Los portavoces del PSOE y CiU se niegan a escuchar al ministro principal de Gibraltar

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El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, en una imagen de archivo. / Efe

La dirección del PSOE y del Grupo Parlamentario Socialista ha decidido mantener el seguidismo de la política gubernamental respecto a Gibraltar, hasta el punto de que su portavoz en el Congreso de los Diputados, Soraya Rodríguez Ramos, ha considerado "inconveniente e inadecuado" reunirse mañana, miércoles, con el ministro principal de Gibraltar, el socialista Fabián Picardo. Rodríguez ha declinado asistir a la ronda de contactos que, para fomentar el diálogo de buena vecindad, mantendrá el dirigente gibraltareño en Madrid con representantes de varios grupos parlamentarios.

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Según fuentes del Grupo Socialista, la portavoz ha optado por rebajar la importancia de la petición de diálogo de Picardo y ha encargado al portavoz de la Comisión para las relaciones con la Unión Europea, Juan Moscoso, que se preste a escucharle. La decisión contrasta con la apuesta por el diálogo político y las relaciones de cooperación y buena vecindad que propugnan los diputados del PSOE de Andalucía y con las demandas de solución formuladas por la alcaldesa socialista de La Línea a los problemas creados a los trabajadores y al comercio por el Gobierno español con los controles en la verja.

Tampoco el portavoz del grupo catalán de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, ha aceptado reunirse con Picardo. En este caso, el encuentro será con el portavoz de Exteriores, Jordi Xuclà. Esa actitud de Durán se concilia malamente, salvando las distancias, con su insistente petición de diálogo al presidente Mariano Rajoy sobre el contencioso catalán. Durán, que preside la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, ha mantenido reuniones institucionales con personajes de gobiernos autocráticos y no tuvo mayor inconveniente en viajar la legislatura pasada con José Bono a Guinea Ecuatorial para iniciar la nueva etapa de diálogo con el dictador Teodoro Obiang Neguema tras el descubrimiento y la explotación de las grandes reservas de petróleo en la antigua colonia española.

De este modo, los dos principales grupos de la oposición en número de escaños, el PSOE y CiU, evitan los contactos de alto nivel y asumen la negativa al diálogo político con Gibraltar que marcó el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, desde el comienzo de la legislatura y que se transformó en abierta hostilidad tras el lanzamiento hace un año de setenta bloques de hormigón por parte de las autoridades gibraltareñas entre el istmo y la costa del Peñón para proteger las especies marinas. Los principales perjudicados de la falta de diálogo han sido los pescadores, los trabajadores y la población civil de ambos lados de la verja. Los estrictos controles aduaneros implantados por el Gobierno español en respuesta a los bloques y con el argumento de evitar el tráfico ventajoso de tabaco desde el Peñón, siguen todavía provocando largas filas y dilaciones para pasar la aduana y han afectado al comercio de la zona española porque los gibraltareños evitan cada vez más salir de compras y esparcimiento a las localidades del Campo de Gibraltar.

La cerrazón al diálogo, según la consigna patriótico-política del Gobierno del PP, ha sido asumida asimismo por el grupo de UPyD por entender que así favorece la descolonización. Los demás grupos no comparten la política del ministro Margallo, quien no ha dudado en elogiar al ministro franquista Castiella, partidario y promotor del aislamiento y el apartheid de la población gibraltareña.

Además de informar de la situación a los representantes de los distintos grupos parlamentarios que han aceptado escuchar sus planteamientos, el jefe del Gobierno gibraltareño mantendrá un almuerzo informativo organizado por el diario El País y una cena con un grupo de periodistas. Hoy martes acudirá a una comida con los jefes del Grupo Joly, que edita nueve periódicos provinciales y comarcales en Andalucía.