Alfon denuncia durante el juicio amenazas de la policía

Sato Díaz *

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Un cordón policial ha vigilado la concentración en favor de Alfon y contra la represión, ante la Audiencia Provincial de Madrid, durante la celebración del juicio. / Plataforma Sindical Emt (Facebook)
Actualización del 25-11-14 con información del juicio

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Alfonso Fernández, conocido como Alfon, ha sido juzgado hoy martes, día 25 de noviembre, en la Audiencia Provincial de Madrid, acusado de tenencia de material explosivo durante la jornada de huelga general celebrada el 14 de noviembre de 2012. En el transcurso de la vista oral, el joven ha denunciado que la policía le amenazó con imputarle, precisamente, tenencia de explosivos si no identificaba a miembros de los bukaneros -peña del Rayo Vallecano- y a otros jóvenes de grupos antifascistas, según informa Europa Press.

El fiscal ha reiterado su petición de cinco años y medio de prisión, al considerar probado que Alfon portaba una mochila con artefactos explosivos de fabricación casera. El abogado defensor del joven ha argumentado, por su parte, que se rompió la cadena de custodia del artefacto y que en este éste se encontraron cuatro huellas, ninguna de las cuales es de su cliente.

Alfon fue detenido en el barrio madrileño de Vallecas en la mañana de la jornada de huelga, cuando se dirigía a participar en un piquete informativo. El joven, de 23 años, se enfrenta a una pena de cinco años y seis meses de prisión. La acusación se basa, únicamente, en la declaración de la Policía que aseguró que la mochila que contenía dicho material pertenecía al joven. «No hay prueba ninguna, por eso estamos confiados y optimistas, sabemos que la defensa va a desmontar la acusación», explica a cuartopoder.es, Elena Ortega, madre de Alfon. Por este motivo, el abogado defensor, Erlantz Ibarrondo, asegura que van «a pelear por la libre absolución, tenemos todos los argumentos, no tenemos ninguna duda».

El acusado estuvo, tras su detención, 56 días encarcelado en Soto del Real en régimen de aislamiento FIES (Fichero de Internos de Especial Seguimiento), un régimen más restrictivo que la privación de libertad, tras considerar el juez que existía riesgo de fuga. Un régimen que suele emplearse contra terroristas y narcotraficantes, elevando la peligrosidad de Alfon más allá de lo que suele suceder en casos similares.

Durante el periodo en el que el joven estuvo preso, numerosas movilizaciones se organizaron para mostrarle apoyo y condenar su privación de libertad. Y las movilizaciones han continuado durante todo este tiempo. «Hemos seguido con la campaña muy activos, una campaña de agitación y propaganda en barrios, pueblos, ciudades y redes, hemos llegado hasta Bruselas con la Marea Granate«, añade Elena Ortega, quien además es portavoz de la Asociación Madres contra la Represión. De este modo, el rostro de Alfon ha circulado por las redes sociales, en concentraciones, en camisetas, en pancartas, consiguiendo una gran visibilidad social, convirtiéndose en un símbolo contra la represión a las protestas sociales.

Alfon a a la salida de los juzgados....
Alfon, en una imagen del pasado 8 de julio. / Efe

«La lamentable situación que estamos viviendo en este país está haciendo que cada vez más sectores de la sociedad sean conscientes de quién es el atacado y quién el atacante, y desde la plataforma llevamos una campaña muy intensa para denunciar la represión que los chavales que luchan están sufriendo», reivindica Ortega. Las fechas de los juicios a los detenidos en las huelgas generales del 29 de marzo y 14 de noviembre de 2012 van llegando y «desde la plataforma tenemos mucho trabajo para desmontar las mentiras que algunos medios de comunicación están diciendo contra nuestros hijos». Por ello, se han organizado distintas charlas informativas y actos de apoyo a Carmen y Carlos, quienes entraron en prisión el pasado verano tras ser detenidos durante la jornada de huelga del 29M en Granada, a los jóvenes detenidos en Barcelona también durante la misma jornada, y a otros que están viviendo situaciones similares en otros lugares como en Logroño o en Asturias. «Alfon es sólo el caso más visible, pero nuestra lucha es enorme», añade su madre.

Por ello, distintas fuerzas políticas e intelectuales han apoyado al joven madrileño durante este tiempo, asegurando que el proceso abierto contra él busca situarle como una cabeza de turco para amedrentar a la sociedad a la hora ejercer el derecho a la manifestación. Partidos de la izquierda del arco parlamentario y extraparlamentario y gente del mundo de la cultura han participado en diferentes actos en solidaridad con el joven, hechos que contrastan con las informaciones que han sido publicadas en medios de tendencia más conservadora, que no tardaron en sacar a la luz aspectos de la vida privada del joven vallecano ajenos a este proceso judicial. «Hay medios de comunicación que entienden que el sistema capitalista y el régimen del 78 está atacando a la ciudadanía, esos periodistas preguntan e informan, pero otros, que tienen mucha fuerza, desarrollan una labor de transmitir a la sociedad que la gente que estamos en las calles, luchando, somos delincuentes», explica Ortega. Por su parte, el abogado Ibarrondo considera que «los medios de comunicación deberían tener más cuidado al publicar cosas. Si han sacado cosas sobre Alfonso, de cuando él era menor de edad, deberían saber que cuando un menor cumple los 18 años, se eliminan los antecedentes».

Toda esta coyuntura ha convertido a Alfon, un joven militante de movimientos antifascistas y miembro de la peña seguidora del Rayo Vallecano, Bukaneros, en un símbolo de la lucha contra la represión a las protestas sociales y políticas. «El sistema judicial determinará lo que tenga que determinar, nosotros estamos convencidos de su inocencia, pero nuestra lucha va más allá, luchamos contra el juicio que se hace desde la opinión pública, sensibilizamos a la sociedad de que los jóvenes que luchan y se movilizan no son delincuentes», reivindica Elena Ortega.

A la misma hora en que se celebra el juicio está convocada una concentración en su apoyo a las puertas de la sede judicial y, desde hoy, las redes sociales se movilizan con el hagshtag #EstamosConAlfon. La familia vive con nervios los momentos previos. «Vengo del médico, para que me diera algo para tranquilizarme, pero Alfon está más tranquilo y entero que yo, es valiente», dice Elena Ortega. Aunque el juicio quede visto para sentencia,  el proceso que se ha alargado más de lo previsto, pues el pasado 18 de septiembre los policías que tenían que personarse como acusación no se presentaron a declarar. «No hay pruebas», asegura Ortega. «Alfonso no portaba ningún artefacto explosivo», hace lo propio su abogado. Un proceso largo, que ya comenzó con singularidad pues, mientras los otros 154 detenidos durante la jornada de huelga general de noviembre del 2012 estaban en libertad a los pocos días de sus detenciones, Alfon no salió de prisión hasta el 9 de enero de 2013, sin saber de qué se le acusaba, con la condición de comparecer dos veces al mes ante el Juzgado de Instrucción número 21 de Madrid. La familia y la plataforma que se creó en su apoyo afirmó en numerosas ocasiones que el envío de la declaración policial a los juzgados se demoró voluntariamente, lo que prolongó su estancia en la cárcel durante demasiado tiempo. Por ello, el caso de Alfon ha sido definido por muchas personas y fuerzas políticas como un preso político en la España del siglo XXI.

(*) Sato Díaz es periodista.