¿Debemos hacernos los tontos?

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La ilegalización del nuevo partido de la izquierda abertzale no va a ser fácil y eso, en sí mismo, es una buena noticia. Significa que los elementos nuevos de los estatutos de esa nueva formación los acercan a los requisitos legales. Buen intento, pero conocemos sus caras, sabemos quiénes son: hará falta un esfuerzo más. El hecho de que un partido pretendidamente nuevo se estrene con líderes viejos no permite demasiadas alharacas. Rufi Etxeberria, Íñigo Iruin, Joseba Permach están vinculados históricamente a ETA. Ayer se presentaron como si, recién llegados de otro planeta, hubieran leído la Ley de Partidos y se hubieran dispuesto a cumplir sus requisitos. Que ellos empiecen ahora a acatar la legislación no nos obliga a nosotros a olvidar sus caras.

Cuando se da esa continuidad en las personas, las leyes y los tribunales españoles ya han dejado claro que se debe exigir un rechazo explícito de la violencia. En su intervención pública de ayer, Rufi Etxeberria señaló textualmente: “La Izquierda Abertzale rechaza y se opone al uso de la violencia, o la amenaza de su utilización, para el logro de objetivos políticos y, eso incluye la violencia de ETA, si la hubiera, en cualquiera de sus manifestaciones”. Este aparente rechazo de la violencia presenta varios inconvenientes. El primero y fundamental es que ETA no ha abandonado las armas, y por tanto la amenaza sigue existiendo. La segunda, ETA condicionaba en su último comunicado ese abandono definitivo a unas concesiones políticas, es decir, mantiene la violencia como principal elemento de persuasión en la dinámica política. La tercera, los terroristas concluían ese comunicado con estas palabras: “ETA no cejará en su esfuerzo y lucha por llevar a término el proceso democrático, hasta alcanzar una verdadera situación democrática en Euskal Herria”.  Insistían explícitamente en la amenaza.

El rechazo al terrorismo que escenificó ayer la izquierda abertzale se refiere a una violencia abstracta. Si hubieran querido rechazar la violencia real, les habría bastado con pedir a ETA que ceje en su amenaza presente, o bien habrían declarado su ruptura expresa con la banda. La izquierda abertzale no rechaza la violencia pasada porque no lo quiere hacer; no rechaza la violencia futura, porque dicen que no ha ocurrido aún, de ahí esa expresión de “si la hubiera”. El problema es que sí la hay aquí y ahora, pero no rechazan tampoco la violencia presente porque fingen no verla; pretenden que la amenaza no persiste, porque quieren convencer a ETA, quieren empujarla poquito a poco, para que sin darse cuenta llegue a abandonar la violencia. Dan por bueno el último comunicado de ETA, pese a que incumple los principios Mitchell que con frecuencia invocan. El segundo principio hace referencia al “desarme total de las organizaciones paramilitares”. Y el problema no es que ETA no se haya desarmado, es que la izquierda abertzale ni siquiera se lo ha pedido en la Declaración de Guernica de septiembre pasado. Se contentó con un “alto el fuego” que no disipa, insisto, la amenaza.

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Ese nuevo partido de la izquierda abertzale rechaza la violencia como abstracción. Pero la sociedad española sabe que se trata de una realidad muy tangible. Lo ha sido en las últimas décadas de nuestra historia, lo sigue siendo hoy y lo será siempre para las víctimas.

La disyuntiva que la izquierda abertzale plantea a los demócratas es si queremos hacernos los tontos, si fingimos con ellos que la violencia es una abstracción, si aceptamos un rechazo retórico como mero expediente utilitario para lograr la legalización. O si, por el contrario, esperamos a ver la trayectoria de esa izquierda abertzale y les damos la ocasión de concretar su compromiso con los principios democráticos en los próximos años. ¿Tenemos alguna prisa? ¿Tenemos algún motivo para hacernos los tontos?

9 Comments
  1. Jonatan says

    NO.

