Concordia y libertad

  • “No debemos consentir que se muerda el anzuelo de desenterrar el pasado”, afirma el presidente de un PP al que le tiembla la voz cuando tiene que condenar el franquismo
  • Quizá la patética batalla con Albert Rivera por los lazos amarillos no sea suficiente, tal vez los de Ciudadanos acaben siendo, maldita sea, más españoles que ellos

1

Pablo Casado, el hombre que dijo que los de izquierdas son todos unos carcas por estar todo el día con “las fosas de no sé quien” y con “la guerra del abuelo”, propone ahora una Ley de Concordia. Normal. La Ley de la Memoria histórica, llena de cunetas sembradas de huesos y de viejos cebolletas contando batallitas, le parece una mierda. Él quiere ir más lejos, no en vano es un político del PP, la banda organizada para delinquir que revolucionó los sistemas de financiación electorales. Como prueba de su talante pacificador, de sus buenos modales y de sus convicciones profundamente democráticas ha ideado una fundación de hermoso nombre, “Concordia y Libertad”, para la que propone un presidente de campanillas: Adolfo Suárez Illana. Sí, el hijo del que fuera Vicesecretario general del Movimiento en 1975. El del aeropuerto, para que usted me entienda.

El bueno de Casado dice querer acabar de esta manera tan sincera y altruista, fundación y Ley a estrenar, con la visión “sectaria” que tenemos de la historia. “No debemos consentir que se muerda el anzuelo de desenterrar el pasado”, afirma el presidente de un PP al que le tiembla la voz cuando tiene que condenar el franquismo. Y es que allí, en lontananza, Casado ya vislumbra el brillo de una cajas transparentes que le fascinan. Urnas, les dicen. El líder de los populares las ha visto, ha sentido su magnetismo, ha notado su poder, y parece capaz de cualquier cosa con tal de estar a punto para recibirlas como se merecen. Quizá la patética batalla con Albert Rivera por los lazos amarillos no sea suficiente, tal vez los de Ciudadanos acaben siendo, maldita sea, más españoles que ellos.

Casado y su regenerado PP reclaman “concordia y libertad”. Teniendo en cuenta su currículo, todo está muy claro: concordia con el franquismo, y libertad para seguir dopándose electoralmente y abriendo cuentas en Suiza.

Publicidad

1 Comment
  1. florentino del Amo Antolin says

    Casado con la Libertad y la Concordia… Y eso que es ?. Pues, hijo eso es un gusano que sirve de cebo, lo sueltan cuando los rios andan revueltos; es cuando ganan los pescadores de votos, los bancos de peces ( los otros ya se rescataron ) y merluzos sin menínges, dan voces a diestro y siniestro, clamando en un desierto… Pues, esa concordia y esa Libertad de 0 euros de presupuesto, tuvieron en su día gobiernos, con las armas apuntando al corazón de un millón de muertos y trescientos míl en fosas… La ignuminia, de un payaso en master, en diferido y simulado; se atreven con todo, tienen un cuajo muy fascista… ¡ Si me ven, chanza; si no, Panza !. De un cinísmo magistral !. Esas palabras en esa boca deslucen cualquier semantica de: Verdad, Justicia y Reparación. No reparan, pero insultan descaradamente, sabiendo que lo hacen tan adrede y a menudo. Que, de gracia… Poca. Tenemos el anzuelo en la misma campanilla desde el año 39… Y vemos nuevos pescadores con las mismas tecnicas de sus padres y abuelos; algunos con masteres del partido azul cielo, lleno de gusanos… ¡ para que piquen los peces bobos… y tontolabas !. Javier.

Leave A Reply

Your email address will not be published.