CUARTOPODER | Publicado: - Actualizado: 20/5/2017 14:55

Sebastián Martín *

Cuentan las malas lenguas que fue la presidenta andaluza la que, en las últimas primarias del Partido Socialista, tocó a rebato para que los afiliados más leales diesen a José Antonio Pérez Tapias los avales que le faltaban para poder presentarse. Había que evitar un duelo frontal con Eduardo Madina que pusiese al descubierto la debilidad del ignoto candidato oficial, un tal Pedro Sánchez, apenas conocido por su brevísima tesis doctoral, publicada a cuatro manos, en la que celebraba las bondades del libre mercado. De introducir a Pérez Tapias en la carrera, era probable que la candidatura de Madina se debilitase por el flanco izquierdista, más identificado con el discurso inequívoco del filósofo sevillano.

Así ocurrió. Desde entonces ha llovido mucho y los acontecimientos ulteriores han demostrado que en la política real, si se quiere sobrevivir en las alturas, hay que adaptarse a la coyuntura hasta el punto de la autonegación. Eso ha ocurrido con Madina, que ha saltado del progresismo independiente al centrismo integrista que presta base al liderazgo de Susana; pero también con Sánchez, quien ha dejado de ser azote del independentismo y del populismo de izquierdas para abrazar hasta la plurinacionalidad.

Solo hay una cosa que no ha cambiado en las nuevas primarias. También en ellas nos encontraremos con un tercero en discordia. Pero esta vez no está nada claro a cuál de ambos candidatos podrá beneficiar. El significado político de Patxi López resulta, en efecto, mucho más ambiguo que el que tuvo en su momento Pérez Tapias. En un principio, gracias a su posición de relativa equidistancia durante la consumación del golpe, pudo parecer que se erigía en figura defensora de la militancia frente a los dirigentes usurpadores. La acogida que han dispensado a Sánchez en varios actos multitudinarios, y la insistencia en situarse en un punto intermedio entre “la derecha” y el “populismo” de Podemos, le han devuelto, sin embargo, al redil de la oficialidad, del que acaso nunca había salido. De confirmarse esta última posición, los votos que Patxi López puede obtener saldrán probablemente de federaciones no andaluzas, de entre aquellos militantes centristas que perciben a Sánchez como una presencia disgregadora, pero que de ninguna forma pueden identificarse con los modos de Susana.

Es decir, saldrán del mismo semillero centrista, y nostálgico del bipartidismo, del que Susana obtendrá sus apoyos. Por eso no cabe descartar una retirada anticipada de López que evite la aglutinación en torno a un solo candidato de los críticos con el oficialismo. O alguna forma de pacto que permita computar los apoyos de sus dos candidatos. Pues lo que la dirigencia del partido persigue, se dificulta considerablemente con una colisión entre ellos.

Su pretensión no es otra que reconciliar el poder de hecho con el poder de derecho en la organización interna del partido, haciendo borrón y cuenta nueva, para poder mirar hacia el futuro, como ahora se dice cuando se quieren eximir responsabilidades. Quien hasta ahora ha jugado a la gobernación indirecta de su formación, aspira a liderarla a rostro descubierto. Quienes hoy lo gestionan ilegítimamente, quieren que sea la propia militancia la que blanquee las consecuencias de su operación.

Y es que lo acontecido en la cúpula socialista en vísperas de la investidura de Rajoy tuvo la envergadura de un golpe en toda regla. Demasiado poco se insiste en ello. Hacia fuera del partido, gracias a la decapitación de Sánchez, se logró neutralizar el sentido de varios millones de votos emitidos en oposición directa al PP. Hacia dentro, se verificó un movimiento contrario a la propia legalidad estatutaria de la formación socialista, instalando una gestora carente de legitimidad y con una sola competencia lícita: poner en marcha el procedimiento para elegir una nueva ejecutiva.

