Sánchez apoya la decisión de Rajoy de mandar 300 soldados a Irak contra el EI

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Mariano Rajoy y el ministro de Defensa, Pedro Morenés, ayer en la celebración del Día de la Fiesta Nacional. Al fondo, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. / Ballesteros (Efe)

Ya no se trata de derribar el régimen del sátrapa Sadam Husein ni de incautarse de unas armas de destrucción masiva que nunca aparecieron porque no existían. Pero como ocurrió entonces, hay que proteger el petróleo, ya en manos de empresas occidentales. De ahí que una década después de la retirada de las tropas españolas de Irak por orden del socialista José Luis Rodríguez Zapatero nada más llegar al Gobierno, su sucesor del PP, Mariano Rajoy, haya decidido enviar soldados a Irak. Serán 300 militares y tendrán la misión de instruir a sus colegas iraquís contra los combatientes del Estado Islámico (EI). Rajoy expresó ese compromiso hace un mes ante los aliados de la OTAN, pero lo ha mantenido en secreto hasta consultar al dirigente del PSOE, Pedro Sánchez, quien ha dado su apoyo a la misión.

Con el aval de los socialistas, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, no tendrá mayor dificultad en obtener el apoyo de una mayoría abrumadora del Congreso al envío del contingente. Morenés pedirá el preceptivo permiso del Parlamento, establecido en la Ley de Defensa Nacional de 2005, ante el pleno del Congreso previsto entre el 21 y el 23 de este mes. El Gobierno espera contar también con el apoyo de UPyD y obtener el voto favorable o la abstención de los grupos de CiU y el PNV, con lo que la oposición al nuevo envío de tropas a Irak quedará reducida a IU-ICV-CHA (la Izquierda Plural) y a la mayoría del Grupo Mixto.

Rajoy contrajo el compromiso de enviar tropas a Irak para frenar a los combatientes del EI, que ya se han apoderado de Mosul, la segunda ciudad del país, y avanzan en Siria hasta alcanzar Líbano, en la cumbre de la OTAN celebrada en Gales los días 4 y 5 de septiembre, pero lo ocultó y sólo dijo que nuestro país aportaría a la nueva coalición encabezada por Estados Unidos y de la que ahora forman parte Francia y Alemania, además del Reino Unido, las bases de Rota y Morón, apoyo logístico –aviones de transporte y de abastecimiento en vuelo- y que 90 militares españoles relevarian a los holandeses en las baterías de misiles Patriot desplegadas en el sur de Turquía.

Sin embargo, a falta de una semana para que los 192 países representados en la Asamblea de Naciones Unidas decidan con su voto si España debe formar parte del Consejo de Seguridad como miembro no permanente o prefieren a Turquía o a Nueva Zelanda (la votación es el jueves), el Ejecutivo decide sacar pecho y anuncia que nuestro país será el primero en colocar tropas sobre el terreno en Irak. Los 300 efectivos no van a combatir a las milicias del EI, sino a ayudar al Ejército iraquí a derrotarlas. O en palabras del ministro Morenés: “A enseñar a pescar, no dar pescado; es decir, que cada país garantice su propia seguridad. España es pionera y vamos a hacer ese esfuerzo”, añadió.

El permiso parlamentario se solicita para un perido de seis meses, prorrogables. El propio Barack Obama ha dicho que derrotar al yiadismo del EI llevará años. De los 300 militares, sesenta se ocuparán de la instrucción y el resto de la protección. La cifra incluye los mandos y enlaces en el cuartel general de la coalición. Aunque se desconoce el armamento y la tecnología militar que enseñarán a usar a los iraquíes, van a adiestrar a una brigada (unos dos mil soldados) y las enseñanzas incluirán técnicas de desminado, comandos de operaciones especiales o guerra de guerrillas y manejo de sistemas de comunicación avanzados para señalar objetivos a los cazabombaderos y helicópteros aliados.

