Maldita hemeroteca

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El exresponsable de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, durante su comparecencia ante la prensa. / Fernando Alvarado (EFE)

Unos tuits impresentables colgados en 2011, con chistes chuscos, macabros y de carácter antisemita, han llevado a Guillermo Zapata, concejal de Cultura de Manuela Carmena, a ocupar la portada íntegra del diario ABC del pasado lunes. El decano de la prensa nacional dedicaba al inexperto político fotografía a toda página, titular agresivo y petición de cese, todo ello solo un día después de su nombramiento.

La maldita hemeroteca. Si hurgamos en estos archivos periodísticos donde se guardan, ordenan, conservan y clasifican diarios y revistas para su consulta, nos podemos encontrar con muchas sorpresas. Como hablamos de judíos y Holocausto, de esto trata el tuit de Zapata que más estupor y revuelo ha causado, me viene a la cabeza aquella portada del ABC del 2 de mayo de 1945 en la que lloraban la muerte de un Adolf Hitler que había “luchado hasta el último momento contra las fuerzas comunistas”.

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Las hemerotecas están repletas no solo de actividades corruptas de políticos de la Casta. También hay toneladas de comentarios impresentables de tertulianos y columnistas radicales. En ABC, el diario que se horroriza de los comentarios del concejal Zapata, humor negro del 2011, descontextualizado en 2015, acaban de fichar a Salvador Sostres, opinador ultra desechado por El Mundo tras las quejas de la propia redacción del diario. Sostres escribió en El Mundo cosas como que “una mujer es su cuerpo (“Yo quiero que me valoren por mi inteligencia”, dice la chica que no ha escrito nunca ningún libro y toma el sol en tetas)”, o que “educar es reprimir, que hay bien y mal, y que el temor de Dios es el único y auténtico eje vertebrador de la sociedad”. Sí, Salvador Sostres, fichaje estrella de un ABC que se escandaliza con un tuit de Zapata y mete en plantilla al tipo que en Telemadrid confesó su gusto por las jovencitas “de 17, 18 y 19 años, que no huelen a ácido úrico, con olor a santidad, de primer rasurado, dulces como lionesas de nata y con carnes que rebotan que son como un piano, que tocas así y rebota el dedo”. A partir de esa edad, confesaba el nuevo opinador de ABC, “son una estafa”.

El padre de Marta del Castillo, protagonista de uno de los tristes tuits, ha aceptado las disculpas telefónicas de Zapata: «Yo lo he visto afectado… se le valorará por lo que haga a partir de ahora», dijo en entrevista en Antena 3. Irene Villa, otra de las víctimas de los tuits, le ha quitado importancia al asunto e incluso ha añadido una guinda de humor negro: «Mi chiste favorito es el que me define como mujer explosiva». Villa reconoce en ABC: «Esos tuits no me ofenden nada». Sin embargo ABC se tira a la yugular de Carmena: «No han pasado ni veinticuatro horas desde la toma de posesión de la alcaldesa para que la realidad le desmienta, porque no es posible domar al tigre. La izquierda a la que ha apoyado el PSOE es extremista, antidemocrática y sectaria». «Peor que basura», titulaba Ussía su columna en La Razón. El editorial del diario otrora progresista El País no se quedaba atrás: «Es imposible que la cultura de esta ciudad milenaria caiga en manos semejantes. No existe intelectual que se precie, ni de derechas ni de izquierdas, que pueda reconocerse en la actividad de este caballero cuyas bromitas hubieran hecho las delicias de las SS nazis y alborozado los fuegos de campamento de jóvenes fascistas».

Los grandes medios de comunicación tienen la hemeroteca llena de fantasmas. Y las redacciones, de fantasmones, de insultadores profesionales, de envenenadores. Los grandes medios se llevan las manos a la cabeza por los chistes impresentables que Zapata escribió hace cuatro años, cuando era un pardillo que no podía ni imaginar que se dedicaría a la política, mientras financian a los opinadores más tendenciosos y agresivos. Recuerden la campaña contra el doctor Montes, con Lamela, Schlichting, Losantos o la mismísima Esperanza Aguirre escupiendo calumnias día tras día. No hace falta ir tan lejos… ¿Recuerda a Aguirre diciendo hace solo unos días que “Ahora Madrid es una fuerza política que no está en nuestro sistema democrático constitucional”? La que fuera un día lideresa acusó a Carmena de querer “acabar con la democracia occidental”. Más cerca aún: sintonice los debates de las cadenas progresistas y escuche a Eduardo Inda, Alfonso Rojo, Marhuenda y compañía.

Los grandes medios de comunicación son nidos de hipócritas. Normal: su suerte es la de los grandes partidos políticos, que son los que financian los últimos estertores de un negocio que agoniza. Ahí tiene al PP, financiado ilegalmente durante 18 años y con un presidente que mandó SMS de apoyo a un corrupto. Un partido en el Gobierno que se horroriza ante los chistes de judíos y desaprueba sin problemas el maldito nazismo… pero se niega a condenar a su hermano pequeño el franquismo y a devolver la dignidad a sus víctimas. “Algunos se han acordado de su padre enterrado solo cuando había subvenciones para encontrarlo”, ha llegado a decir Rafael Hernando, portavoz popular en el Congreso que en el momento de escribir este post aún no ha dimitido.

Zapata ya lo ha hecho. Lo de Hernando solo era humor negro.