Más granada y menos política

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Granada_fruta
Imagen: pixabay.com

Yo como soy de letras me he acostumbrado a vivir de espaldas a los números y a la realidad empresarial de este país o de cualquier otro. Pensar en dinero me aburre. Es más, me deprime. Pero debe ser verdad, según me subraya alguien más sabio que yo, que todos los que nos hemos criado al calor de la falsa idea de una irreversible abundancia infinita, mejor nos vamos haciendo a la idea de que se acabó lo que se daba… Que lo de que inventen, o creen riqueza ellos, hay que irlo revisando si no queremos acabar con lo puesto o peor.

Pienso en esto cuando me sale al paso la oportunidad de visitar en Murcia unos laboratorios, los del grupo Probelte Pharma, creadores de la gama de productos Keriba, basados en extractos altamente concentrados y purificados tanto de la granada como del aceite de oliva. Cogen no sólo los granos de la granada sino la granada entera, cáscara incluida, la machacan y la refinan en unos concentrados que se usan para elaborar zumos y también preparados que se encuentran en la frontera entre el alimento y el medicamento.

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Entre otras cosas hacen eso porque la granada se distingue de otras frutas rojas, y de otros colores, por unos compuestos fenólicos, las punicalaginas, que están más concentradas en la parte aparentemente desechable (la amarilla y amarga entre los granos). Este principio bioactivo es un poderoso antioxidante y vasodilatador que previene desde las varices hasta los problemas cardiovasculares pasando por mantener a raya la disfunción eréctil, los problemas de próstata y muchas cosas más.

Es muy interesante ver cómo lo hacen. Las instalaciones parecen de la NASA: salas estériles donde el personal trabaja enmascarado y enguantado de pies a cabeza. Sobre todo en las dependencias que se ocupan de utilizar los principios bioactivos de la casa para crear vacunas personalizadas. Compuestos a la carta que durante años trabajarán para inmunizar a las personas por ejemplo contra la excesiva sensibilidad al polen, a los ácaros, al pelo de los animales domésticos, etc.

Esto de las alergias me llama especialmente la atención. Así por las buenas me entero de que la inmensa mayoría de personas alérgicas que acuden a la Seguridad Social de nuestro país reciben como mucho un parche. Les chutan antihistamínicos y a correr. Es verdad que no todas las alergias son reversibles. Y es verdad que acometer el intento de curarlas es más caro que recetar cuatro pastillas para salir del paso. Pero ocurre, y más en estos tiempos, que lo que parece pan para hoy amenaza con ser hambre para mañana, sobre todo cuando se están multiplicando las alergias infantiles. Aunque pueda llevar tres años de inmunización desactivar una alergia infantil, ¿vale o no vale la pena? ¿No es mejor que tener a una persona alérgica de por vida?

Este es el tipo de cosas del que normalmente no te enteras moviéndote en un ambiente de políticos, intelectuales de medio pelo (o aunque lo tengan un poco más largo), tertulias, etc. Ese es el tipo de realidad o de problemática de fondo que en general no se comenta, analiza ni aborda en ninguna esfera pública. Que pasa desapercibidamente en silencio.

En resumen, que es urgente salir. De la burbuja, digo. De los despachos y hemiciclos donde no se entiende nada, y menos que nada, la lucha diaria de muchas empresas y personas de este país para sacar adelante proyectos, luchas, ideas, con poco a favor o incluso con todo en contra. Los de Probelte Pharma me enfatizan que toda la maquinaria que utilizan se la han hecho hacer a medida. Que lo suyo es todo de autor. Te lo dicen con una fe sin límites no ya en el producto sino en el futuro.

Es complicado salir adelante en un país gobernado mayormente por gente que nunca ha trabajado en nada concreto al margen de la política, en nada real, y cuya única oposición parece consistir en gente que dice que hay que odiar a muerte y desconfiar hasta la médula de los que hacen cosas y son sospechosos de querer ganar dinero haciéndolas. La desconexión entre gente que tiene ideas y gente que tiene iniciativa empieza a ser sistemáticamente alarmante.

Bien fritos (y comidos por la oxidación y las alergias…) nos tienen entre esos dos fuegos.

3 Comments
  1. celine says

    No sea pesimista, Grau. Por rara fortuna. quedan aún en España personas que tienen ideas y luchan por ponerlas en marcha. Hay que confiar en que no se marchen todas. Pero el espectáculo político de los presuntos líderes a codazo limpio en busca del sillón purpurado es verdaderamente atragantante y pesado. En eso, completamente de acuerdo.

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