España ampliará tras el 20D el contingente de 1.277 militares contra el yihadismo

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Imagen de un vehículo blindado del contingente español en Mali. / defensa.gob.es

España no tomará ninguna decisión de apoyo militar a Francia en lo frentes abiertos contra el yihadismo en el Sahel, Siria e Irak hasta después de las elecciones generales del 20 de diciembre, lo cual no quiere decir que el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor de la Defensa no hayan iniciado el proceso de evaluación de las capacidades para relevar con tropas, helicópteros y aviones de transporte y combate a una parte del contingente de 3.000 militares franceses en Mali. Será el Ejecutivo que surja de las urnas el que lleve al Parlamento esa propuesta con la que, en principio, están de acuerdo PP, PSOE y Ciudadanos, según se desprende de los contactos informativos que ha mantenido el presidente Mariano Rajoy con los dirigentes de estas formaciones políticas.

También el nuevo Gobierno tendrá que definir el grado de participación de España en la 'coalición militar única', Rusia incluida, que propone el presidente francés Fraçois Hollande para acabar con los yihadistas del Estado Islámico-Dáesh en el norte de Siria e Irak, previa resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, a la que España ya ha votado favorablemente. Nuestro país tiene desplegados en la actualidad 600 cascos azules en Líbano y 450 en Irak y Turquía en misiones relacionadas con la lucha contra el yihadismo, además de 177 de apoyo a Francia en Mali y 50 en la República Centroafricana.

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Francia no puede mantener por sí sola los frentes abiertos en Africa y Oriente Medio contra el yihadismo. Lo explicó el martes su ministro de Defensa, Jean Yves-Le Drian, a los 27 colegas de la UE al solicitar por primera vez el apoyo militar previsto en el Tratado de Lisboa cuando un socio es atacado como ocurrió el viernes en París, con un saldo provisional de 130 muertos y 352 heridos, 88 de ellos de gravedad. Le Drian salió emocionado de la reunión por el apoyo unánime de los países comunitarios y dijo que “algunos estados ya han anunciado ofertas de asistencia material o apoyo en otros escenarios”.

El ministro francés no se refirió a ningún país en concreto, aunque fuentes del Ministerio de Defensa español y del Estado Mayor de la Defensa coincidieron en la previsión de relevar a parte del contingente francés en Níger, compuesto por unos tres mil militares, varios helicópteros y aviones de ataque Rafale y Mirage entre Yamena y Bamako, donde grupos vinculados a Al Qaeda del Magreb Islámico asaltaron la madrugada del jueves el hotel Radisson Blu y mataron a 27 personas. Mali no es un escenario desconocido para los militares españoles si tenemos en cuenta que participan en el adiestramiento de las Fuerzas Armadas y policiales de Niger y dan apoyo al transporte con un avión Hércules entre Dakar (Senegal) y Bamako. En estas misiones intervienen en la actualidad 177 efectivos españoles bajo el paraguas de la UE (122) y de Francia (55).

Como se recordará, Francia intervino en enero de 2013 para liberar y proteger del avance de los yihadistas del Estado Islámico del Azawad las principales ciudades de esta zona del Sahel, entre las que están Tombuctú, Gao, Konna, Mopti y la propia capital, Bamako. En aquel momento, España se aprestó a aportar la ayuda solicitada (un avión Hércules con base en Zaragoza) para trasladar tropas y pertrechos. En la liberación y estabilización de Mali participa además un contingente chadiano de unos 1.500 soldados y otros 1.000 soldados nigerianos. El relevo de una parte del contingente francés supondría un salto cualitativo para España, que tendrá además que enviar cazas F-18 y EF-2000 y helicópteros de ataque y transporte para controlar el amplio territorio al sur de Argelia. El planeamiento ya se ha activado, aunque el presidente Rajoy afirmó el jueves que “de momento no hay ninguna petición concreta de Francia”.

Los intereses estratégicos de Francia −que sufrió el ataque de los yihadistas de Al Qaeda en el Magreg Islámico a la planta de gas de In Amenas, en el sudeste de Argelia, tras la intervención en Níger− son evidentes si tenemos en cuenta que su empresa nuclear Areva lleva cincuenta años extrayendo el uranio de Mali y que la energía nuclear representa el 78% de la producción eléctrica francesa. Las minas de uranio de Imouraren y Arlit son, de hecho, las zonas más protegidas por los militares franceses, según la prensa gala. Por paradojas de la historia, un informe falso realizado por los servicios secretos estadounidenses y presentado hace más de una década por el entonces secretario de Estado, Colin Powel, para demostrar a los aliados que Irak trataba de conseguir armas nucleares, incluía fotografía de las explotaciones de uranio en Níger.

El planeamiento militar activado por el ministro de Defensa, Pedro Morenés, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante general Fernando García Sánchez, contempla en segundo plano la ayuda −básicamente, transporte aéreo− a las tropas francesas en Bangui, capital de la República Centroafricana. Francia mantiene un destacamento de helicópteros y unos 500 combatientes en este país que ha registrado graves matanzas y enfrentamientos bélicos entre grupos rebeldes musulmanes y las fuerzas de autodefensa de la mayoría cristiana. No obstante, la estabilización del país, en la que participa España con un avión de transporte y 49 militares, ha sido asumida por la Unión Africana con el apoyo económico de la UE.

Más allá de la oferta en el escenario africano, confirmada el viernes por el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, aunque desmentida horas después por la vicepresidenta y portavoz Soraya Sáenz de Santamaría, el mutismo es total sobre la participación en la guerra en Siria e Irak contra el Dáesh. La consigna de Rajoy de 'hacer lo que hay que hacer y hablar poco' equivale en la jerga militar a la 'política del champiñón', consistente en mantener a la gente a oscuras. El jefe del Estado francés viaja a Washington y a Moscú la próxima semana para abordar con Barack Obama y Vladímir Putin la formación de la coalición militar para acabar con el Dáesh. El PSOE apoyó el envío de 300 militares al sur de Bagdad en enero pasado y considera que España no debe enviar soldados a Siria, Podemos también rechaza esa posibilidad, Izquierda Unida mantiene su política de oposición a "las soluciones bélicas" y Ciudadanos apoya la eventual participación española, de la que el Gobierno y el PP se niegan a informar a la opinión pública.

Francia envió el jueves a la zona su principal grupo aeronaval de combate −el portaaviones Charles de Gaulle y cuatro fragatas− para reforzar su capacidad de ataque desde Líbano, donde ejerce una influencia decisiva, suministrando armamento sufragado por Arabia Saudita al ejército local. La última entrega de blindados y piezas de artillería de fabricación francesa se realizó en junio pasado por un importe de 3.000 millones de euros. Rusia, por su parte, ha enviado armamento y cientos de asesores al régimen sirio de Bashar al-Asad para liquidar a la oposición armada durante los cuatro años de guerra civil, si bien el Kremlin justifica su ayuda a Damasco con el argumento de que el Ejército sirio es la única fuerza capaz de hacer frente a los yihadistas de Dáesh, y, al igual que Francia tras los atentados de París, ha declarado la guerra al Dáesh tras verificar que el derribo del avión ruso en la Península del Sinaí, con un saldo de 224 muertos, fue debido a una bomba colocada por terroristas del Dáesh.

Además de los 300 militares españoles que realizan misiones de seguridad y formación de las tropas iraquís en el suroeste de Irak, España mantiene hasta enero próximo, cuando será relevada por Holanda, un contingente de 150 militares de artillería antiaérea a cargo de seis lanzaderas de misiles Patriot para proteger un área del sur de Turquía de posibles ataques con misiles Scud desde Siria.

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