El lugar al que irán destinados es todavía secreto, aunque los medios militares consultados dan por hecho que el cuartel general del mando operativo estará en Bagdad y actuará en estrecho contacto con el mando supremo en Tampa (Florida, USA). Sobre la legalidad de la misión, el ministro Morenés afirmó el viernes que está respaldada por la petición de Irak –no así de Siria- y por la Resolución 2170 (2014) del Consejo de Seguridad que dio pie a la decisión de la OTAN de intervenir bajo el liderazgo de Estados Unidos y con la limitación de que las operaciones bélicas directas al bomobardeo de objetivos desde el aire. Los expertos coinciden en que por esa vía será imposible derrotar a unos combatientes surgidos de la invasión y la ocupación de Irak, bien armados y que se protegen e imbrican entre la población civil.

En estos momentos, los milicianos del EI controlan explotaciones petrolíferas, tierras de cultivo y bases militares en una amplia zona transfronteriza del este de Siria y el norte de Irak, y la guerra en Siria les ha permitido un avance rápido hacia Líbano, donde España mantiene 580 militares vigilando la línea azul de la ONU en la frontera con Israel. Según el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante general Fernando García Sánchez, la ofensiva yihadista ha hecho que las fuerzas armadas libanesas, en fase de desarrollo e instrucción, estén más dedicadas a proteger la frontera con Siria que a vigilar a Israel, lo que impide fijar una fecha definitiva al repliegue de los cascos azules españoles.

Sobre el coste de la nueva misión en Irak, el Gobierno tampoco facilita información, si bien las misiones internacionales se cubren extrapresupuestariamente con créditos extraordinarios a lo largo del año, algo que también ocurre, con “agosticidad”, con los pagos de armamento y material y, según el secretario de Estado de Defensa, Pedro Arguelles, volverá a suceder en 2015, incrementando en más de 700 millones de euros los 5.767 previstos en el próximo Presupuesto, un 0,38% más que la cantidad asignada en este ejercicio.

Aparte del mantenimiento indefinido del contingente en Líbano, las tropas españolas han terminado su misión en Afganistán, si bien permanece una agrupación de 200 soldados en la base y en el aeropuerto de Herat, que España aspira a administar. Además desplegará a partir de enero cuatro cazas en las republicas bálticas para vigilar su espacio aéro, participará también a partir de enero en la misión mencionada del manejo de los lanzadores de misiles Patriot en Turquía y mantendrá las misiones contra la piratería naval en Somalia, en la fuerza europea en la República Centroafricana protegiendo el aeropuerto de Bangui, por el que entra la ayuda humanitaria y militar, y en la operación Barkhane de apoyo a Mali. Instructores españoles seguirán formando a las fuerzas armadas malienses, somalíes, de Bosnia-Herzegovina en materia doctrinal y de Haití.

5 Comments
  1. Piedra says

    Creo yo que eso de adiestrar a los soldados iraquíes es una maldita ironía después de tantos años de guerra.

  2. ramonyops says

    Cómo recuerda esto a los «asesores» USA en Vietnam. Ya sabemos como terminó aquel tinglado.

  3. Patronio says

    ¿Y le parece mal, señor Díez?. Ni se van a mandar soldados a combatir, ni se trata de una guerra, sino de frenar a un grupúsculo terrorista extremadamente sanguinario. ¿No ha visto usted las fotografías de las cabezas cortadas y clavadas en palos de los soldados y civiles que tienen los santos cojones de hacerles frente?

    Contra esas alimañas yo enviaría al ejército al completo, a la Guardia Civil y hasta a los guardas forestales. ¡Ah, pero siempre nos quedará el recurso al petróleo -ahora en manos de unos asesinos paranoicos- como justificación sensacionalista y demagógica para oponernos!

  4. sharia4alandalus says

    Que Allah ayude a los muyahidines sharia4alandalus.blogspot.com

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