Sánchez atenderá la petición de los barones de retrasar las primarias hasta después de las municipales

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Pedro Sánchez, en primer plano, anoche, en la sede del PSOE. Tras él, Madina y Rubalcaba. / Víctor Lerena (Efe)

Cuando Eduardo Madina le presionó en el debate electoral de Ferraz, Pedro Sánchez dijo que propondría que las primarias se celebrasen en noviembre, como estaba acordado por el actual Comité Federal del PSOE que será renovado en el Congreso Extraordinario de los días 26 y 27 de julio. Pero, ya entonces, durante el debate, introdujo una idea en la que ha vuelto a insistir tras ser elegido secretario general por el voto directo de los militantes: "La fecha la vamos a decidir entre todos y el Comité Federal tendrá la decisión última".

Esa es la clave, según los dirigentes socialistas consultados por cuartopoder.es, para que, al final, las primarias que elijan al candidato a presidente se retrasen hasta después de las elecciones autonómicas y municipales de mayo del año que viene. Porque, aunque sea Sánchez quien proponga a sus nuevos miembros, los barones de las federaciones que le han apoyado, especialmente los de Andalucía, Castilla-La Mancha y Madrid (también el del País Valenciano, Ximo Puig, aunque allí ya se han celebrado las primarias autonómicas), conformarán una nueva mayoría que va a reclamar el cambio de fecha.

Por varias razones. La principal, según los dirigentes territoriales consultados, porque la elección en primarias del nuevo secretario general despeja muchas dudas. Por ejemplo, el temor a que un adelanto de las generales les obligase a aceptar que Alfredo Pérez Rubalcaba se presentase de nuevo por la falta de tiempo para celebrar unas primarias serenas, abiertas y con participación de la ciudadanía como deben ser según los Estatutos. Ahora, la premura podría resolverse con el aval del Comité Federal para que el nuevo secretario general fuese el candidato presidencial.

Esa razón se fundamenta también en el hecho de que las primarias han sido un éxito interno y externo para el PSOE por la forma en que se han celebrado. Han hecho historia. Y de la buena, según vencedores y vencidos. De ahí que nadie vea como un drama que se propusiera a Sánchez en caso de emergencia por adelanto electoral.

Sin embargo, en el PSOE se parte de la idea de que Mariano Rajoy agotará toda la legislatura. Y nadie duda de que la administración de los tiempos políticos es fundamental. Susana Díaz (aunque a ella no le afecte porque las elecciones andaluzas serán, si no se adelantan, en marzo de 2016), Emiliano García Page, Tomás Gómez y los secretarios generales de Valencia, Aragón, Canarias, Baleares, Murcia y La Rioja, los que han apoyado a Sánchez, no quieren que el éxito de las primarias por la secretaría general se eche a perder generando una imagen de división interna como consecuencia de las primarias a la candidatura presidencial. Incluso algunas de las federaciones que han apoyado a Madina comparten ese criterio porque saben que una nueva confrontación entre el nuevo secretario general, Madina e incluso Carme Chacón, que no descarta presentarse, perjudicaría la imagen de renovación y de recuperación ganada ahora por el PSOE. Lo que, en consecuencia, dicen, afectaría negativamente a los resultados de las elecciones autonómicas y municipales que se celebrarán sólo seis meses después. Sobre todo si, como ocurriría, se obliga a los dirigentes territoriales a pronunciarse a favor o en contra de uno u otro candidato cuando están a las puertas de los comicios.

De ahí que se esté extendiendo el criterio de que será suficiente con celebrar las primarias de candidatos a comunidades autónomas (se excluyen Andalucía, Catalunya, Euskadi y Galicia) y a las grandes alcaldías españolas (los socialistas creen que pueden gobernar, aliados con IU y/o Podemos, en más de 40 ciudades importantes, incluida Madrid) y dejar para después de mayo del 2015 las de candidato a la presidencia del Gobierno. Es más, otro argumento de peso que se esgrime es que si las primarias presidenciales se celebran tras las municipales y autonómicas pueden aprovecharse, como sucedió en Francia con François Hollande, para movilizar al electorado y utilizarlas como precampaña electoral, lo que consideran que podría ser decisivo para derrocar a Rajoy si la economía, como es previsible, no remonta de verdad.

En definitiva, si el nuevo Comité Electoral revocase la fecha de noviembre sólo haría lo mismo que el último Comité, todavía controlado por Rubalcaba, cuando revocó lo decidido anteriormente, incluso los acuerdos estatutarios del Congreso de Sevilla, para que se celebraran primarias a la secretaría general. Y de acuerdo con los Estatutos, en los que se fija que el Comité Federal es el máximo órgano del partido entre congresos.

1 Comment
  1. Guiller says

    ¿Y las consultas a las p… bases qué? Yo me lo guiso yo me lo como. Si que empezamos bien.

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