Parot, ¿doctrina o chapuza?

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Doctrina_Parot_Tribunal_Estrasburgo
El presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Dean Spillmann (dcha), y el subsecretario Michael O'Boyle (izda.) hacen pública, ayer, dia 21, la sentencia que anula la 'doctrina Parot'. / Patrick Seeger (Efe)

Lo de Estrasburgo no es un jarro de agua fría, aunque a mucha gente se lo parezca. Es, sintiéndolo mucho, lo normal. La doctrina Parot fue siempre una chapuza. Un burdo escarnio del derecho. Un contradiós. Un inmenso talón de Aquiles de nuestro sistema jurídico. Bueno, pues nos lo acaban de pisar bien pisado, y con razón.

Una de las múltiples secuelas del franquismo es el miedo que todavía dan en este país cosas como la cadena perpetua, así sea revisable. Lógico. Después del pozo sin fondo de la dictadura, cuando la cárcel fue durante muchos años la forma de enterrar en vida a mucha gente que molestaba, cuando los tribunales y las leyes eran de hierro para unos y de goma para otros, se comprende que nos obsesionáramos todos un poco con hacer el sistema penitenciario mucho más racional y mucho más garantista. Resultado, aquí el que la hace la puede pagar relativamente barata si tiene un buen abogado, redime penas por el trabajo, etc.

Ojo que hasta eso es opinable. Veinte o treinta años de cárcel, que ahora mismo es más o menos lo máximo que se puede cumplir, ¿son la fruslería que parece? Que me perdonen las víctimas del terrorismo y de toda clase de crímenes, pero a mí me parece que no. Recordemos que esa señora que ha dado pie a esta tormenta jurídica, Inés del Río Prada, fue detenida el 7 de julio de 1987, y desde entonces no ha vuelto a pisar la calle. Eso significa que el pasado 7 de julio, San Fermín, cumplió 26 años entre rejas. Se dice pronto.

¿Que repugna a la razón y a la decencia que dé igual matar a una persona que a decenas de ellas? Sin duda. Pero eso nos obliga a mirar en el fondo de nuestra ley y de nuestro corazón y decidir con valentía y con honestidad cuáles son exactamente nuestras prioridades. Qué nos parece más importante. Si queremos un sistema que deje abierta ni siquiera una rendija a la reinserción, la compasión o la clemencia, habrá que convenir en que es bueno que hasta los peores criminales puedan volver a ser libres algún día. Si priorizamos el castigo y el derecho de la víctima a no perdonar es otra cosa, claro. Pero también es otra ley. Otro mundo. Por ejemplo Estados Unidos, donde hay pena de muerte, cadena perpetua revisable y sin revisar y prisiones de máxima seguridad con celdas de aislamiento en las que pueden estar encerrados durante AÑOS presos americanos comunes (ni siquiera estamos hablando de Abu Ghraib o de Guantánamo).

En resumen, hay que elegir. Y atenerse a ello una vez elegido, porque la ley no puede ser a la carta. No puede haber beneficios penitenciarios para unos sí y para otros no. No se puede tener un código penal y luego tomárselo a cachondeo o hacer chapuzas como la doctrina Parot que con arrolladora lógica jurídica acaban de tumbar en Estrasburgo…entre otras cosas porque Estrasburgo es competente para tumbarla, y nosotros lo sabíamos cuando suscribimos los convenios y acuerdos internacionales que suscribimos, y que tenían que haber tenido muy en cuenta los autores de la difunta doctrina. ¿A qué estaban, a qué estamos jugando?

El resultado es que ahora nos encontramos en el peor de los escenarios posibles: teniendo que sacar a toda prisa y de mala manera a una cincuentena de presos etarras que llevan todos la friolera de más de 25 años en la cárcel, lo cual tendrá un impacto devastador en las diversas asociaciones de víctimas a las que se prometió durante años (¿basándose en qué?) que esto no podía ocurrir. Sin que el hecho de que ocurra arregle nada por el otro lado, porque consta que se está cumpliendo la ley con rencor y a regañadientes. Muy a regañadientes.

Pues haber hecho las cosas bien desde el primer día.

8 Comments
  1. Verbarte says

    La chapuza Parot es fruto de la espiral manipuladora a la que se ha sometido el terrorismo en este país. http://wp.me/p2v1L3-pB

  2. Lorenzo says

    Que se pudran en la cárcel. ¿Cuanto nos cuesta un asesino en la cárcel en cadena perpetua por español?- seguro que poco o nada….
    Para la gente de bien este tipo de condenas nos trae sin cuidado… Creo que la gente de bien preferimos pagar y quitar a esta gentuza de las calles

  3. GENTE CORRIENTE says

    Totalmente de acuerdo con el artículo. Hay que elegir y sobre todo hay que saber que hasta 1995 había un Código Penal que permitía redimir penas por el trabajo y que se aplicaba a TODOS los reclusos. En 1995 eso se terminó y los que cometieron delitos a partir de ese año podrán llegar a cumplir hasta 40 años.

    A mí sin embargo me gusta más entender la pena de prisión en su otra vertiente, la de rehabilitar al reo.

  4. tolstoi says

    Ni una cosa ni otra. Parte de una mala ley, que seguimos teniendo y que esta es interpretada de una forma logica en cuando a la etica y moralidad.
    Al ser una interpretacion y no una ley, el T de la Haya, lo que hace es interpretar una interpretacion, cosa que no le corresponde y en ultimo caso no debe de ser de obligado cumplimiento. La ley debe ser para impartir justicia, si lo que imparte es injusticia va contra la justicia, y con el mismo ser de ley/justicia.

  5. Marifé says

    Estoy hasta el chocho de este tema, a partir de ahora «Doctrina Parrús»

  6. Amsterdam14 says

    Completamente de acuerdo. La Doctrina Parrot es una chapuza mas de las que caracteriza al Estado Espanol. Es hora de tener un debate claro sobre la justicia, sobre las penas maximas en general y en particular para terroristas y a partir de ahi, ser consecuente y aplicar la norma, sin interpretaciones arbitrarias en funcion de lo que mas convenga electoralmente. Personalmente, 26 anos por destrozar 24 vidas y la de sus familias me continuan pareciendo poco…y lo que mas asco me da es ver como se acogen a los derechos democraticos cuando su principal objetivo ha sido siempre torpedear esa democracia…porque no tuvieron en cuenta que sus victimas tenian esos mismos derechos?

  7. Vicente Torres says

    Yo estoy de acuerdo en que hay que dejar una posibilidad a los peores presos. Pero tendría que ser un tribunal el que los examinara periódicamente para comprobar su evolución. Creo que Del Río sigue siendo etarra y si se dieran las mismas circunstancias volvería a matar. No hay ningún atisbo de arrepentimiento en ella.

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