Un documental raramente cristalino sobre Podemos de León de Aranoa

Cartel del documental de Fernando León de Aranoa sobre Podemos. / Mediapro
Cartel del documental de Fernando León de Aranoa sobre Podemos. / Mediapro

Fernando León de Aranoa tenía todo para hacer El documental de Podemos: “coletas” como Iglesias, comprometido, progre, pelín tendencioso en sus guiones “sociales”, realizador de documentales sobre refugiados, de videoclips de Manu Chao… Para qué negarlo: León de Aranoa es un estereotipo con patas. O quizás lo fue, hasta Un día perfecto, su película más comercial, y este nuevo y curioso trabajo.

Publicidad

Política, manual de instrucciones no es El documental de Podemos. No es propaganda, no es un largo spot, no es un publirreportaje financiado con intenciones oscuras por Mediapro, algo que van a leer hasta la nausea en los medio de la derecha si tienen estómago para leer eso. Con este trabajo, León de Aranoa no hace apostolado para los simpatizantes de Podemos, sino un trabajo espartano y muy poco pasional que se preocupa por la cocina del poder. Es decir: ¿Cómo se crea un partido en un año y cómo llega a ser por muy poco la segunda fuerza en el Congreso? Como cineasta, León de Aranoa aparca la pasión y el cariño al grupo político, que supongo lo tendrá, y mantiene una distancia que sorprende.

Las referencias confesadas del director son el trabajo de Robert Drew Crisis: Behind a Presidential Commitment, en el que el documentalista propuso a Kennedy rodar cómo se maneja una situación de crisis, y obras como The War Room, Primary o Crisis.

La apuesta es de agradecer y a la vez muy difícil de roer de primeras porque apuesta por la falta de emotividad, de arengas, de montaje ideológico, de cientos de imágenes del 15 M y de un pueblo harto del bipartidismo, de la golfería que se ha repartido el poder durante décadas en España. Demasiadas.

Así, el equipo de León de Aranoa, con tiempo y pasta (la de Jaume Roures) se ha metido en la cocina de Podemos y nos explica cómo nace, cómo crece, cómo sufre un subidón de ego (la frustración de Carolina Bescansa es hasta divertida), cómo se la pega y cómo lo asume y sabe madurar. León de Aranoa ha querido contar cómo se crea un partido y cómo compite por el poder tradicional y desfasado.

No sales emocionado y tocado de ver Política, manual de instrucciones, pero creo que tampoco lo pretendían sus hacedores. La película funciona como un hábil manual (de ahí el título) sobre cómo producir y transmitir un proyecto político que nada tiene que ver con lo que se ha visto hasta ahora en este país. Puro y rancio marketing, candidatos de pega, prefabricados. Este documental podrá gustar o no, pero, desde luego, futuros espectadores van a tener una oportunidad histórica para saber cómo se crea un partido y cómo se pelea en la arena política. Un material nada adecuado para la telebasura que vivimos, pero perfecto para una facultad de ciencias políticas. Y ya sé que decir esto en un país tan cainita como España es poco práctico, pero creo que este trabajo documental es atractivo para cualquier espectador, sea cual sea su ideología.

El rodaje de Política, manual de instrucciones empezó con la celebración de la asamblea constituyente de Podemos, en la que se decidió, en pugna interna, el definitivo modelo de partido. Y para mí el gran protagonista de este trabajo es Íñigo Errejón, un monstruito brillante con una cabeza prodigiosa para los tejemanejes políticos. Iglesias no destaca especialmente y Bescansa no sorprende. Al resto de apóstoles los ves limitarse a hacer su curro, como si una cámara entrase en la cocina de una agencia de publicidad.

Y aquí entra lo que más he echado en falta del documental. Sí, como documento de cómo se crea un partido y una campaña es valioso. Se nota el trabajo y está bien montado y bien acompañado de la percusión de Antonio Sánchez (que, por cierto, recuerda a la insufrible banda sonora de Birdman). Se agradece, en fin, saber cómo se cocinan los eslóganes, los vídeos, la fotos, los tweets, los posts, las frases impactantes… Pero a este trabajo le faltan las soluciones reales, a pie de calle, sin redes sociales, mítines y programas de telebasura.

Supongo que eso para su hacedor era otro documental, pero lo he echado de menos porque al final esto se queda en un algo frío y para la parroquia. Nadie al que no interese la ciencia política o Podemos lo va a valorar.

Eso sí: que quede muy claro que este documental es absolutamente impensable en los partidos tradicionales. El nivel de accesibilidad, transparencia, honestidad y falta de puesta en escena que muestra la gente de Podemos es algo muy de agradecer. Anormal en España. En ese sentido, Política, manual de instrucciones es raramente cristalino. Y eso hoy en día es muy valioso. Y rarísimo.

MEDIAPRO (YouTube)