¡Feliz año nuevo viejuno!

  • En la Nochevieja televisiva de 2018 triunfó la apuesta segura: una presentadora neumática que cada 365 días da un paso adelante en la reducción de su vestuario
  • Una delicia propia de la televisión que presumía de exquisita, que se burlaba de la chabacanería de su rival

En la Nochevieja televisiva de 2018 triunfó la apuesta segura: una presentadora neumática que cada 365 días da un paso adelante en la reducción de su vestuario, camino de la desnudez absoluta, de la televisión total. Pantallas LCD con iluminación HDR10+, conectividad inalámbrica, contenidos multimedias 4K bajo demanda… Avances tecnológicos que, como bien sabemos, siempre llegan acompañados de retrocesos intelectuales: es muy posible que en 2054 Antena Tres haya conseguido alcanzar el éxito de la cadena de las Mamma Chicho, y reciba el año nuevo en HDR10+ desde un jacuzzi, con Pedroche en bolas acompañada por una adaptación virtual del carisma de Jesús Gil en el cuerpo flamenco de Chicote. Una delicia propia de la televisión que presumía de exquisita, que se burlaba de la chabacanería de su rival.

La presentadora despide 2018 asegurando que todo lo mejor llegará en 2019, que nos espera un año maravilloso, que seremos muy felices. La presentadora, pobre, estaría introduciéndose con fórceps en su cárcel de transparencias y lentejuelas mientras el servicio de informativos de su cadena emitía el resumen del año finiquitado y las previsiones del recién nacido. Nos espera un año de mierda.

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