¿Cambiar algo para que todo permanezca igual?

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Nuria Suárez *

Nuria_Suarez_Recortes_CeroEn esta campaña electoral no pocos hemos recordado la célebre máxima que Lampedusa inmortalizó en El Gatopardo, advirtiéndonos de que “si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.

Algunos comentaristas políticos lo han definido como “la astucia conservadora ante el cambio”, concentrando toda la atención en las concesiones sobre cuestiones secundarias para poder mantener lo que de verdad es importante.

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Muchos nos presentan las elecciones del 20-D como decisivas, calificando el cara a cara entre Rajoy y Pedro Sánchez como “el último debate del bipartidismo” y anunciando que “el rodillo a dos” vigente desde la transición va a ser sustituido por un “debate a cuatro” donde se pueda abrir paso una “nueva política” que permita una mayor regeneración democrática.

Y, para ser justos, es evidente que algunas cosas van a cambiar. La política española ya no será un “mano a mano entre dos” que concentran el 80% de los votos. ¿Pero este es el cambio que la mayoría social demanda? ¿Qué es lo que tiene que cambiar para que de verdad todo cambie?

En los últimos siete años, el 90% de la población hemos sufrido un saqueo sistemático de nuestros salarios y rentas para que bancos, monopolios, multinacionales y grandes fortunas multipliquen su riqueza.

Solo entre 2.010 y 2.014 al 90% de la población española se nos ha impuesto rebajas salariales, recortes sociales y subidas de impuestos por valor de 242.000 millones de euros. Es como si a cada familia nos hubieran quitado 13.221 euros. Todo para que los beneficios de la banca nacional y extranjera, de monopolios y multinacionales, aumentaran hasta sumar más de medio billón de euros.

¿Quién y por qué ha impuesto este gigantesco atraco sobre la población?

Todos sabemos que ha aumentado la pobreza y las desigualdades, que se han recortado los salarios o las pensiones. Lo sufrimos directamente.

¿Pero quién es el responsable? ¿Son, como dicen algunos, “los recortes de la derecha”? ¿Estábamos “obligados a hacer sacrificios” por “las consecuencias de una crisis mundial”, como nos repitieron primero Zapatero y luego Rajoy?

Un solo hecho, silenciado en todos los debates, tanto a dos como a cuatro, lo desmiente rotundamente. En plena campaña electoral, la Comisión Europea hizo público su “Informe de Vigilancia post Programa de España”, donde advierte que el próximo gobierno español deberá “ampliar la reforma laboral”, “acelerar la privatización de Bankia” y ejecutar “ajustes” -eufemismo para no decir recortes- por valor de 9.000 millones de euros para cumplir los objetivos de reducción del déficit.

La oleada de recortes que sufrimos comenzó en 2.010 con una llamada de Obama a Zapatero que le obligó a presentar inmediatamente en el parlamento el primer paquete de “ajustes”. Continuó con la reforma del artículo 135 de la Constitución, ejecutada por Zapatero y Rajoy en apenas 15 días bajo mandato de Merkel para garantizar que los bancos alemanes o norteamericanos cobrarían antes que los jubilados españoles. Y ahora la Comisión Europea “entra en campaña” anunciando que, sea cual sea el próximo gobierno, serán necesarios más recortes.

Desde Recortes Cero-Grupo Verde venimos defendiendo que asistimos a un verdadero proyecto de saqueo contra el 90% de la población dictado por las necesidades de las grandes potencias mundiales. En particular de EEUU y de Alemania, por medio del FMI y de Bruselas respectivamente.

Por eso defendemos que conquistar el cambio político que la inmensa mayoría necesitamos exige defender la soberanía nacional de España frente a imposiciones exteriores. Impulsando una política económica autónoma que se enfrente a los dictados del FMI o la UE que imponen los recortes.

En estas elecciones ya todos hablan de la necesidad de un cambio. Pero Recortes Cero-Grupo Verde decimos claramente que no podrá haber un cambio de verdad, el cambio que nos interesa a la mayoría, si no hay redistribución de la riqueza.

Ha llegado el momento de que los ciudadanos impongamos otras reglas del juego. Es decir, que la minoría que ha incrementado su riqueza a costa nuestra tengan que devolver parte de ella al servicio de lo que nos interesa a la mayoría. Eso es redistribuir la riqueza. Eso es lo que defendemos Recortes Cero-Grupo Verde.

A pesar de la crisis, España es un país rico. Somos la cuarta economía de la eurozona y la quinta del conjunto de la UE. A pesar de todos los recortes, el PIB per cápita español está en 25.500 euros, más del 90% de la media de la UE. A cada español podría correspondernos, en función de la riqueza que generamos, ingresos superiores a los 2.000 euros mensuales. Sabemos que eso no es verdad, porque mientras aumenta la pobreza laboral -trabajadores pobres a causa de los bajos salarios-, las 21 mayores fortunas del país acumulan un patrimonio superior a los 113.000 millones de euros.

Lo que necesitamos es una política de Redistribución de la Riqueza que permita poner esos enormes recursos, hoy en manos de una minoría, al servicio de las necesidades generales de todo el pueblo y de todo el país.

Y desde luego, sí se puede, porque nosotros sí hemos hecho las cuentas.

60.000 altos ejecutivos cobran hasta un millón de euros al mes. Mientras 7 millones de trabajadores ganan menos de 1.000 euros mensuales.

Si limitamos el salario máximo de una ínfima minoría a 10.000 euros al mes, podemos subir el salario mínimo de la gran mayoría a 1.000 euros.

Los grandes bancos y monopolios del Ibex-35 declaran hasta septiembre 30.000 millones de beneficios. Un 22% más que el año pasado. Mientras 4 millones de pensionistas cobran menos que el salario mínimo.

Si obligamos a bancos y grandes empresas a pagar en impuestos un 50% de sus multimillonarios beneficios, podríamos garantizar la subida de todas las pensiones a un mínimo de 1.000 euros.

Hemos entregado a la gran banca, bajo la forma de un “rescate” garantizado con dinero público, 200.000 millones de euros. Mientras tenemos 5 millones de parados.

Queremos una parte del dinero público que ha beneficiado a la gran banca para invertirlo en crear 2 millones de puestos de trabajo fijos y de calidad.

La suma de todos los recortes en sanidad, educación, ciencia y cultura asciende a 21.000 millones. Mientras pagamos cada año a la banca nacional y extranjera 38.000 millones solo por los intereses de la deuda.

Exigimos una moratoria en el pago de la deuda para poder revertir todos los recortes en los servicios sociales básicos.

¿Hay o no hay dinero? Hay mucho... el problema es quien se lo queda. Por eso es necesario redistribuir la riqueza. Limitar a 10.000 euros mensuales el salario máximo para que se pueda subir el salario mínimo a 1.000 euros. Subir los impuestos que pagan bancos y monopolios por sus multimillonarios beneficios para que podamos subir todas las pensiones a 1.000 euros. Utilizar el dinero del rescate bancario para luchar contra el paro. Acabar con el atraco de la deuda para revertir todos los recortes en sanidad o educación.

Redistribuyendo la riqueza se puede hacer todo eso... Si no se hace no es por la crisis o por falta de recursos, sino porque no hay voluntad política.

(*) Nuria Suárez es candidata a la Presidencia del Gobierno de Recortes Cero–Grupo Verde.

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