La Tasa Tobin: historia de más de 20 años de lucha que aún no ha acabado

  • En 1997, Ignacio Ramonet escribió un artículo que fue el origen de la organización ATTAC, fundada en 1998 en Francia y en el año 2000 en España
  • La Tasa Tobin, un impuesto a las transacciones financieras, vuelve a estar de actualidad por el anuncio del gobierno de implantarla en nuestro país
  • “Se está demostrando que lo que decíamos se cumple, nunca el poder económico se había concentrado en menos manos”, dice una de las fundadoras de ATTAC

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En diciembre de 1997, el periodista Ignacio Ramonet escribía un editorial en Le Monde Diplomatique con el nombre de Desarmar los mercados. Ese texto fue la chispa que prendió la mecha de un movimiento cuya vigencia se ha mantenido a lo largo de dos décadas. El periodista realizaba un llamamiento directo para la creación de una plataforma para reivindicar un impuesto de control a las transacciones financieras. Se ejemplificó en la conocida como Tasa Tobin. De ahí surgió, meses después en Francia, la Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana. Es decir, ATTAC. La Tasa Tobin vuelve a estar de actualidad hoy en día por el anuncio del gobierno de implantarla en nuestro país. Pero la lucha ha sido larga y todavía no ha culminado.

En España, el punto de inicio de ATTAC se marca “oficialmente” en febrero del año 2000. “Yo conocía a Ramonet, porque era su editora en Debate. Un día hablando con él me dijo que se había montado ATTAC en Francia y que podíamos montarlo en España”. Quien habla es Lourdes Lucía, abogada, activista y una de las fundadoras de la organización en nuestro país. Carlos del Castillo fue otra de las personas clave en esos momentos.

Por aquel entonces se hizo una carta de llamamiento y se organizó un acto en el Ateneo de Madrid. “Tuvimos una respuesta bestial. Se llenó el salón de actos y ahí se decidió montar ATTAC”, explica. La organización comenzó a armarse en varias comunidades autónomas y se montó una coordinadora estatal. “Había muchas ganas de hacer algo, mucha indignación, habían pasado crisis como la de México, estaban pasando cosas graves económicamente”, recuerda. “Creo que la primera persona que se asoció y firmó fue Rosa Regas”, añade.

El texto de Ramonet sentaba las bases de este movimiento. Uno de los párrafos sintetiza la reivindicación sobre la tasa Tobin: “La libertad total de circulación de capitales desestabiliza a la democracia. Por ello es importante poner en marcha mecanismos disuasorios. Uno de ellos es la Tasa Tobin, que toma su nombre del Premio Nobel norteamericano de economía, que la propuso en 1972. Se trata de gravar, de forma módica, todas las transacciones sobre los mercados de cambios para estabilizarlos y al mismo tiempo para procurar ingresos a la comunidad internacional. Con un nivel del 0,1%, la tasa Tobin lograría anualmente unos 166 mil millones de dólares, dos veces más que la suma anual necesaria para erradicar la pobreza extremada de aquí al comienzo del próximo siglo”.

Las palabras de Ramonet venían como consecuencia de lo sucedido con el colapso de las bolsas de Asia. “Estábamos en una situación de mundialización financiera. Organismos como el FMI, el Banco Mundial y la OMC estaban sustituyendo a los organismos elegidos democráticamente. Esas instituciones imponían las medidas en los estados”, señala Lucía. En Francia ATTAC contó con un consejo de economistas “liderado” por Bernard Cassen. Otros nombres célebres que se fueron sumando al movimiento fueron Susan George, Noam Chomsky o Eric Toussaint. En España dieron su apoyo varios intelectuales como José Luis Sampedro o José Saramago.

Desde ATTAC destacan que la organización ha funcionado con una serie de principios como la independencia absoluta. “No admitimos subvenciones. No queremos estar sujetos, queremos tener plena libertad”, afirma la fundadora. Lucía pone en valor la alta democracia interna, la rotación de cargos, la horizontalidad y el asamblearismo. Reconoce que han tenido momentos de mucha afiliación y otros más bajos.

El movimiento contra la globalización, del que ATTAC fue arte activa se fue extendiendo. Se convocaron los primeros foros sociales mundiales. El primero, concretamente, fue en el año 2001 en la ciudad brasileña de Porto Alegre. Un par de años antes tuvo lugar un acontecimiento clave, las manifestaciones contra la Cumbre de la OMC en Seattle (EEUU) que contaron con numerosos enfrentamientos. Allí se prendió otra mecha en movimiento antiglobalización o altermundista. ATTAC formó parte de la organización del Foro Social junto con el Partido de los Trabajadores de Brasil.