  2. Juantxo says

    Bueno razones para mirar hacia otro lado siempre hay alguna, por ejemplo como dice el eslogan del banco frente a mi casa » solamente si somos exigentes con nosotros mismos podemos serlo con los demás » y yo me pregunto ¿nuestra democracia que tal anda de salud?

  3. desdemibaluarte says

    Os invito a leer mi reflexión del tema en el post: «¿’Semos’ gilipollas?» http://xurl.es/m044b

  4. Torquemada says

    ¿O DEBEMOS HACERNOS LOS LISTOS? Como lo hace la brillante lingüista del post. Estoy con Juantxo: «ese nivel de exigencia democrática» dejaría fuera de juego -mucho antes que a esos vascos tan malos- a la oposición, que nunca ha denostado con firmeza el pasado franquista. Por no hablar del monarca perjuro y de toda la re-restauración. Porque ya que hablas de caras, Irene, ¡por Dios, empieza por la del rey que es la más conocida! Y no seas más papista que el papa. Si la ley exige un rechazo explícito…manifiestamente lo han hecho. No te inventes nuevas categorías extralegales: que si solo condenan la violencia abstracta (!): «…Y, eso incluye la violencia de ETA, si la hubiera, en cualquiera de sus manifestaciones”. Condenan explicitamente la violencia de ETA, cosa que no hacían antes (ni entiendo que deba exigirse a ningún partido, de hecho a los demás no se exige, salvo que nos identifiquemos con la España de Torquemada). Incurres finalmente en un juego de intenciones, por lo demás, superfluo. Tal es demostrar lo que pretenden o quieren, y resulta cómico, a pesar de lo siniestro, eso de que quieran convencerlos (los de IA a ETA) de que dejen de matar, poquito a poco, sin que se den cuenta. Ellos, desde luego, no son los más indicados para valorar concretamente allí y ahora (o antes) la violencia y amenazas de ETA, pero su condena -insisto- no puede ser más explícita. A no ser que esta nueva España inquisitorial sea la que redacte el auto de fe (democrática) que ellos deban firmar. Y si no ellos, me temo, ¿quiénes?
    Un solo detalle más. Iñigo Iruin es un letrado al que no encuentro vinculación histórica con ETA. ¿O que debemos entender vagamente por vinculación histórica? Me recuerda a la España más franquista y reaccionaria la asimilación jurídico-penal del abogado a la de sus defendidos.

  5. aquí y ahora, pero no rechazan tampoco las torturas presentes porque fingen no verla says

    Los hay que no olvidamos nada.
    Ni nos creemos que el terrorismo de ultraderecha estuviera desligado de los aparatos del estado como quieren vender los apologetas de la transición. Ni el BVE, ni el ATE, ni el GAL, ni los asesinatos de los abogados de Atocha, etc,etc, eran ejecutados por «terroristas incontrolados».Ni por supuesto lo de Vitoria o Montejurra en el 76, y siempre nos sorprendió que un terrorista de la triple A con más asesinatos en su haber que el mismísimo De juana chaos, identificado como uno de los autores de la matanza de Carlistas en Montejurra, nunca fuera procesado e incluso trabajó alegremente de guardaespaldas de Fraga hasta mediados de los ochenta. Tampoco fue nunca extraditado a Argentina a pesar de las solicitudes de los jueces y Rodolfo Almirón que así se llamaba el terrorista murió placidamente en su cama y calladitro sin pagar por ni uno solo de los muchos asesinatos que cometió de motu propio o por orden de sus jefes y empleadores.