Que se haya extralimitado en sus funciones, que pese a su origen ilegítimo perdure en su actividad, tomando decisiones que afectan al partido y hasta a la gobernación de la sociedad, no muestra sino la triste evidencia de que, demasiadas veces, es la fuerza desnuda la que engendra las prácticas que terminan aceptándose como válidas. Para que eso no ocurriese se necesitaría una ciudadanía vigilante, rebelde y constantemente movilizada, capaz de oponerse sin desmayo a los actos de usurpación. Pero eso es pedir demasiada conciencia, excesivo compromiso, en un tiempo donde la prioridad fundamental ha pasado a ser la mera supervivencia personal.

De todo ello será un índice cristalino la votación de los militantes en las primarias socialistas. Con sus papeletas van a poder mostrar cuánto de rebeldía queda viva tras meses de gestora tratando de normalizar la ilegalidad. También van a poder clarificar qué camino escogen ante las tres contradicciones que hienden al partido: la económica, la política y la nacional. De un lado, figura la opción encarnada por Susana, la de la confianza en la economía de mercado, el anhelo de regreso a la razón de Estado bipartita y la resolución unitaria del contencioso catalán. De otro, está la opción representada, solo por imperativo de las circunstancias, por Pedro Sánchez, que quiere recobrar derechos sociales y protección laboral, abrirse a transformar el país con la cooperación de fuerzas nacionalistas e izquierdistas, con el desalojo institucional de la derecha como objetivo preferente, y resolver en términos federales, o incluso plurinacionales, el problema territorial.

Entre los ya pocos militantes del PSOE, es probable que la salida mayoritaria sea la primera. Pero su proporción podrá verse mermada, precisamente, por estar encabezada por Susana Díaz, que cuenta con una dificultad insuperable: su discurso, sus métodos, su estilo, genuinamente populacheros y de apparatchik, no resultan extrapolables al conjunto del Estado. Lo que goza de éxito (relativo y declinante) en Andalucía, no tiene por qué ser eficaz en los demás territorios del país. Estaríamos ante una simpática ironía de la historia si, al final, la complexión irreductiblemente pluralista de España termina desvaneciendo las ambiciones de quien obstinadamente la ha venido negando. ¿Cómo? Con un rechazo generalizado a su candidatura por parte de las federaciones socialistas no andaluzas.

Ahora bien, la condición orgánica de estas primarias reduce el riesgo de que una proyección pública excesiva termine abrasando a la aspirante andaluza. Se tratará de una disputa interna de escasa visibilidad, donde los resortes internos del aparato, de la elaboración de censos a la activación de feudos, van a jugar un papel mucho más decisivo que la imagen construida en debates televisados. La federación de Andalucía continuará, además, preponderando. Pero esta es tanto la baza como la debilidad de Susana.

Y es que los actos públicos de Sánchez han demostrado que la militancia socialista andaluza está lejos de plegarse mansamente a los designios de su presidenta. Caracteriza a esta base social una bipolaridad interesante, que convierte en inciertos los resultados futuros: de un lado, es la militancia más profundamente integrada en una administración patrimonializada por su partido, pero, de otro, es la más marcadamente izquierdista, republicana y anticonservadora de toda la que dispone la formación.

Con el corazón dividido entre los principios socialistas y el ‘carguito’ probablemente sea la sección andaluza la que termine decantando la balanza, pero no logrará resolver el problema de fondo que debería ventilarse en estas primarias. Como me trasladaba un conocido profesor, bien al tanto de las interioridades del partido, no hay en el PSOE a día de hoy, ni habrá tras la elección del nuevo secretario general, un liderazgo con autoridad política capaz de generar el asentimiento mayoritario indispensable para sanar la división y superar las actuales contradicciones que desangran a nuestra socialdemocracia.

(*) Sebastián Martín es profesor de Historia del Derecho en la Universidad de Sevilla.