Las ideas iban poco a poco llenando espacios sociales. Incluso en los medios de comunicación, como representa una serie de documentales llamados Voces contra la globalización y que fueron emitidos en TVE durante 2006 y 2007. “Caminábamos sobre dos patas: movilización social y educación popular”, destaca Lucía. Uno de sus objetivos ha sido “introducir pensamiento”. “Hemos sido muy prolíficos, en publicaciones, muchos debates y foros”, añade.

El anuncio del gobierno, ¿paso positivo?

¿Es una buena noticia el anuncio del gobierno de que tramitará la implantación de la Tasa Tobin? Para Ricardo García Zaldívar, otro veterano activista y economista de ATTAC, hay que tomar la medida en su contexto. En primer lugar destaca que la introducción de cualquier impuesto en las sociedades siempre ha tenido mucha resistencia. “El IRPF costó sangre. El problema es siempre dar el primer paso”, apunta.

Este economista recuerda que ATTAC nació con la bandera de que el capital se había globalizado y denunciando la problemática de la compraventa de activos por el mundo. “Había que gravar eso para reducirlo”. Entonces fue cuando miraron a Tobin, “un profundo defensor del sistema capitalista”, que había introducido décadas antes una “buena solución”. ATTAC, como comentamos anteriormente, se dedicó a difundir y convencer de la idoneidad de ese impuesto. Y el proceso fue muy largo hasta llegar a los últimos años. García Zaldívar destaca que en 2011 se consiguió que el Parlamento Europeo aprobara la implantación de esta tasa. Pero, de nuevo, las resistencias, especialmente de los británicos, impidieron su aplicación.

“Hace dos o tres años ya pensamos que había que centrarse en España porque lo de Europa no iba a salir”, señala. Lo que se va a tramitar ahora por el nuevo gobierno de PSOE y Unidas Podemos, explica este economista, es que a los que compran acciones de determinadas grandes empresas se les aplicará un impuesto con un tipo impositivo muy bajo. “No es lo que proponíamos”, afirma. No obstante, la organización prefiere ver el lado positivo. “Saludamos que esto eche a andar, haremos alegaciones y enmiendas diciendo lo que queremos”, añade.

Lo que se deja fuera el Gobierno son, por ejemplo, las divisas. “El mercado de compraventa de moneda es uno de los agujeros especulativos más importantes del mundo”, señala el miembro de ATTAC. Según su visión, además, los tipos impositivos que se apliquen deben ser variables y los hechos se tienen que ampliar. “No tocan los derivados, que por ejemplo el proyecto europeo lo tocaba. Y toda la especulación que se hace desde la alta frecuencia, con algoritmos. Ya no son personas las que especulan sino programas, algoritmos”, añade.

Para García Zaldívar, los anuncios de esta tasa, también la de la “tasa Google”, tienen básicamente una finalidad recaudatoria. “Vamos a seguir denunciando que los procesos especulativos son nefastos para la sociedad y provocan crisis. Vamos a seguir haciendo pedagogía”, afirma.

Otras luchas del movimiento

ATTAC no se ha quedado nunca sólo con la reclamación del impuesto a las transacciones financieras o Tasa Tobin. La defensa de los servicios públicos, por ejemplo, ha sido otro de sus campos de batalla. Uno de sus hitos fue formar parte de la Plataforma contra la Privatización del Canal de Isabel II.

“Tuvimos mucho que ver en el 15M, con gente de Democracia Real o plataformas por la Vivienda, habíamos participado en las asambleas previas”, señala Lucía. ¿Cómo ve esta veterana activista la lucha social en la actualidad? “El campo de atención e interés social se ha desplazado. Pero eso no quiere decir nada, mi opinión es que ahora que cumplimos 20 años, este movimiento es más necesario que nunca. Creo que se está demostrando que todo lo que decíamos se está cumpliendo, nunca tanto el poder económico se había concentrado en menos manos”, afirma. ATTAC, por cierto, ha sido “cantera” de políticos a la izquierda del PSOE. Uno de los ejemplos más significativos es el de Alberto Garzón, coordinador de IU y hoy ministro de Consumo.

La lucha sigue, avisa Lucía. “Llevamos 20 años pidiendo que se implante el impuesto, todo el mundo nos decía que era imposible. Pero ahora es un paso muy valiente el que se ha dado”. En todo caso, desde la organización van a “exigir mucho control de los mercados financieros o más contundencia para vigilar los paraísos fiscales”. “Vamos a seguir defendiendo los servicios públicos y es muy importante todo lo que significa la lucha contra el cambio climático o denunciar la economía verde, que se ha convertido en otro producto financiero con el que están ganando mucho dinero grandes empresas”.

ATTAC está de aniversario. Por ello, los próximos meses realizarán actos públicos especiales. Uno de los más destacados tendrá lugar el 24 de abril en Valencia con la presencia de Ignacio Ramonet más de 20 años después de aquel editorial.

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