El PP quita 3 millones a Córdoba para pagar los daños del terremoto de Lorca

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Imagen del Congreso de los Diputados durante la votación de las enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado para 2016. / Sergio Barrenechea (Efe)

El PP va a quitar tres millones de euros a la ciudad de Córdoba para pagar los destrozos del terremoto de Lorca (Murcia) en 2011. Así aparece en la página 2876 de la selva de 4.327 enmiendas parciales al Presupuesto del Estado para 2016. Los populares son, lógicamente, los que menos molestan al Gobierno con sus modificaciones o cambios de partida de un lado a otro. Puesto que la ley impide elevar el gasto a través de las enmiendas presupuestarias, la mayor parte de las propuestas apelan al fondo de contingencia, dotado con unos 1.500 millones de euros el próximo año, pero en este caso prefieren restar a un ayuntamiento gobernado por la izquierda para dárselo a uno de derechas con alcalde del PP, Francisco Jodar.

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La quita de 3 millones de euros a Córdoba para dárselos a Lorca quizá sea la expresión más ruin del mal perder de la derecha. La izquierda recuperó el Ayuntamiento de la ciudad andaluza en las elecciones de mayo pasado. El acuerdo entre el PSOE, IU y Podemos situó a la socialista Isabel Ambrosio Palos en la alcaldía. El PP podía haber disimulado su fobia mediante un prorrateo entre varios municipios de la cantidad que va a restar a los cordobeses, pero el diputado conservador con mayor peso en el Grupo Popular, el portavoz adjunto Rafael Merino, ha preferido el ataque frontal, a pesar de haber sido alcalde de la ciudad en el siglo pasado, desde 1995 a 1999.

El fundamento de que el Ayuntamiento de Lorca necesita ese dinero para reparar las infraestructuras dañadas por el terremoto de 2011 pone de manifiesto la alta preocupación del Ejecutivo por los lorquinos en los últimos cinco años. La disculpa de que el proceso de valoración de daños se prolongó desde el 8 de julio de 2011 hasta marzo de 2013 sigue siendo utilizada de comodín para llegar a la decisión actual: quitar el dinero a Córdoba para dárselo a Lorca. De hecho, el Gobierno central sólo ha aportado 13,2 millones de euros mediante un crédito extraordinario con cargo al Fondo de Contingencia para cubrir el 50% de la valoración de los daños.

Curiosamente, la cantidad que el Grupo Popular va a mover de sitio es medio millón de euros inferior a la que se propone destinar a la Marca España, el gran empeño del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Marcallo y Marfil, con el que pretendía simbolizar su gran impulso a la “diplomacia económica”. De la iniciativa que no iba a costar un euro a los ciudadanos, sean catalanes, gallegos, vascos o extremeños, se ha pasado a una realidad en la que el patrocinio de la banca y las grandes empresas con proyección exterior resulta insuficiente para sostener el comisariado que preside el empresario y directivo Carlos Espinosa de los Monteros.

El dinero que necesita Lorca es también coincidente con las partidas que las enmiendas del PP asignan a campañas de propaganda para el fomento de la natalidad. En este caso, los populares restan 1,5 millones de imprevistos de Hacienda y otra cantidad idéntica de convenios de la Dirección General de Salud pública, calidad e innovación para asignar los tres millones de euros resultantes a pagar campañas publicitarias especialmente dirigidas a los jóvenes para funden familias, procreen y frenen el descenso de la natalidad.

Aparte las exenciones fiscales por aniversarios religiosos y la asignación de medio millón de euros a la restauración de la catedral de la Seu Vella, en Lleida –los obispados cobran por entrar a las catedrales fuera del horario de misas, pero se ve que no alcanza para mantenerlas en pie y como dios manda–, las enmiendas del PP no dedican ni un euro suplementario a la crisis de los refugiados de las guerras en Siria, Afganistán, Yemen, Somalia y Libia que afecta a todos los países europeos.

En contraste con las enmiendas del PSOE y su riguroso planteamiento político comunitario e internacional ante la crisis humana más grave desde la Segunda Guerra Mundial, según Naciones Unidas, el partido gubernamental se limita a formular una enmienda tangencial para que el Ministerio del Interior aumente en 250.000 euros su aportación a Marruecos para que expulse a los subsaharianos de su territorio, especialmente de las cercanías de las vallas de Ceuta y Melilla. La ponencia de presupuestaria se reúne a partir de las 19:00 horas de este miércoles para dar el visto bueno al dictamen.