El 'caso Bárcenas' desata el 'fuego amigo' en el PP

La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, junto al presidente regional, Ignacio González, en la última reunión de la Junta Directiva del PP madrileño. / Kote Rodrigo (Efe)

Probablemente,  el personaje  más odiado (a la par que  temido) en el PP,  en estos días, es su extesorero, Luis Bárcenas, de quien no hace tanto tiempo  el propio Mariano Rajoy aseguró que "va a ser muy difícil demostrar que no es inocente", o al que calificó sin titubear de "persona honesta??????". Bárcenas ha pasado de ser el honrado y abnegado tesorero, al que el PP pagaba la defensa jurídica, además de mantenerle un suculento salario (despido diferido, sí, pero una morterada mensual en cualquier caso) a ser el "delincuente" o el "mentiroso" sin presunción alguna, porque sus compañeros del PP no se molestan ya en guardar ni las formas jurídicas, que "no merece ser respondido por el presidente del gobierno". Pero en el siguiente escalafón, en el capítulo de las fobias, irrumpen con fuerza dos pesos pesados del PP: su presidente de honor, José María Aznar, y la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre. A ambos se les tacha de desleales e incluso de conspiradores en las conversaciones de pasillos de los dirigentes populares. Y, para que no falte un perejil, en la teoría de la presunta conspiración para desalojar a Rajoy del poder, incluyen, desde el entorno del presidente, al periodista Pedro J. Ramírez, de quien un dirigente popular asegura sin ruborizarse que "está obsesionado con cargarse a Rajoy porque no le invita a cenar, como hacía (José Luis Rodríguez) Zapatero"

Dirigentes del entorno de Rajoy tachan cuando menos de "desleal" a Esperanza Aguirre. Aunque en público algunos portavoces autorizados del PP ya han empezado a responder a las críticas de la expresidenta madrileña recordándole que la trama Gürtel se gestó y alimentó en gran medida en la Comunidad de Madrid que ella presidía y con la inestimable colaboración y/o participación directa  de algunos de los miembros de su equipo (así lo insinuó anteayer el diputado Rafael Hernando al ser preguntado por  las opiniones críticas de Aguirre)  lejos de cámaras y micrófonos, la réplica, cargada  de reproche a la expresidenta se multiplica y se endurece. "Tiene un morro que se lo pisa- asegura un dirigente territorial en relación a la lideresa- porque los chorizos de la Gürtel estaban todos instalados en su gobierno y en el partido que todavía preside". Otro dirigente popular, cercano a Rajoy, señala que "ella suelta su crítica ante los micrófonos, antes de entrar en las reuniones del partido y una vez allí se calla, porque sabe que tiene mucho que callar...". No acaba aquí la lluvia de críticas que recibe la presidenta madrileña. Desde el gobierno hay quien aventura que "aunque no tiene nada que hacer en el partido, como ya quedó claro en Valencia, no soporta que Rajoy siga ahí y hace todo lo que puede por moverle la silla todos los días,  aunque no lo consiga". Lo que sí ha conseguido es ganarse enemistades y reproches del entorno de Rajoy, cuando no desatar la sospecha de que participa en la supuesta conspiración para tumbar a Rajoy.

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En el caso de José María Aznar cuentan que, desde que apareció publicada en el diario El País la primera entrega de los papeles de Bárcenas su actitud ha sido la del reproche e incluso la de la amenaza. Según la versión del marianismo , Aznar ha tratado de imponer una línea de respuesta ante el ‘caso Bárcenas’ y, como no lo ha logrado, "va por libre y se ha instalado en el reproche permanente, más a la dirección del partido que a Bárcenas". Con todo, el expresidente se está granjeando también ataques y descalificaciones de sus compañeros,   aunque sea "por lo bajini". "Es que Aznar es una vaca sagrada en el PP- bromea uno de sus  actuales dirigentes- pero la verdad  es que hay momentos en los que si se fuera a mugir a la India nos haría un favor..."  Un miembro del gobierno, sin embargo, rechaza la tesis de que Aznar está también detrás de la conjura anti-Rajoy, pero sí admite que "Aznar está incómodo y está incomodando al partido. No se ha dado cuenta de que su tiempo político ya pasó". En medio de tanta crítica no faltan quienes recuerdan que la trama Gürtel se desarrolló bajo su mandato, cuando   era todopoderoso en el PP.

El "fuego amigo " se ha desatado en el PP, mientras Rajoy guarda silencio y el Grupo Parlamentario Popular lo blinda para que no tenga que comparecer y dar explicaciones ante la Cámara en relación al ‘caso Bárcenas’. Blindaje parlamentario, sí ,pero no hay blindaje posible ante el fuego amigo.