Enmanuel Rodríguez: "La idea inicial de Ahora en Común es nítidamente ciudadana"

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Enmanuel Rodríguez en el debate de Ahora en Común celebrado el viernes en el Círculo de Bellas Artes. / Juanjo Martín (Efe)

La actualidad en los últimos días dentro de Podemos, IU, Equo y otros movimientos a la izquierda del PSOE ha estado marcada por el manifiesto de Ahora en Común. Como adelantó cuartopoder.es, varios activistas cercanos a candidaturas de unidad popular preparaban un proyecto para impulsar una candidatura de unidad en las próximas elecciones generales. Tras el manifiesto lanzado el miércoles por la noche se han sucedido las reacciones de unos y otros, la celebración de un acto que dejó ver las diferentes posiciones e incluso un discurso de Pablo Iglesias dedicado prácticamente en su totalidad a este tema. El escritor e historiador madrileño Enmanuel Rodríguez es una de las personas que ha participado en la organización del llamamiento a través de las redes. Fue candidato por Podemos en las elecciones autonómicas de Madrid pero no consiguió escaño. En conversación telefónica explica a este medio las líneas generales de lo que significa Ahora en Común.

¿Qué es Ahora en Común? ¿Una plataforma? ¿Un partido? ¿Un llamamiento?

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Ahora en Común lo que pretende es básicamente crear un espacio de confluencia ciudadana y por abajo. Hay que recalcar eso, no es una confluencia de izquierdas sino democrática, por abajo y ciudadana. Es la pretensión de crear ese espacio. Ahora mismo el espacio todavía no existe. Existe como idea y para ir generando espacios de encuentro, pero nada más.

¿Cómo surge la iniciativa del manifiesto?

Básicamente a través de redes y activistas en red que venían fundamentalmente de candidaturas municipalistas. Hay gente que ha participado en la campaña de Ahora Madrid y de movimientos sociales. La composición de la idea inicial es nítidamente ciudadana por decirlo así.

Pablo Iglesias y otros dirigentes de Podemos han mostrado ya su rechazo e identifican la iniciativa como algo de IU. ¿Qué opinión le merece?

IU no está detrás de la iniciativa. Alberto Garzón la ha saludado y se ha limitado a eso. En el manifiesto hay algunas firmas de IU pero también muchas de Podemos. Además la idea ha sido bien recibida por gente como la eurodiputada Lola Sánchez. En el mismo acto celebrado el viernes Luis Alegre dijo que habían hecho sus primarias pero que no quiere decir que luego no se produzcan futuras confluencias. Es decir, yo creo que hay una posición ambivalente, con rechazo pero a la vez cierta cercanía.

¿Es un error entonces el debate al plantearse como algo entre Podemos e IU?

Es un gravísimo error. Primero porque eso nos aísla y se convierte simplemente en una lucha entre organizaciones. El proyecto es justamente el contrario, es decir, reproducir a escala estatal lo que se ha traducido en las mejores confluencias a escala municipal. Fundamentalmente con la inspiración de Ahora Madrid. Consiste en abrir un espacio que sea colaborativo, con un programa participativo y unas primarias que sean cooperativas, plurales, garanticen la representatividad y no marginen a las minorías.

El proceso para construir Ahora Madrid fue largo y complicado en algunos momentos. ¿Técnicamente, si hay voluntad, sería posible realizar un proceso similar?

«IU no está detrás de esta iniciativa. Alberto Garzón la ha saludado y se ha limitado a eso»

Sí. Existe un capital acumulado enorme que es el que se ha producido en un ciclo que comenzó en el 15M. Ha cuajado de una forma muy virtuosa por lo menos en algunas candidaturas municipales. Creo que se puede movilizar a la gente en pro de algo así y podríamos imaginar por ejemplo asambleas provinciales que articulen el proceso. Yo sí lo veo posible.

Entonces, ¿la complejidad no debe ser una excusa al respecto para rechazar el proyecto?

No es tan complejo. El primer Podemos surgió de algo parecido y fue una explosión de muy poquitos meses. Realmente el último tramo de la composición de Ahora Madrid, aunque venía trabajando mucho, también fue en muy pocos meses. Es que tenemos un bagaje y una experiencia. Hay que confiar en eso. Si no lo que aplicas son mecanismos de delegación que justamente son los que todo el ciclo desde el 15M intenta constantemente superar. Hay que confiar un poco en la madurez democrática.

Ya hay asambleas convocadas en varias provincias. ¿Cree que hay mucha gente disponible para ponerse a trabajar con esta voluntad?

Yo creo que sí. Una prueba de ello es como ha funcionado el manifiesto. Salió prácticamente de la nada y ya tiene más de 22.000 firmas. Creo que existe una voluntad. Y sobre todo que es difícil imaginar otra alternativa que sea viable para encarar las elecciones generales con buenos resultados. No parece que la haya.

El debate se centra también en si la marca de Podemos y sus estructuras son suficientemente fuertes para ganar las elecciones o en cambio si una marca nueva y un proceso distinto podría hacerlo. ¿Qué opina?

No es tanto un problema de marca sino de método. No se pueden separar los medios de los fines. Si tú generas un espacio que sea inclusivo, abierto y donde todo el mundo se pueda sentir reconocido no importa que la marca de la papeleta que llegue a las elecciones tenga o no la palabra Podemos. Lo importante es que se construya un espacio de confluencia real y participado por todos. Que todo el mundo se pueda sentir reconocido. Por supuesto todo lo que ha movilizado Podemos y lo que es debe estar como parte principal y motor de ese proceso.

¿Qué importancia tiene en todo esto el sistema de primarias elegido por la dirección de Podemos? ¿Está suficientemente abierta la participación? ¿Puede llevar el rechazo que ha habido a las formas a que gente en Podemos intente construir algo desde abajo?

«Es difícil imaginar otra alternativa que sea viable
para encarar
las elecciones generales con buenos resultados»

Seguramente que pueda pasar. Lo interesante es preguntar a esa gente que está es recuperando lo que Podemos dice ser: un instrumento de empoderamiento ciudadano. Se trata de llevar eso más allá. No de ir contra Podemos sino intentar que eso sea aún más potente, más abierto, más democrático e inclusivo.

La mayoría de la dirección de Podemos tiene una posición ya muy marcada. ¿Confiáis en que pueda cambiar? ¿Qué tiene que pasar para que puedan cambiar de opinión?

Realmente toda la secuencia que se ha abierto tras el 15M señala algo que es positivo y que nos empuja a ser optimistas. Cada vez que se ha planteado una situación de bloqueo o un problema se han encontrado las soluciones para resolverlo. Por ejemplo el 15M abrió la posibilidad de que todo cambie en la construcción de una democracia. Las Mareas nos enseñaron que existe algo que es común como la educación y la sanidad pública. En el propio ciclo de movimiento, cuando parece que se va a agotar, surge un momento electoral en el que nace Podemos. En las municipales, que se construyen de manera participada desde abajo, se llega a ganar las elecciones. Realmente si hay un movimiento ciudadano de marea confluyente será muy difícil que nadie escape al mismo. La fuerza de los acontecimientos se impondrá.

¿Es eso el desborde de Podemos del que tanto se habla?

Confiemos que sí. La iniciativa social va muy por delante de la iniciativa política. Y eso es lo que tiene ahora mismo que cristalizar. Y si eso se consigue nadie podrá decir que no.

¿Se ha avanzado algo para hacer un primer encuentro en Madrid para empezar a trabajar de forma concreta en el proceso?

Sí, entre el 23 o el 25 de Julio se realizará. La semana que viene ya se podrá decir la fecha concreta y el lugar.