Telemadrid, hechos que no acompañan a las palabras

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Pablo Padilla *

Pablo_Padilla_nuevaOcurre en política, como en muchos otros ámbitos de la vida, que uno no sólo es lo que dice sino que también es lo que hace. Aunque la nueva política tiene mucho de decir y de nombrar la realidad que estamos viviendo, también debemos fijarnos en los hechos.

Tras dos semanas de teatralización pudimos ver cómo el acuerdo entre el PP y Ciudadanos, que permitió la investidura de Cristina Cifuentes, se materializaba en 76 puntos que abordan materias tan variadas como corrupción, sanidad, educación, administración pública... El punto 44 hace referencia a "Radio Televisión de Madrid" y la modificación de la ley referente a su creación, organización y control. Más allá de bonitas palabras -que todos compartimos- como "despolitización" y "profesionalización" del Consejo de Administración, fijémonos en lo ocurrido en los escasos dos meses y medio de la X legislatura.

Hasta en dos ocasiones, el Partido Popular y Ciudadanos han bloqueado, en la Mesa de la Asamblea, el nombramiento del nuevo Consejo de Administración por la Asamblea de Madrid. Este bloqueo es contrario a la legislación vigente, que indica que la composición del Consejo será designada "a principios de la legislatura". Si bien hay algunos que realizan interesadas interpretaciones de dicha fórmula, no podemos olvidar que en anteriores legislaturas se ha tardado, de media, 28.5 días en realizar el nombramiento (18.6 días si se excluye la III legislatura, en la que se crea el Ente Público).

Hace unos días pudimos leer un artículo de Ignacio Aguado, el portavoz de la formación naranja, que hablaba sobre la necesidad de construir una televisión pública para todos los madrileños y madrileñas y que no fuera de uno u otro bando. Nos alegramos de su cambio de parecer y de nuevo coincidimos en la enunciación, pero prestemos atención a los hechos. Con su alianza con el PP, Ciudadanos avala una gestión que ha pauperizado la calidad de nuestra televisión autonómica, al mismo tiempo que ha vulnerado sistemáticamente los derechos laborales de los profesionales de la casa y negado la pluralidad de la diversa sociedad madrileña.

Con su actitud, el partido de Aguado, además de sostener en el Gobierno al partido de la Púnica, está manteniendo en activo a un Consejo de Administración sin mandato democrático que está firmando contratos millonarios sin ningún tipo de control por parte de la comisión correspondiente. Estamos hablando de un Consejo de Administración al que se le está permitiendo actuar y tomar decisiones que afectan de lleno al Ente Público y que no está teniendo que responder ante ningún organismo, por lo que no sorprende que apruebe contratos con la misma multinacional de la que proviene el actual Presidente, el señor Moreno.

Así mismo, el bloqueo de ambas formaciones está perpetuando un modelo que, además de interpretar la televisión pública como un aparato de partido, infrautiliza los recursos y potencia la externalización de servicios que podrían realizarse con personal y recursos propios. El resultado de esta ineficiente gestión es una Ciudad de la Imagen desierta y con recursos propios sin utilizar y prácticamente el 50% de la producción contratada a agencias externas.

Los hechos son obstinados y no se dejan sepultar bajo retórica y palabras de regeneración. No tiene sentido postergar los cambios en Telemadrid hasta las elecciones generales, manteniendo el funcionamiento de una televisión que avergüenza a los madrileños, con la excusa de la despolitización y el supuesto sinsentido de nombrar un Consejo de Administración que quizá deba ser modificado. Precisamente despolitizar el ente madrileño pasa por no supeditar las reformas a los ritmos electorales que benefician a quienes ven cómo se les escapa de la manos lo que ha sido hasta ahora su juguete propagandístico.

No intenten engañarnos, los hechos les delatan. Defienden la parálisis en el nombramiento del Consejo de Administración de Telemadrid aduciendo que van a modificar la ley. Sin embargo, el Consejo Consultivo, cuya eliminación está presente en el acuerdo entre Cs y PP, puede recibir, con los correspondientes 5.000€ mensuales, a Ignacio González. ¿Acaso les resulta más tolerable un expresidente con un retiro dorado que una televisión que no responde a sus intereses?

 (*) Pablo Padilla es diputado de Podemos y miembro de la Comisión de Control del Ente Público de Radio Televisión Madrid.
3 Comments
  1. Jorge Sánchez says

    Qué desgracia ese diputado que perdimos a la una de la mañana del 25 de mayo… la distancia entre Inquisición (+ corrupción) y Democracia.

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