Vox y La Sexta

  • Bien es cierto que en La Sexta dan voz a cualquier pelagatos. Ahí tienen a Marhuenda, Inda y tantos y tantos otros periodistas de pesebre

“Salvados”, el programa de Jordi Évole en La Sexta, presumía el pasado domingo de “haberse colado de lleno en los mítines de Vox”. Al parecer el partido de ultraderecha no les permitía acreditarse para asistir a sus actos en Andalucía. Pero ellos, todo arrojo y astucia, se saltaron la prohibición y consiguieron grabar los incendiarios discursos de tan montaraces fascistoides desde las mismísimas entrañas de la bestia.

Unos desagradecidos, estos ultras. Si usted husmea en las redes encontrará entrevistas a líderes de Vox en la segunda cadena de Atresmedia. Eran otros tiempos, en los que estos ultras eran solo una anécdota casposa, una reunión de freaks, un reclamo para la audiencia. Pero su discurso, no lo olvidemos, ya era el de hoy: odio, racismo, clasismo, machismo… Un discurso que La Sexta emitía en prime time en nombre del periodismo valiente, de la libertad de expresión… de la audiencia.

Bien es cierto que en La Sexta dan voz a cualquier pelagatos. Ahí tienen a Marhuenda, Inda y tantos y tantos otros periodistas de pesebre y politólogos de pacotilla dando doctrina desde donde hace poco escuchábamos al entonces exótico y extravagante Santiago Abascal. Ahora resulta que es un fascista, y que tenemos que colarnos en sus mítines para hacer periodismo. El mismo periodismo que hacíamos cuando le invitábamos a hablar en horario de máxima audiencia.

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Alimentar monstruos es peligroso. Para algunos, no siempre para quien engorda al engendro. Con doce diputados en Andalucía, Vox ha dejado de ser el esperpento con que conseguir mas telespectadores para convertirse en una amenaza social. ¿Dejarán de darle cancha? No mientras siga generando audiencia.