes que no tienen su reconocimiento como tales y, por tanto, carecen de la posibilidad de percibir una mínima ayuda, que el informe determina con un promedio de 136€ por persona y mes. Las organizaciones firmantes recuerdan que “el 66% de las personas dependientes y el 83% de sus cuidadoras” son mujeres.

• Servicios Sociales. “La dotación total del Estado a los servicios sociales municipales será de 7€ por persona atendida, al año”. Continúa el incremento de solicitudes de rentas mínimas de inserción, aquellas destinadas a personas sin ningún recurso que se gestiona en los servicios sociales municipales pero que se decide en los servicios autonómicos. Según el informe de las organizaciones, en 2012 el 61% de las beneficiarias de estas rentas eran mujeres.

• Educación. La denuncia se centra en la LOMCE, con su apoyo a la educación segregada por sexo, pero no a la infantil, ni a la compensatoria. Y no se invierte en diversificación académica, perpetuándo así los estereotipos en los estudios de bachiller, con una mayor presencia de chicos en las Ciencias y Tecnologías y de las chicas en Humanidades y Ciencias Sociales.

Un más de lo mismo, ya no para que todo siga igual, sino para seguir retrocediendo y conseguir un empobrecimiento social y personal que lleve a las mujeres a una dependencia familiar, y a las familias a una falta de expectativas, de depresión colectiva, que les impida exigir que el Estado esté a la altura de las necesidades de la ciudadanía, y que permite esta situación de latrocinio económico, político y ético que se repiten un día y otro desde los medios de comunicación…

(*) Berta Cao es consultora de género y Máster en Género y Políticas de Igualdad.

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