  • Sebastián

    Este proceso de primarias del PSOE va servir para que conozcamos bien y en toda su extensión lo que es un “aparato” de un partido centralista, de corte leninista y de ideología difusa…
    Ya veremos en el acto de Susana el día 26 la expresión del clientelismo en su dimensión más partidista y sectaria…

  • maria

    la traicion a sus votantes, la ilegitimidad de todo lo acontecido, la inestabilidad y precariedad del dia despues de las primarias…peor imposible, gestion de los hechos pesimo pero todos ellos bien apoltronados y con sueldos vitalicios

  • negras tormentas

    De momento, mister susurrador Ferreras, ya ha comenzado a esparcir mierda sobre Pedro.
    Los mítines de Pedro están llenos de podemitas y otras gentes ajenas al llamado psoe.
    Lo que nos queda por ver en la secta! Toneladas de basura sobre Sanchez y miel sobre la gusana tontiastuta, aprendiza y protegida del gatazo tontiastuto galnatural.

  • SuperVisor

    ¡¡A buenas horas, pide unión la buena señora!!
    ¿Unión ahora, cuando has sido tu, Susana, la que te has encargado de desunir?
    ¡¡Que poquita vergüenza!!
    ¿De verdad crees que los militantes tenemos tan poca memoria?
    Nos acordamos perfectamente del día en que entraste en la sede como un caballo en una cacharrería y te lo llevaste todo por delante, con la única intención de secuestrar mas de cinco millones de votos y regalárselos a la derecha mas corrupta y casposa de Europa.
    ¿A ti se te ha olvidado ya?
    Pues no hace tanto tiempo, solo cinco meses.
    Y a nosotros no se nos va a olvidar aunque pasaran cincuenta años.
    NO ES NO a dar soporte al PP y SI ES SI a devolver al PSOE al lugar de donde nunca debió salir: La izquierda progresista y renovadora.
    ¡¡Animo Pedro, estamos contigo!!

  • ramón moreno palau

    ergonzosa y obscena exhibición del aparato del partido y de sus viejos dinosaurios ,situados ahora en una extrema derecha neoliberal y un patrioterismo de cartón piedra,en emiting del domingo donde se aclamo a esa vulgar y mediocre populachera llamada Susana Diaz como el nuevo Moises que supuestamente debe conducir al PSOE a las mieles del poder tras practicamente dos legislaturas pasando frio en la oposición,la nueva “lideresa” que desgraciadamente tiene inmensas posibilidades de llegar al liderazgo,concita entusiasmos en laextrema derecha mas patriotera-leas e ABC,lameculos mayor de la monarquia-y elibex 35 se frota las manos,lapesima gestión del cortijo de los neocaciques sociatas-Andalucia-no es obice ni valladar,para que esta mediocre sujeta-de infimo bagaje intelectual-alcance las mieles del poder,Pedro Sanchez es el enemigo a batir,un hombre que tras representar alaparato del partido,cayo del caballo y vió la luz de una izquierda progresista y regeneradora,en la que PODEMOS tendria su sitio,de Patxi Lopez no espero nada bueno,creo que en el ultimo momento cedera sus votos a la Susy,los cargos y los sueldazos son los cargos y los sueldazos y los jerifaltes del PSOE no estan dispuestos a renunciar,sorprende sin embargo que los viejos dinosaurios-ahora en la derecha mas neoliberal-que estan fuera del partido hace añosy se ganan la vida confortablemeente,quieran seguir dominando el partido desde fuera y pretendiendo acallar las voces criticas que piden un verdadero partido de izquierdas,elmas significado es Felippex Gonzalex 35,simbolo de la degeneración mas siniestra de un politico y obsesionado con PODEMOS,a la que aun no ha acusado de estar detras delasesinato de Carrero Blanco o Kenneddy pero todo se andara,de sujetos como Leguina o Corcuera,decir que se les ve muy comodos pontificando en las siniestras tertulias nocturnas de la ultraderechista 13 TV,esa miserable cadena pagada con fondos de la iglesia catolica

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