Arrimadas usa el Parlament para hacer política estatal contra Podemos

Inés Arrimadas
Inés Arrimadas en su comparecencia de prensa de ayer en el Parlament. / Ciudadanos

BARCELONA.- La líder de la oposición en el Parlament, Inés Arrimadas, cargó ayer duramente contra Podemos en su comparecencia ante los medios posterior al pleno constitutivo de la nueva legislatura. No le salieron las cuentas a Ciudadanos, cuyo candidato a presidir el Parlament, José María Espejo-Saavedra, tan solo obtuvo 56 votos. Algún diputado del PSC, del PP o de su propio grupo parlamentario se abstuvo en lugar de apoyarle. Su abstención se sumó a las ocho de Catalunya En Comú-Podem. El candidato de ERC, Roger Torrent, será el próximo president de la cámara catalana tras recibir 65 apoyos: los de los grupos independentistas de JxCat, ERC y CUP. Los cinco diputados electos en Bruselas no pudieron votar, sí lo hicieron los tres que se encuentran en prisión preventiva. La Mesa de Edad, presidida por el republicano Ernest Maragall, aceptó el voto delegado.

El tono de Arrimadas de la campaña electoral, irónico e irritado, lo volvió a usar ayer en la sala de prensa en su comparecencia posterior al pleno. Criticó duramente a Maragall por haber aceptado el voto delegado, tal y como hizo también el PP, pero no el PSC. Los socialistas consideraron que la decisión del president por edad fue ajustada al informe jurídico que habían solicitado y al auto del juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, por el cual negaba a los encarcelados Oriol Junqueras, Jordi Sánchez y Joaquim Forn la posibilidad de salir de prisión, pero reconocía su “incapacidad legal” para votar, apuntando a que podrían delegar el voto. Sin embargo, las mayores críticas de la líder de Ciudadanos fueron para… Podemos.

Arrimadas usó la sala de prensa del Parlament para la política estatal, para confrontar con Podemos. A los de Pablo Iglesias les acusó de ser responsables de que la Presidencia del Parlament la asumiera el candidato de ERC. Sin embargo, ni siquiera con los apoyos del grupo de los comunes, ocho votos, habría podido igualar Espejo-Saavedra a Torrent en votos, pues la diferencia entre el republicano y el de Ciudadanos fue de nueve diputados. Desde Catalunya En Comú-Podem pronto le recordaron en redes su error matemático: “Para C’s desde la muerte de Kennedy hasta su derrota en la Mesa era culpa nuestra. Hoy se ha demostrado que no saben sumar ni construir alianzas”, decía en redes sociales Xavier Domènech.

Y es que la victoria pírrica en las elecciones del 21-D de Ciudadanos ha dado alas a la formación naranja en el resto del Estado. Distintos medios de comunicación han publicado en los últimos días encuestas en las que, incluso, el partido de Albert Rivera sería la fuerza más votada en el Estado. Arrimadas quería aprovechar su tirón mediático para hacer política estatal. Por ello, se refería ayer a Catalunya En Comú-Podem como Podemos, quizás para elevar el debate a los platós de las televisiones de Madrid. Sin embargo, Catalunya En Comú-Podem es una coalición que obtuvo ocho diputados en los pasados comicios, de los cuales tan solo las diputadas Jéssica Albiach y Yolanda López provienen de Podem. El resto vienen de Catalunya En Comú, donde también se encuentran ICV e EUiA. Arrimadas en ningún momento nombró a Catalunya En Comú-Podem por su nombre, sí lo hizo como Podemos, apelando directamente a Iglesias.

En los pasillos del Parlament, algunos analistas iban más allá en la interpretación de las intenciones de Arrimadas. Algunos miraban en clave interna. La figura de Arrimadas al alza, para algunos de ellos, podría obtener más apoyos en el resto del Estado que la del propio Albert Rivera. Por ello, consideran que Arrimadas lanzaba ayer un mensaje a Iglesias para entrar en el debate estatal. Después de haber sido la candidata más votada en las elecciones del 21-D, ya hay quien dice que la ambición de Arrimadas le lleva a apuntar más alto, a ser la candidata de Ciudadanos a la Moncloa. Y que algunos medios de comunicación de la derecha ven esa opción con buenos ojos.

Un discurso “conciliador y autonomista” de Roger Torrent

El nuevo president del Parlament, Torrent, realizó ayer al tomar el cargo un discurso conciliador. El mensaje principal lanzado por Torrent fue: “Conjurémonos para recuperar las instituciones del país y volverlas a poner al servicio de la ciudadanía lo más pronto posible”. Recuperar las instituciones catalanas, es decir, poner fin a la aplicación del 155, la cual, según Rajoy, terminará cuando haya un nuevo president de la Generalitat investido. Rajoy también ha advertido que no permitirá una investidura a distancia, por lo que, se puede deducir, de las palabras de Torrent, que no es partidario de retorcer el reglamento para que una investidura no presencial de Puigdemont tenga lugar. Con la política catalana, ya se sabe, no se puede predecir nada, pero muchos independentistas vieron en las palabras de Torrent una voluntad de vuelta al autonomismo y a la legalidad.

Así calificaron el discurso desde la CUP. Y los anticapitalistas advirtieron que no votarán a ningún candidato que no se comprometa a poner fin al marco estatutario y al constitucional. Además, aseguraron que sus cuatro votos no dependen de quién sea el candidato, sino del programa que defienda y que este tiene que ser claramente en favor de la República Catalana. Por parte de JxCat, Elsa Artady se mostró fría en la valoración de las declaraciones que hizo el flamante president del Parlament. Pero se refirió a que confía en el acuerdo firmado por su formación y ERC, por el cual JxCat facilitaría la Presidencia de la Mesa a la candidatura de ERC y los republicanos harían lo propio con la candidatura a la Generalitat de JxCat, es decir, Puigdemont.

Curiosamente, tanto desde el PSC, como desde Catalunya En Comú-Podem, como desde el PP, valoraron positivamente el tono empleado por Torrent en su discurso desde la Mesa. “Ha hablado de respeto, diversidad y convivencia y, según tal, no se podrá producir una investidura de Puigdemont”, interpretaron los de Miquel Iceta. “Ha hablado mantener el autogobierno, de respeto a la institución, convivencia… Esperemos que no sea sólo un discurso”, declaró Domènech. Hasta los populares reconocieron el “tono conciliador” del nuevo president, contrastándolo con la antecesora en el cargo, Carme Forcadell. Frente a este tono conciliador, el PP, al igual que Ciudadanos, criticaron el discurso de Maragall como president de la Mesa de Edad. “Un mitin de ERC”, comparó Arrimadas.