El Gobierno silencia la caza de republicanos en la entronización de Felipe VI

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Una imagen del uso de la fuerza que hicieron los antidisturbios en una de las detenciones practicadas en la Puerta del Sol de Madrid el día de la proclamación del rey Felipe VI. / Efe

Cuando se cumple un mes de la proclamación del rey Felipe VI de Borbón y Grecia como jefe del Estado, el Gobierno de Mariano Rajoy Brey sigue sin responder a las preguntas de varios diputados sobre la represión que sufrieron en Madrid los pocos ciudadanos que se atrevieron a exhibir símbolos republicanos y a reclamar la democratización de la Jefatura del Estado. En una ciudad blindada y encapsulada por unos 10.000 efectivos de distintos cuerpos policiales y militares, con más de trescientos tiradores de elite en los tejados, la policía pegó y detuvo a una decena de personas que se reunieron en la plaza de Tirso de Molina y en la Puerta del Sol, por el enorme delito de exhibir banderas y símbolos republicanos y de gritar "¡Viva la República!" En tan memorable jornada, la libertad de reunión y expresión se convirtió en sinónimo de 'desorden público'.

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Durante el paseo de los nuevos reyes por las calles de Madrid en uno de los tres Rolls-Royce Phantom IV que adquirió el dictador Francisco Franco en 1952, la policía arremetió contra cualquier persona que llevara los colores de la bandera republicana. La orden de 'tolerancia cero' contra los republicanos contrastó con la convocatoria de la alcaldesa Ana Botella para que la gente acudiese a aplaudir a los nuevos reyes y con el bando en el que animaba a mostrar la bandera rojigualda en balcones y ventanas. Los pocos vecinos que se atrevieron a poner la tricolor, que también es española, recibieron la vista de la policía, que les conminó a retirarla bajo amenaza de multa.

Los republicanos que se atrevieron a reunirse en la puerta del Sol fueron dispersados a porrazos por los antidisturbios, perseguidos, identificados y multados. La policía detuvo a una decena de ellos. Hubo más de 40 identificados. Hubo gente que fue detenida simplemente porque estaba allí, gente que estaba participando junto con sus familiares –con asistencia de muchos menores– en una reunión por la memoria histórica. "A mí me detuvieron, pero curiosamente no me dijeron nada de los colores republicanos. Simplemente me dijeron que no podía pasar. Les pregunté por donde podía pasar entonces y me contestaron despreciativamente. Yo insistí en pasar y así fue como me detuvieron", explicó una mujer.

Los testimonios de vecinos y manifestantes pacíficos indican que los derechos constitucionales básicos a la libertad de expresión y de reunión quedaron a los pies de los caballos, aunque no exactamente los cuadrúpedos de la escolta de monarca. Millones de españoles vieron cómo un grupo de policías obligaban a una joven a retirar una simple chapa con los colores republicanos de la solapa de su vestido cuando se dirigía a casa de su hermana, sin argumentos de ninguna clase. Estos y otros episodios difundidos por distintos medios de comunicación y en las redes sociales quedaron plasmados en las preguntas parlamentarias que el Gobierno de Rajoy, en contraste con la 'coronación express' y el 'aforamiento urgente', no ha tenido tiempo de contestar y aclarar al Congreso.

Son preguntas de Laia Ortiz, Gaspar Llamazares y Ricardo Sixto, del grupo parlamentario de Izquierda Plural. Preguntas también de Rosana Pérez, del BNG en el grupo mixto. Cuestiones que quedarán para la historia e indican que la proclamación de Felipe VI se realizó con la suspensión de hecho de derechos consagrados en el capítulo II de la Constitución. "¿Por qué instó la policía a retirar símbolos democráticos del balcón de la redacción de un medio de comunicación de la Gran Vía madrileña?", preguntó la diputada de ICV Ortiz. "Diversas instituciones y entidades han denunciado el hecho de que Madrid fuera tomado por ejército y policía, con el único interés político de evitar, a través del miedo y la amenaza de represión, la posibilidad de que los republicanos salieran a las calles de forma espontánea. Felipe VI ha sido coronado rey en el miedo a la República", dijo Sixto antes de formular su batería de preguntas.

Llamazares pidió respuesta a tres cuestiones: "¿Con qué amparo legal fueron identificadas más de cuarenta personas y se exigió la retirada de símbolos republicanos? ¿Con qué cargos fueron detenidas una decena de personas el día de la proclamación del Rey? ¿Se utiliza como comodín los cargos de desobediencia y resistencia a la autoridad cuando los ciudadanos reclaman su derecho a la libertad de expresión?" Pero el periodo de sesiones ha terminado y los interpelantes pueden esperar, sentados.

Luego ya, cuando se pensaba que el Gobierno pretendía subsanar los esquemas autoritarios propios de otros tiempos con el decreto que al día siguiente, 20 de junio, eliminó el yugo y las flechas del nuevo escudo de armas de Felipe VI, resultó que no. El símbolo de los falangistas procedía del escudo de los Reyes Católicos. Franco lo institucionalizó en 1938 "como símbolo de nuestra Falange" y lo acoló en el escudo de Juan Carlos I de Borbón en 1971 como "símbolo del Movimiento Nacional". Pero, según el Gobierno, en respuesta a Jon Iñarritu, la supresión no obedece a la connotación facciosa, sino dinástica y previo informe de la Real Academia de la Historia. Acabáramos.