    No olvidamos nada, pero tenemos que tragarnos que los familiares de las víctimas argentinas y españolas de este terrorista amigo y en su día empleado de Fraga, no llegaran a verle procesado ni condenado.
    No podemos olvidar que aquí «los aliados republicanos que lucharon contra hitler y liberaron París» pactaron con los franquistas aliados de Hitler y Mussolini.
    Muerto el Perro montaron un partido político que defendía lo mismo que el dictador, y nunca pagaron por sus crímenes ni su complicidad con los 40 años de terrorismo de estado y represión permanente.
    !En Rumanía el tirano fue fusilado (y eso que era aliado de USA), aqué dejó nombrado sucesor y ministros fundando un partido de gobierno, que sigue nengandose a condenar el régimen, ni investigar sus crímenes, ni siquiera quiere identificar y honrar a las víctimas.

    No podemos olvidar los últimos 80 años de nuestra historia ni engañar a las nuevas generaciones con reelaboraciones amañadas del pasado.
    No podemos olvidar quien fue Meliton Manzanas o CArrero Blanco y tantos otros con los méritos que hicieron en vida para que recibieran la «medalla al mérito constitucional» a título postumo.
    Como decía Mario Benedetti «un dictador no de redime suicidándose, pero algo es algo» de la misma forma que hitler hubiera muerto asesinado en uno de los atentados que sufrió no le habría convertido en «una víctima del terrorismo».
    Bueno si hubiera sido en España tal vez sí, dónde parece que lo que cuenta es la forma de morir y no l que hiciste en vida, al menos para algunos tiranos o cómplices de las tiranías.

  6. Aleve Sicofante says

    Dice Torquemada: «su condena -insisto- no puede ser más explícita»

    Ya lo creo que sí. Para empezar, no hay una condena sino un «rechazo». La cuidadosa elección de las palabras es elocuente. Pero nadie les ha pedido que condenen «la violencia», sino la violencia de ETA y es inverosímil que quienes han dirigido la banda no se desmarquen por completo de ella. Desde luego este nuevo partido no lo hace.

    Ni nos hacemos los listos ni queremos hacernos los tontos. Ya veremos qué dicen los jueces, pero tienen argumentos de sobra para desconfiar de esta nueva puesta en escena.

    Lo que decimos quienes no somos jueces es que hay que ser muy, pero muy cándido, para dar por bueno el show de ETA. Tienen más de 300 millones de razones para mentir y cualquier paisano sabe que mienten. (A todo esto, ¿por qué pagamos a los partidos elegidos?)

    «Nos», por cierto, somos los que llevamos demasiados años viéndolos matar con excusas surrealistas, es decir, todos los millones de ciudadanos de España, descontados los cien mil compinches que tienen los asesinos en el País Vasco.

  7. Mao says

    Es difícil posicionarse con un simple «sí» o «no» ante la legalización de Sortu. Pero, lamentablemente, los políticos y los periodistas, en su mayoría, lo harán. La oposición PP ya calienta motores, arrancará unos cuanros votos más. El PSOE, como casi siempre caerá en ese discurso ambigüo del «serán los jueces …». Y los jueces, a los que nunca se les ha exigido carné de demócratas (casos tenemos miles) decidirán, al menos es mi apuesta, que NO.
    Coincido plenamente con algún comentario solicitando el mismo trato a Sortu, que al PP, o a Falange Española, o a Democracia Nacional, o, incluso a Voces contra el Terrorismo y su posición ante la violencia del estado nacional instaurado desde 1936 (a Garzón por menos lo han mandado a la conchinchina), especialmente en lo relativo a poder recuperar los restos de nuestros familiares.
    En fin, pese a que serán no legales, esperemos que den un paso másy se olviden de estrategias. Con toda probabilidad, si Sortu reclama a ETA que desaparezca, ganará muchos más votos de lo que creen, ganará sensatez y visión histórica, y si fueran capaces, lo son, de pedir perdón por el daño, trágico, que ha supuesto su manera de entender el mundo, ganarían, al menos, algo de respeto. Todo ello desde el punto de vista de quien cree que sus reivindicaciones políticas dependientes de la Independencia son un tufillo caduco y sin sentido desde el marxismo, que según muchos de ellos les ha inspirado.

  8. http://www.atleticosporelcambio.com says

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