Rajoy llevará a una vía muerta el diálogo sobre Cataluña pensando en las generales

Rajoy_Cataluña_Congreso_Efe
Mariano Rajoy atiende a los medios a su llegada a la sesión de control al gobierno celebrada ayer en el Congreso. / Paco Campos (Efe)

Lo tenía decidido pasara lo que pasara en las catalanas. Estaba en su hoja de ruta de la precampaña electoral a expensas de confirmar que el 27-S habría más votos a favor de los españolistas que de los independentista. Pero incuso de haber sucedido lo contrario, estaba decidido a tirar para adelante recurriendo al Tribunal Constitucional cualquier declaración unilateral de independencia.

La confrontación con Artur Mas le da votos al PP y dejar en vía muerta cualquier solución que se plantease antes de las generales es uno de los ejes centrales de la campaña. Aunque no el más importante. De ahí que en la última sesión de control del Congreso se haya limitado a decir que “tendremos que resolver los problemas en el futuro con diálogo, con finura y sin ansiedad”.

Publicidad

Estaba todo tan preparado que ha sido concluir los comicios y poner en marcha de inmediato la hoja de ruta cuyo eje será la recuperación económica y el apoyo internacional. De hecho, lo primero que hizo el presidente fue realizar el viaje inaugural del AVE a Palencia y León, previsto con meses de antelación. Y anunciar el mismo lunes que el Congreso del PP europeo se celebrará en Madrid los próximos días 21 y 22 de octubre.

La “estrella invitada”, cómo no, será Ángela Merkel. Pero la cita contará con la presencia del presidente del PPE, Joseph Daul, y el secretario general, Antonio López-Istúriz. E intervendrán el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el presidente del Consejo, Donald Tusk, y jefes de los Ejecutivos de países miembros de la Unión Europea como, además de Merkel, Enda Kenny (Irlanda) o Pedro Passos Coelho (Portugal).

Todos arroparán abiertamente a Rajoy. Sobre todo, su política económica de ajustes. Y el Congreso, cuya organización materializó el secretario ejecutivo de Relaciones Internacionales del PP, José Ramón García-Hernández, bajo la batuta del jefe del gabinete de Rajoy, Jorge Moragas, abordará temas como el crecimiento económico y el empleo, la lucha internacional contra el terrorismo o la inmigración. Con el objetivo, por supuesto, de que “se luzca” el presidente “vendiendo” lo que considera sus logros.

En ese marco de propaganda electoral, aseguran fuentes parlamentarias, de Cataluña se hablará lo justito. Y la idea es no entrar al trapo ni salirse del enroque. Las generales son las generales y Cataluña, piensan, puede esperar.