Cuestión de inteligencia

  • Algunos medios les tenían ganas, y se ha notado. Datos sobre el barrio, la dirección de la casa, fotografías de las habitaciones, la piscina, el huerto…
  • Podrían haber intentado comprobar si la pareja ha “presentado otras garantías”, pero contrastar esa información podría haber estropeado el jugoso titular de portada

Pocas cosas se pueden decir a estas alturas del núcleo familiar de líderes de Podemos y su nueva vivienda. ¿No es cierto? Pocas cosa que añadir, digo, sobre la pareja en cuestión y su facilidad para hundir no solo su carrera política, sino para poner contra las cuerdas el futuro de su partido. Esa parte de la noticia parece muy clara: alguien tan poco inteligente como para dispararse un tiro en el pie de manera tan burda no parece capacitado para dirigir un partido, menos aún un Gobierno. Y es que si en 2012 dices que “no se puede entregar la política económica de un país a un ministro (Luis de Guindos) que se gasta 600.000 euros en un ático de lujo”, y solo seis años después te compras un chalet valorado en 615.000, lo que realmente debes hacer es irte a vivir al campo… pero sin cargo o responsabilidad política alguna.

Es cuestión de credibilidad, y de coherencia, pero quizá aún más de inteligencia. Tanto trabajo, tanto tiempo, tanta gente implicada, tantas mentiras y calumnias, para que todo se vaya al traste por un puñetero chalet. Tirar todo por la borda para convertirte en carne de Twitter: la legendaria imagen del orondo Jesús Gil y Gil en el jacuzzi de Telecinco, rodeado por chicas chin-chin en bikini, pero con la cara de Pablo Iglesias. Y la guinda, comprometer a las bases con una consulta ridícula. ¿Nada nuevo, decíamos? Quizá en cuanto a la pareja y su suicidio político. Todo está dicho. Pero queda mucho, muchísimo que decir, en cuanto al tratamiento de la información en los medios.

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Les tenían ganas, y se ha notado. Datos sobre el barrio, la dirección de la casa, fotografías de las habitaciones, la piscina, el huerto… En la televisión pública y en las privadas, en los diarios de pesebre y en los otros, en las radios de la caverna y en las progresistas. Un gran ejemplo de este despropósito nos lo ofreció El País el pasado domingo. Titulaba en portada “Trato de favor de la Caja de Ingenieros” una pieza que, ya en el interior, incluía un párrafo que desmontaba el titular: “¿Ha habido trato de favor en la concesión de esa hipoteca? Sí, salvo que la pareja haya presentado otras garantías, como avales o activos de diverso”.

Podrían haber intentado comprobar si la pareja ha “presentado otras garantías”, pero contrastar esa información podría haber estropeado el jugoso titular de portada. Mejor así. Líderes políticos “de orientación comunista” se compran un chalet de lujo gracias a el “trato de favor” de la banca.