LITERATURA

Negrero, pirata, sodomita: el malagueño Mongo Blanco

  • Comentario de la novela de Carlos Bardem 'Mongo Blanco'

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Gigante, monstruo. Negrero, pirata, sodomita. Padre y hermano. Pedro Blanco. Mongo Blanco, Gran Mago Espejo Sol.

Carlos Bardem, escritor, actor, guionista, saca el historiador que tiene dentro para llevarnos de viaje a una aventura cruel, despiadada, injusta…, pero tremendamente humana. La que los libros de historia olvidan con facilidad, que la esclavitud no fue cosa solo de portugueses, británicos y americanos. Es más, que fueron los españoles y los brasileños los últimos que abolieron la trata. Y es que Cuba y Puerto Rico resultaron negocios muy rentables de la mano de este aventurero de las sombras: Mongo Blanco.

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Y en ese viaje cuando Bardem te lleva a África te sume como En el corazón de las Tinieblas, de Joseph Conrad, y cuando te acerca a Cuba qué lejos y qué próximo a El siglo de las luces, de Alejo Carpentier. Y sin embargo, qué actual su narrativa de aventuras, qué del siglo XXI, pero también qué cinematográfica, y al mismo tiempo qué trabajo de documentación histórica tan bien llevado y tan bien contado. No se corta.

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Mongo Blanco es también un ilustrativo ejemplo de cómo el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Bardem nos relata de boca de toda una mente autorizada: probablemente el comerciante de esclavos más grande de la historia, el malagueño Pedro Blanco, cómo se financiaba la esclavitud en España, mediante participaciones donde los escrúpulos morales ni estaban ni se les esperaban. Y así a esos cónclaves financieros se sumaban los pecunios de personajes ilustres como el arzobispo de Toledo, Cánovas o la regenta María Cristina. Y en otras, cómo las ganancias obtenidas servían para levantamientos de espadones, por ejemplo, contra Espartero.

Esta novela histórica y de aventuras representa también el enfrentamiento dialéctico entre Mongo Blanco y el psiquiatra que lo trata. Entre el poder y el dinero, y lo políticamente inaceptable: el esclavismo; frente al Humanismo utópico, a veces tibio o insuficiente para contrarrestar una fuerza que lo devora todo. Lo perverso, lo oscuro, lo miserable, aunque parezca turbio e inaceptable, resulta más atractivo. Cambia la temática y encontrarás el trasfondo del debate en rigurosa actualidad.

La mente atormentada y neurótica de Mongo Blanco refleja en este fragmento textual de la novela su concepto de la vida y de la muerte:

«Otra noche feroz. No recuerdo más que sombras e imágenes de muerte. Sin duda he gritado mucho, me duele la gargantea. ¿Por qué no me moriré? Solo así dejaría de recordar, de mirarme en un espejo grotesco. ¿Acaso no era ya un monstruo agusanado por dentro a mis dieciocho años, hermoso por fuera y con el alma ya podrida? ¿No vivía ya en mí el viejo babeante que soy ahora? Sería tan fácil romper la escudilla en la que como, hacerla astillas y clavarme la más larga y afilada justo entre el cuello y la clavícula… Hundirla y sacarla. Ardería un instante, un poco de dolor a cambio de paz. La sangre saldría a golpes, oscura, y en unos segundos me desvanecería. Es sorprendente lo difícil que puede ser matar a un hombre cuando no se sabe dónde herir, o cuando se teme hacerlo. Y lo fácil que es cuando sabes en qué puntos la piel es una fina seda que, apenas rasgada, deja escapar la vida a borbotones (…)

Nada tiene que ver un cadáver con otro y si bien mi comercio siempre fue el de negros vivos, me acostumbré a verlos morir y a matarlos de mil y unas maneras. Nada tiene que ver la cara del que es sorprendido por la muerte, instantánea y brutal, con la del que siente cómo poco a poco se vacía de vida (…) Sólo vi dignidad en los que deseaban morir. Los menos. Quizá yo sea uno de esos, un muerto digno»

Novela histórica: Mongo Blanco

Autor: CARLOS BARDEM

Edita: Plaza y Janés

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1 Comment
  1. Gilbert Florens says

    Fueron los portugueses los primeros en incurrir en la trata y los españoles los últimos.

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